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17 Tishri 5779 | miércoles septiembre 26, 2018
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Angel Bonanni, realizando sueños entre Montevideo, Hollywood y Tel Aviv


El actor uruguayo-israelí Angel Bonanni, no olvida la Ciudad Vieja en la que nació y sigue pellizcándose al ver cómo va cumpliendo sus sueños. Su última película-por ahora-lo ingresó directamente a Hollywood: “7 días en Entebbe”, con el Director brasileño José Padilha, en la que interpretó a Yoni Netanyahu, el comandante de aquel histórico operativo de rescate de los rehenes secuestrados a Uganda. La semana entrante, el 4 de julio, se cumplen 42 años de aquella hazaña

 

Angel está haciendo lo que le gusta y siempre quiso, y no se lo toma a la ligera. En los últimos años ha participado en diversos proyectos: “Kfulim” (2014), la serie  televisiva de espionaje “False Flag” que llegó también a Sudamérica (2015), la película “Abstentia” y “Shots fired” (2017) . En el último año y medio hizo una película y tres series.

“7 días en Entebbe”, fue una nueva etapa, una entrada por la puerta grande al mundo del cine internacional. En el camino ha tenido que rechazar alguna oferta por la consideración meramente práctica de que no puede estar en dos lugares a la vez. Pero además, no piensa aceptar cualquier cosa. No es arrogancia sino convicción de que hará bien únicamente lo que le interesa e inspira.

Sobre ésto y el Israel que es su hogar a pesar de las idas y vueltas en su vida, es esta entrevista.

 

P: Angel, la vez pasada que hablamos, hace ya bastante, me contabas sobre los caminos que uno tiene que ir abriéndose para concretar sus sueños. Y lo tuyo era ser actor. Y me pregunto si con todo lo que has ido haciendo desde entonces, te sorprendés. La reciente película sobre Entebbe, fue a lo grande.

 R: Es cierto. Pero te diré que siempre que me llaman para decirme que tengo trabajo me parece muy loco. Siempre me sorprendo de nuevo, en el mundo hay un montón de actores muy buenos y también acá, en todos lados. La chance no es muy grande de que vos seas el elegido para hacer una película, una serie o un personaje. Cuando eso pasa me emociono y me sorprendo.

 

P: Creo que es casi retórica la pregunta pero la sorpresa no es porque vos no creas que sos capaz o digno de que te elijan ¿no? ¿Es simplemente porque sos consciente de todo lo que hay en el mercado?

R: Claro, antes un poquito era así. Era un poco paradójico, porque tenía y tengo una fe muy grande en lo que me gusta hacer y en lo que soy capaz de hacer, pero también, por lo que dije antes, es muy loco que de todo el mundo digan “Ok, este es el pibe”.

 

P: Contame…¿cómo fue el momento en que José Padilha, el Director brasileño que también dirigió la famosa serie televisiva “Narcos”, te eligió?

 R: Ante todo te cuento que yo había mandado un tape. Si bien siempre es bueno estar personalmente en un casting en Los Angeles, hoy en día es más accesible y como el mundo se ha abierto tanto con la tecnología, eso te facilita y es suficiente que mandes un tape. Lo hago mucho cuando no puedo estar personalmente. Un amigo me filma acá y los mando por el celular. Si vos encajás en lo que quieren ellos, ya es suficiente para que te elijan y que vayas a Los Ángeles para ver al director. Muchas veces pasó que mandé tapes de acá y recibí un trabajo muy grande.

Te cuento que yo estaba en Ibiza con mi esposa de vacaciones porque justo había terminado un trabajo de cinco meses en Estados Unidos y me dicen “van a hacer una película, del director de Narcos, y te quieren ver para el papel de Yoni Netanyahu”.  Estuve  dos días aprontándome, me filmó mi mujer y lo mandé.. Sabía que mandé un buen tape.

Al otro día me dijeron “al director le gustó mucho y te quiere ver, porque va a venir a Israel. Va a hablar con un montón de gente y te quiere ver”. Así que me pasé la semana leyendo muchas cosas, me preparé muy bien.

 

P: ¿O sea que era importante leer sobre la historia acerca de la cual trata la película?

R: Sí, por supuesto, para poder entrar bien en el papel, tanto lo que hizo en el operativo como lo que era como persona. Llegó al fin el día de la audición, entré a la sala, estaban él, dos o tres productores y las castineras, la inglesa-que hace el casting de todo el mundo-  y dos israelíes. Él estaba en el medio mirándome. Me pareció muy carismático.

Hicimos las dos primeras escenas y en la tercera, después del primer  take me dice “ok, very good. Thank you”.

 

P: ¿Pensaste que era que te estaba volando?

R: Sí. Así que agarré mi bolsito y dije “bueno, muchas gracias por todo. Good luck”. Entonces él viene y me dice “cuando vos hagas Yoni vamos a hacer esto y lo otro”…yo le contesté  “ok, ok”..y ahí caí. Cuando voy a salir le pregunto “¿cómo que cuando haga Yoni?”.Y me contestó: “Yo soy el director y vos sos Yoni. Yo decido.Y mi decisión es que vos seas Yoni”.  Lo abracé y le dije “muchas gracias”. Todos lo miraron y quedaron medio duritos.

 

P: ¿Porque a los demás les había parecido malo o por  lo rápido que él decidió?

R: Por lo rápido, claro. Después los productores y las castineras me dijeron que nunca les había pasado que le dieran a nadie el papel en el cuarto mismo de la audición. Eso siempre se concreta después. Esto fue hace aproximadamente un año y medio. Y empezamos en noviembre del 2016. Llevó dos meses filmar. Filmamos en Malta, Londres y un poquito acá en Israel. Fue una experiencia hermosa.

 

P: No fue tu primera película ya que habías hecho varias israelíes. ¿Pero Hollywood es otra cosa?

R: Sí, por supuesto. Es otro presupuesto,con actores de primer nivel, el director y el director de fotografía son del team de Narcos. 

 

P: Cuando vienen precedidos de una serie exitosa, como lo fue Narcos, ¿te parece que esa gente ya llegan con una aureola especial?

R: Me imagino que a él  o la gente alrededor sí. Pero después de que nos conocimos más, eso ya pasa a segundo nivel. Él como persona es muy interesante y es excéntrico como cualquier artista. Es como yo y como todo el mundo. Somos  seres un poquito excéntricos, como ahora que te estoy hablando de mi persona.

 

LA POLÉMICA SOBRE LA VERDAD DE ENTEBBE.

 

P: Angel, está claro que vos sos actor, no fuiste quien escribió el guión. Y habiendo recordado eso, aunque tan obvio, te pregunto cómo ves la polémica que ha estallado alrededor de la película. En Israel fue muy criticado lo que se interpretó como una exposición demasiado grande de los terroristas. ¿Entendés de qué se habla?

R: Por supuesto. Hoy en día, sea película, serie o libro, parece que si el proyecto o el cuento va en una sola dirección es menos interesante.  Desde el punto de vista israelí, con mucha razón, se ve el cuento como lo que es, lo que pasó. Desde el punto de vista nacional y desde el punto de vista militar es muy claro. Hay gente a la que  la secuestraron y nosotros como Estado y como judíos vamos a salvarlos. El más adecuado para hacerlo es Tzahal, el ejército, las Fuerzas de Defensa de Israel, y el más adecuado para ello es Yoni Netanyahu. Pero al mismo tiempo recordemos que no es una película documental.

 

P: Aclaro que lo que planteo es en base a todo lo que he leído ya que  aún no he visto la película. Pero entiendo,  según han comentado varios observadores, que se deforma lo que ocurrió, al  humanizar demasiado a los terroristas. O sea, aunque no sea un documental, si es sobre algo que realmente ocurrió, al cambiarle los colores a los hechos, es problemático .¿Qué te parece?

R: Mira, te puedo dar otros ejemplos. ¿Por qué Narcos fue tan exitoso? Pablo Escobar, si lo ponemos en seco, era un asesino y el narco más grande de la historia, pero como lo humanizaron en la serie vos querías que no lo capturen porque así era más interesante verlo. El tipo  mató niños, mujeres, gente inocente, hizo lo que quiso y al que no le gustaba lo volaba en el aire, pero para el folclore del mito vos decís, “qué buena serie”. Con Tony Soprano era lo mismo, con Walter White de Breaking Bad también. Yo creo que el director, inteligentemente, quiso mostrar dos lados para que llegue al clímax y digas “esto es la película” y elijas un lado. Al fin y al cabo te gusta o no te gusta la película, polémica siempre va a haber, más en casos políticos, militares o religión. Y en este caso de Entebbe con mucha razón porque es algo, reitero, nacional.

 

P: ¿Tuviste algún contacto con la familia Netanyahu para interpretar a Yoni, para conocerlo mejor?

R: Hablé con el hermano, Ido Netanyahu. Y me dijeron que le hicieron al Primer Ministro una presentación privada de la película .Y entiendo que le gustó mi interpretación. Eso va más allá de si les gustó o no el encare de la película. Para mí eso fue muy importante. Fijate que interpreto a una persona que nunca vi, en YouTube no hay nada, yo lo interpreté de fotos y cosas que leí. En las  reviewsresaltan el papel que hice de Yoni, entonces eso me reconforta, más que nada por ellos. Es que en este sentido no importa si estoy de acuerdo con la manera que Bibi está llevando el país. Es el hermano del pibe al que estoy interpretando, así que separo las cosas.

 

EQUILIBRADO

P: Entiendo que todavía te parece raro ser centro.

R: Yo entiendo que estamos en un país muy chico y no tenemos muchas cosas para canalizar. Quisiera hablar de otras cosas y no hablar siempre de mí. Me gustaría poder influir en la vida de otras personas de otra forma, que no pase por “mírenme a mí y lo que estoy haciendo ahora”. Eso puede interesar ahora hasta cierto nivel.

 

P: Es interesante tu planteamiento. No querés perder proporciones, pero te sentís como en un sueño ¿no?

 R: Es que es muy loco. Por supuesto que soy israelí y vine acá cuando tenía 11 años…pero no te olvides que soy un uruguayo de la Ciudad Vieja. Cuando estoy en  Uruguay y voy por Pérez Castellano, donde nací yo, a dos cuadras de la Rambla y dos del Mercado del Puerto, y vuelvo para mi barrio y para comer un asado en el Mercado del Puerto y veo mi casa vieja donde vivía con mi abuela, me vuelve toda mi infancia. La gente que me ve allá me dice “Angelito, ¿qué haces? ¡Francés!”. Me dicen francés porque una vez vine de Francia y me quedó para siempre el “francés”. Viste cómo es eso en Uruguay…todo el mundo tiene apodo.  La gente me saluda como si me hubiera visto el jueves pasado; te dicen “uh, hace tiempo que no te veía”. Me dicen “bueno, francés” como si me hubieran visto ayer. Es muy loco.

Con mis amigos, de allá y de acá-quizás acá en Israel un poco menos-esa humildad me lleva a no enloquecerme o pensar “uh, ahora estoy en Hollywood”. Me encanta lo que hago, siempre soñé desde que era chico y me sentaba con mi viejo a ver películas enormes que él me explicaba. Siempre quise hacer eso y las circunstancias de la vida me llevaron a otro lado. Siento que lo tomo como algo muy balanceado, como una cosa linda que estoy haciendo, que me despierta mucha curiosidad, que tengo muchas ganas de que siga, y de seguir viendo qué puedo hacer. Quiero seguir haciendo las películas, los proyectos buenos, los cuentos que siempre soñé hacer. Pero nunca me olvido de dónde salí.

Y ahora siento que estoy en un momento en el que tengo la posibilidad de elegir qué personajes aceptar y quiero elegir lo que me haga sentir algo adentro. Hay gente que acepta cualquier papel por el que le pagan, diciendo que como es su profesión, hace todo. Pero yo  quiero ser esa clase de persona que tengo una postura, sus lineamientos consigo mismo.

 

P: ¿Eso quiere decir que hay papeles que no harías?

R: Así es, pero no por el debate si es bueno o malo, o por temas políticos. Me refiero a cosas que no haría si no me interesara, si no está bien escrito, si es algo que no me inspira.

Estoy muy orgulloso de haber interpretado a uno de los iconos de la historia israelí y el ejército israelí, que es muy condecorado y muy tenido en alta, pero hay muchos personajes que me encantaría hacer. Si mañana me dicen de hacer la vida de Marlon Brando me vuelvo loco. Por todo lo que él significó, por la conexión mía  con mi padre. O Moisés…sería  muy fuerte.

 

ORÍGENES E IDENTIDAD

P: Todos conocemos esa frase que dice “con el éxito no se olvida de donde vino”. ¿Qué quiere decir eso para vos?

R: Significa todo. No hay nada que más emociona que volver a los lugares donde yo crecí. Me llenan de tanta alegría, de tanta nostalgia, de tanta amistad y de ganas de tener eso presente siempre; sea en la Ciudad Vieja en Montevideo como al lugar al que llegué cuando vinimos a Israel en Nazaret Ilit. Vivíamos  en una casa muy chiquita donde éramos seis personas y teniendo presente todo lo que mis padres bien o mal hicieron para que podamos sobrevivir y desarrollarnos.

 

P: Y entiendo que todo en general en situaciones en las que no sobraba nada.

R: En Ciudad Vieja, hasta de no tener para comer. Pero ninguno de nosotros salió delincuente ni se fue por un camino negativo que fácilmente podríamos haber tomado. Y eso es por las cosas que vi.

 

P: Hablás con orgullo de tu familia, de lo que tus padres te enseñaron. Contame un poquito.

 

R: Somos cinco hermanos, cuatro de ellos acá y uno en Nueva Zelandia. Tengo a mi mamá acá. La cuido mucho. Aunque tiene sólo 72 años, sufre de demencia y entonces estoy presente todo el tiempo con toda la dificultad y tristeza de  esto representa. De pronto tengo otra madre, pero me da mucha alegría poder estar presente y cuidarla como en su momento me cuidó ella a mí.

 

P: ¿Hace mucho que está mal?

R: Dos años y es muy loco, muy diferente de la persona que ella era para nosotros. Es muy difícil verla en un estado en que no parece ella misma,  porque era una persona muy fuerte y muy potente. Así que eso también influye en no olvidarme de dónde vine.

Tengo a mis mejores cuatro amigos desde que tengo cinco años, en Uruguay. Ellos estuvieron en mi casamiento…

 

P: ¿Vinieron especialmente?

R: Sí, y me dieron una sorpresa. Voy todos los años una vez al año o dos veces  si tengo la posibilidad.

 

P: ¿Hay algo de esos años de chico en la Ciudad Vieja que extrañás?

R: Es más que extrañar… Yo no podría vivir hoy en la Ciudad Vieja, pero ese lugar y esa nostalgia me llevan a un sentimiento muy fuerte que va a ser parte de mí para siempre; voy ahí y me siento libre y tengo ganas de ver a la gente y charlar con ellos. Quiero hablar con gente que no tuvo mucho rol en mi vida, pero son del barrio y estuvieron en el camino y me puedo quedar a tomar una cerveza o pasar una tarde. Tengo muchos amigos de antes, con los que no estamos tan en contacto, pero llegamos ahí y podemos pasar una tarde hermosa y hablar de un montón de cosas.

 

P: Los recuerdos de niñez quedan para siempre. Fuiste al Instituto Ariel y al Yavne ¿verdad?

 R: Sí. El primer año al volver a Uruguay de Australia fui al Ariel . Tenía apenas 6 años. Mi mamá me enseñó una vez cómo ir. Yo me tenía que tomar el 121 .Hoy en día si tu hijo no tiene teléfono y no lo llevás y lo traés, no se hace nada. Pero a los 6 años me enseñó y ni a  la parada me llevaba. Yo vivía en Pérez Castellano e iba a la parada de Colón, me tomaba el 121 y así durante un año. Después fui al Yavne del centro, de tercero a quinto. Ahí iba caminando por la rambla, bajaba dos cuadras a la rambla hasta Andes todos los días. En invierno a veces llovía y me tomaba el ómnibus. Y es muy fuerte todo lo que se forma a esa edad. Es una conexión primaria. Vas con gente que no puedo ver hace más de 20 años, pero crecimos juntos en el barrio, me los encuentro y nos damos un abrazo muy natural, enseguida  te sentís cómodo si hay buena onda.

 

P: Cuando vos pensás en tu identidad, ¿vos llevás las dos cosas juntas? Uruguayo, israelí y judío, ¿van juntos?

R: Claro, siempre. Vine a los 11 años a Israel y me fui a los 17 a jugar al fútbol en Uruguay, y viví allá durante una década. Siendo  ya grande, eso me marcó mucho. Jugué en Peñarol y en Nacional, y en otros equipos más: Villa Teresa…Después lamentablemente me lesioné.

 

P: Más allá del éxito que estás teniendo. ¿Qué te enseñó la vida?

R: Primero  la posibilidad de tener la fortuna de haber podido llegar de un lugar muy pequeño, muy humilde y muy lejano y poder conocer el mundo y tener las posibilidades que estoy teniendo, y tener la cabeza o la curiosidad de poder aprender todo lo que aprendí. Eso es algo muy fuerte que lo tengo presente todo el tiempo, esa curiosidad y esas ganas y esa pasión por seguir conociendo, y ese hambre de hace cosas, no por ego sino por ganas de desarrollarme. Es una verdadera alegría personal-

 
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