Por Israel
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27 Tishri 5778 | martes octubre 17, 2017
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“Sentí que estaba alimentando a mi propio hijo”


Ola Ostrowsky-Zak . Enfermera israelí en el hospital Hadassah amamanta a bebé palestino cuya madre yacía en Cuidados Intensivos.

Ola Ostrowsky-Zak (34), enfermera en el departamento de Trauma del Hospital Hadassah Ein Karem de Jerusalem, no pensó que su doble turno del viernes de la semana pasada le traería tantas emociones. Siempre llega al trabajo sabiendo que luego vuelve a su casa, a su esposo y sus tres hijos-las dos nenas mayores, de 8 y 5 años-y el menor, de un año y medio, al que aún amamanta. Ese viernes, su condición de madre de un pequeño de pecho, se extendió, por una situación trágica, a su horario de trabajo.

Esta es su historia, un relato humano que cruza fronteras.

 

Ola, tu historia ha sido publicada estos días en Israel, despertando muchas emociones. ¿Cómo fue tu encuentro con el bebé de Hebron?

El viernes pasado hice doble turno en Trauma y  recibimos un aviso que hay dos heridos de un accidente en camino al hospital, con la información de que en ese mismo choque había habido un muerto. Llegó una mujer de 25 años gravemente herida , Suher abu Ramile y su bebé, Yamen, evaluado como herido leve, pero eso es menos sencillo de lo que puede sonar, porque había recibido muchos golpes y estaba sin duda muy dolorido. Logramos estabilizar a la mujer, que fue transferida a la sala de operaciones y de allí, luego, a la sala de cuidados intensivos.

De fondo oí que  Yamen lloraba y pensé que eso era buena señal . De noche tuve a mi cargo el turno en la Emergencia Pediátrica, y cuando estaba recibiendo toda la información, una de las enfermeras me contó que el bebé no había comido nada ya siete horas porque no lograba tomar mamadera. Lloraba mucho, estaba muy inquieto, intranquilo. Su familia dijo que él solamente tomaba del pecho de su mamá, con la que estaba absolutamente todo el tiempo, todos los días, 24 horas al día.

Mi instinto me dijo entonces de inmediato que lo puedo amamantar yo. Todavía tengo leche porque mi hijo menor nació hace un año y medio y sigo las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud que recomienda amamantar hasta los dos años de edad.

 

¿Y qué hiciste? ¿Ofreciste a los familiares del chiquito que tú puedes ayudar?

Exacto. Estaban las tías del bebé y cuando oyeron que yo sugerí darle pecho, me preguntaron si realmente estoy dispuesta a ello, muy agradecidas porque no había otra forma de alimentarlo. Yo les dije que por supuesto que sí, que amamanto a mi hijo y que por supuesto puedo amamantarlo a él. Una de ellas me dijo que estaba sorprendida, que no creía que una madre judía aceptaría dar pecho a un bebé musulmán.

 

¿Qué pensaste de ese comentario?

Me chocó muchísimo, porque yo no  tenía duda de que mi actitud era muy normal y que no sería la única madre judía que estaría dispuesta a hacerlo.

 

Y justamente entiendo que publicaste un post en Facebook explicando la situación, pidiendo ayuda a otras madres.

Así es. Cerca del fin de turno, dado que tenía que volver a casa a mis hijos ,hablé con la abuela y la tía para ver qué se puede hacer, si acaso hay otra mujer que pueda venir a amamantarlo. Y ahí se me ocurrió lo del Facebook .Dije que estaba segura que habrá muchas dispuestas. Publiqué en efecto el post y en dos horas recibí más de mil respuestas de mujeres de diferentes partes de Israel que se voluntarizaban a venir a amamantarlo. Realmente querían hacerlo, con gran entusiasmo.

 

¿Quiénes eran esas mujeres?

La mayoría judías por el hecho que yo había publicado el post en hebreo, pero también árabes. Hubo una respuesta hermosa de muchísimas  madres.

 

¿Y cómo coordinaron todo para que lleguen?

De mañana alcanzó a venir una pero luego ya no fue necesario porque yo volví a trabajar y me encargué yo de volver a darle de comer. Seguí amamantándolo hasta que le dieron de alta.

 

¿Y cómo se hará en Hebrón? Allí es más complicado llegar.

En Hebrón tiene una tía que lo amamanta, que tiene un bebé de su misma edad, así que ella se encarga de eso. Yamen vive ahora con sus abuelos. Ayer visité a la madre en Cuidados Intensivos y vi que aunque aún está en grave estado pero al menos  se ha estabilizado. Se ha alejado del peligro inicial pero nunca se puede saber cómo se desarrollan estas situaciones.

 

Ola, me has contado cómo se dio todo. Y ahora te preguntaría cómo te sentiste con todo esto.

La verdad es que al principio actué por instinto. Vi al bebé llorando, entendí que tiene que comer y sentí lo mismo que siento cuando mi bebé quiere tomar pecho. Pero la diferencia radicaba en que yo sabía que su madre no lo podía amamantar porque estaba inconsciente y con respirador artificial, que su padre había muerto ese día y que él mismo, el pequeño, seguramente también estaba muy dolorido por  todos los golpes que había recibido en el accidente. Sentí entonces que darle pecho era lo más lógico que debía hacer, que eso era lo natural.

 

¿En algún momento pensaste en la otra dimensión de todo esto,no en lo meramente humano sino en lo que quizás podemos llamar nacional,  en el hecho que eras una judía israelí amamantando a un bebé palestino musulmán?

La verdad que no había pensado en absoluto en este aspecto, hasta que la tía me dijo lo que conté antes. Y en ese momento sí pensé que sería una buena oportunidad poder mostrarle a ella la realidad, en la que yo no tenía duda que yo no era una excepción. Me alegró poder ver que esa tía y a través de ella una familia entera en Hebron, podrían ver las cosas de otra forma . Claro que yo no puedo cambiar el enfoque y forma de pensar de todo el mundo, pero aquí hubo algo muy personal.

 

 

Claro está que para ti el contacto con los árabes nada tiene de nuevo porque en los hospitales israelíes hay numerosos pacientes palestinos.

Así es. Estoy más que acostumbrada. Se trata a todos en forma igualitaria. Y también en los equipos de trabajo hay de todo. Hay médicos, enfermeros, especialistas, estudiantes, internistas, tanto judíos como árabes, distintas comunidades y religiones. Hay igualdad en el tratamiento y en las condiciones de trabajo. Miles de personas pasan diariamente por el hospital, es una situación muy especial y creo que este es el cuadro verdadero de la convivencia en paz. Estamos dispuestos a recibir y tratar como se debe a todo aquel que viene en paz.

Este caso recibió mucha cobertura especial, pero en realidad este tipo de situaciones se dan todos los días en el hospital. Es muy diferente la situación que yo conozco desde adentro, de la que se informa afuera.

 

¿Te parece que esto que has vivido es una de esas situaciones que se llevan para siempre en el corazón?

Ante todo, amamantar a un bebé es para mí una vivencia casi celestial. Es algo que acompaña a una madre por siempre. Crea un vínculo muy especial. Y este caso específico, claro que me une a él y recordaré siempre que le di de mamar,  aún sin tomar en cuenta toda la historia de alrededor. La historia en sí quedará olvidada cuando surja el próximo titular, pero yo guardaré esta vivencia en mí para siempre.

 

¿Querrás estar al tanto de cómo avanza el chiquito?

Estoy en contacto con las tías. Ayer visité a la familia en Abu Tur, aquí en Jerusalem, ya que llevaron allí, a lo de un tío, a Yamen, lo trajeron de Hebron.  Me alegró mucho verlo, ver que está mejorando, sentí que ya no estaba dolorido .Y me alegró que quiso venir a mis brazos. Y sin duda querré saber qué pasa con él.

 

Ya hablabas antes de una conexión…

Por supuesto. Además, me explicaron que según el Islam, como le di de mamar más de cinco veces, soy considerada como una madre para él. Es también un compromiso.

 

Muy fuerte.

Claro que yo no quiero suplantar a su mamá. Espero que ella se recupere y esté sana. Sé que aún le espera un largo camino, pero puede lograrlo.

 

Que así sea. Gracias Ola. Por esta entrevista .Y por lo que hiciste.

Gracias a ti por interesarte.

 

 
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