Por Israel
Síguenos en Facebook Twitter YouTube RSS Feed
| viernes septiembre 13, 2019
donativo

Israel y el Apartheid Sudafricano: una comparación peligrosa


La afirmación que Israel tiene un régimen Apartheid es una distorsión total. El periodista nacido en África del Sur, Benjamin Pogrund, está librando una guerra contra dicha imbécil comparación.

El uso del término “apartheid” para describir la naturaleza del régimen israelí ya se ha arraigado en los diálogos sobre el conflicto israelí-palestino. Al igual que el uso del término “ocupación” antes de él, la palabra “apartheid” ha penetrado en el lenguaje utilizado para discutir el futuro de Judea y Samaria casi sin que se ofrezca oposición; ya sea que todo termine en un dominio de Israel al mejor estilo sudafricano racista del apartheid, se dice, o bien quien afirma que un régimen de este tipo ya se está imponiendo.

Esta afirmación es una distorsión total de la realidad que prevaleció en Sudáfrica hasta 1994. Benjamin Pogrund, el periodista y autor nacido en Sudáfrica, está librando una guerra contra dicha imbécil comparación, entre la ocupación israelí y el apartheid. Pogrund, quien se desempeñó como editor adjunto del prominente periódico sudafricano The Rand Daily Mail, combatió las injusticias del apartheid. Era un confidente cercano del fallecido presidente sudafricano Nelson Mandela y lo visitó cuando fue encarcelado por sus esfuerzos para poner fin a la discriminación contra los negros en el país. El mes pasado, Pogrund recibió el máximo honor de Sudáfrica, la Orden de Ikhamanga, por el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa por sus esfuerzos para acabar con el apartheid.

En su calidad de periodista, Pogrund luchó contra el régimen racista en su país de origen. Se trasladó a Israel hace años, ya la edad de 89, ahora está luchando contra el fenómeno que ve a Israel como identificado con el apartheid. Más allá de sus muchos artículos en inglés que se leen en todo el mundo, ha publicado un libro, de cientos de páginas, titulado “Drawing Fire”, que se centra en la validez fáctica de la comparación entre ocupación y apartheid.

Sin eximir a Israel de la culpa de las injusticias sufridas por la población palestina, Pogrund refuta la afirmación de la segregación racial forzada al estilo sudafricano y la discriminación institucionalizada en todos los aspectos de la vida israelí. Los bloqueos, las detenciones y las restricciones adicionales a los palestinos no son objetivos ideológicos de Israel, señala Pogrund, y desaparecerán cuando finalice su gobierno sobre Judea y Samaria.

En cuanto a la minoría árabe de Israel, Pogrund escribe que la realidad actual, en la que los árabes pueden votar y ser elegidos para el gobierno, un árabe sirve en la Corte Suprema y los médicos árabes trabajan junto a médicos judíos en hospitales israelíes, algo que sería impensable en Sudáfrica bajo el apartheid. .

En Israel, concluye, no existe el racismo institucionalizado que caracteriza el régimen del apartheid. Sin embargo, Pogrund está muy preocupado por dos aspectos que amenazan con deteriorar la situación en Israel: La ley del Estado-nación, que cree que podría perpetuar el racismo, y la confiscación de los activos palestinos. Se espera con gran expectación por los fallos del Tribunal Supremo sobre estos temas.

De las conversaciones con los confidentes de Ramphosa, Pogrund opina que el líder sudafricano se siente incómodo con el declive de los lazos entre Israel y Sudáfrica. Pero ésa es la línea que el canciller del país Lindiwe Sisulu ha adoptado. Por iniciativa de Sisulu, Sudáfrica rebajó su embajada en Israel a una oficina de enlace. Este es también el ambiente que prevalece entre los miembros del partido gobernante, el Congreso Nacional Africano, que apoya la ruptura completa de relaciones con Israel. Pogrund cree que los pasos dados por Sisulu solo sirven para restar valor a la “voz moral” que alguna vez tuvo Sudáfrica, y que se hizo eco en todo el continente y más allá.

Sería prudente escuchar lo que Pogrund tiene que decir, especialmente porque tiene experiencia personal con el apartheid y ha pasado tiempo en una prisión sudafricana. No es por nada que él recomienda proceder con precaución.

 
Comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Debes estar conectado para publicar un comentario. Oprime aqui para conectarte.

¿Aún no te has registrado? Regístrate ahora para poder comentar.