Por Israel
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6 Iyyar 5778 | sábado abril 21, 2018
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Por qué Israel comunica tan mal


Los politólogos israelíes de la Universidad de Haifa Gal Hadari y Asaf Turgeman intentaron en el número 3 del 2016 del Israel Journal of Foreign Affairs explicar por qué la diplomacia pública de Israel ha sido y es tan deficitaria. El título de su ensayo era claro: “Caos en el mensaje”.

Hadari y Turgeman apuntan a la poca convicción, a la falta de coordinación y a las contradicciones constantes como causas fundamentales de la mala política de comunicación del Estado de Israel. La imagen pública del país es un asunto de seguridad nacional en Israel desde la década de 2000, sostienen estos politólogos, pero aún así los israelíes siguen sin dar con la tecla adecuada y el suyo sigue estando en las listas de países más odiados del mundo.

El término hasbará (“esclarecimiento” en hebreo) cobró fuerza en los tremendos años de la Segunda Intifada, en los que los medios internacionales, empezando por los occidentales, ofrecieron una imagen de Israel muy negativa y en muchos casos tóxica. En aquellos años, la labor de hasbará fue llevada a cabo de manera completamente descoordinada por grupos e individuos particulares, en su inmensa mayoría judíos de la Diáspora que intentaban contrarrestar un mensaje que creían injusto y falsario. Hadari y Turgeman dicen que no cosechó grandes éxitos porque habría de ser el Estado el que estableciera una estrategia de comunicación a largo plazo. Y esto es algo que los israelíes no han hecho nunca, bien por no interiorizar que tienen que explicar las acciones de su Ejército para que la imagen de su país no sea tan nefasta, bien por disputas interministeriales.

Los israelíes siguen sin acertar aquí. Por un lado, han tratado de sortear las críticas sobre el conflicto con los palestinos aduciendo que Israel es una nación puntera en tecnología o que Tel Aviv es una ciudad fascinante; y por otro han intentado lanzar dos mensajes al mismo tiempo, uno para el público extranjero (Israel es víctima de la hostilidad de sus vecinos) y otra para el local (Israel es una potencia militar en Oriente Medio). Como apuntan Hadari y Turgeman, un caos comunicativo total.

Ciertamente, la imagen que proyecta al mundo es un pilar fundamental de la política exterior de cualquier país, más aún de uno que tiene el turismo como una industria puntera. El relato  que Israel no es sólo el conflicto es correcto; sin embargo, lo que no han entendido los artífices de esta estrategia, la de responder a una foto de un niño palestino muerto diciendo que los procesadores Intel tienen tecnología israelí, parecen no haber comprendido que lo primero tiene mucho más interés informativo que lo segundo. Nunca será primera plana de la sección internacional del New York Times que Israel acoja a homosexuales palestinos que temen por su vida, dado que se presupone, puesto que Israel es una democracia nacida para dar cobijo a una minoría perseguida y por tanto entra dentro de su normalidad acoger a minorías perseguidas, y sí lo será una nueva guerra contra Hezbolá. Y es lógico que así sea.

Anteriormente ya hemos hablado de lo que supone la hasbará (propaganda mal hecha) y de los problemas de convicción que tienen los responsables de comunicación israelíes. Para superar los obstáculos que Hadari y Turgeman identifican (relacionados con la coordinación, la estrategia a largo plazo y la unicidad del mensaje), los israelíes primero tienen que dejar atrás ciertas barreras mentales. Así, deben aceptar que Israel es una realidad consolidada; entender que la comunicación corporativa de un país debe centrarse en explicar asépticamente lo que ha pasado y no en aplicar técnicas de primero de debate; aunar el mensaje doméstico y el exterior de una vez por todas; y, sobre todo, estar convencidos de lo que hacen. Es necesario también que venzan el miedo a explicar su posición sobre el conflicto y a reconocer fallos, errores y malas prácticas cuando sea pertinente.

Aunque el diputado de Meretz Absalón Vilan dijera en febrero de 2008 que “la hasbará es la continuación de la guerra por otros medios”, y la elevara así a una categoría superior, lo cierto es que tanto el esclarecimiento por parte de individuos y grupos independientes como las políticas de comunicación de Israel han sido reactivas, desorganizadas e incoherentes.

Cuesta creer que un país que ha conseguido tanto en tan poco tiempo, con tan pocos recursos y haciendo frente a tantas dificultades, no haya hecho todavía sus deberes en este ámbito. Si aplicara el espíritu innovador que preside su día a día, lo tendría mucho más fácil.

 
Comentarios

Es la pregunta que muchos nos hacemos, dado que para ello cuenta con suficientes médios ,y que ingénio no le falta, para ofrecer de si una mejor imagen …o al menos una mas ajustada a la realidad objetiva
¿A que se debe pues esa pérdida de terreno en términos mediaticos , que viene arrastrando respecto a sus habituales denigradores? …
He venido sosteniendo desde siempre, que todo obedece en origen a una suerte de “complejo” o de “pudor” si se quiere, a la hora de defender su position y por ende su imagen internacional, lo cual le situa en desventaja clara con los árabes y los pro-palestinos, los cuales con arreglo a la osadiá que les caracteriza, vienen desmostrando todo lo contrario, con evidente éxito para ellos, y consiguiente perjuicio para Israel …
La ventaja alcanzada por éstos últimos es considerable, si tenemos en cuenta el éco y los efectos producidos por su discurso anti-israeli, en los médios occidentales y en una parte significativa de la sociedad europea, sin ir mas lejos …
¿Como pues revertir esta tendencia? … dificil me témo será lográrlo, ante la gigantesca maquinaria propagandística , que tiene enfrente, alimentada diariamente por falsedades varias, y sin apenas oposicion crítica a su alrededor suceptible siquiera de ponérla en aprietos …
Pese a lo cual, Israel se debe en no desistir, y junto a él, los colectivos que le son afines y le prestan apoyo, (pienso por ejemplo en ACOM aqui en España) por mas que la lucha sea a todas luces desigual, como ya quedó dicho …

Como simple lectora me limito a pensar que ISRAEL puede tener los mejores deseos y aun los mejores medios para mostrar su imagen,para el mundo entero Seremos siempre los que robaron tierras para tener un Estado, los que son los dueños de la economia mundial, los que la digitan, para los de menor escala “los que mataron a CRISTO”, para la politica mundial los que echaron de sus tierras a los pobres palestinos, con ejercitos poderosos que les facilito el judaismo mundial , para el mundo entero somos el LOBO FEROZ que se comio la abuelita, para el mundo entero somos los”sin patria” que vinimos de todas partes y nos apoderamos de estas tierras que no son nuestras, y que seguiremos empujando nuestras fronteras sobre las tierras de nuestros vecinos,para el mundo entero , el llamarse judios es ya un sello de “pueblo conquistador y ladron de tierras,” Todo el mundo esta vacunado con antisemitismo, porque si no , EL JUDAISMO dominara el mundo y lo hara su esclavo.Para el mundo entero somos la sangijuela que trata de vivir y expandirse sobre toda la especie humana.-Para el mundo entero somos parecidos al nazismo, no vale otro argumento, no vale decir que volvimos a tener lo que es nuestro, lo que legitimamente nos corresponde, el antisemitismo tapa todos nuestros derechos, somos hijos del diablo, y todo esto hay que eliminarlo, sera dificil y demorara muchas generaciones.-

?¿Como enseñarle al mundo hasta su conviccion, que somos un pueblo pacifista, que nunca tuvo en sus planes conquistar ni un milimetro de tierra que no fuera nuestra, que fue victima de las peores persecusiones, que solo pretende justicieramente un lugar en el mundo donde vivir en paz, un lugar donde pueda desarrollarse y labrar su futuro y el de su gente.-

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