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24 Sivan 5779 | jueves junio 27, 2019
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Revelación: Israel había pactado con los rebeldes sirios, tratamiento médico a cambio de seguridad en la frontera.

Y así consiguieron la primera prueba del uso de armas químicas por parte de Assad.


Tte.Cnel. ret Marco Moreno, cercano a jefe rebelde sirio

Aproximadamente 5.000 heridos sirios de la guerra en Siria fueron atendidos durante cinco años en territorio israelí, en el marco de un gran operativo humanitario, que finalmente también prestó atención de rutina en clínicas a pacientes que simplemente precisaban ver un médico, lo cual el desmoronamiento del sistema de salud pública sirio había hecho imposible. Sabíamos que una noche, a comienzos del 2013, para sorpresa de la patrulla israelí que recorría una de las zonas fronterizas, llegaron a la cerca unos sirios, trayendo heridos y pidiendo ayuda. Lo que no se sabía-y al parecer tampoco sabían las tropas que introdujeron a esos heridos a territorio israelí- era que todo había sido coordinado de antemano.

Sirio herido, atendido en Israel
Sirio herido, atendido en Israel

 

O sea, no ese momento preciso necesariamente ni esos heridos puntuales, pero sí la posibilidad de traer heridos –sean combatientes de los rebeldes anti-Assad o civiles- para que sean atendidos en territorio israelí. ¿A cambio de qué? De información que pueda ayudar a Israel a frustrar atentados que elementos hostiles –quizás infiltrados entre los rebeldes-podían estar preparando en su contra en la zona aledaña a la frontera.

Las revelaciones al respecto acaban de ser publicadas por primera vez en el programa “Uvdá”  dirigido por de la periodista Ilana Dayan, que se transmite en el Canal 13 de la televisión israelí. Este jueves, noche en Israel, el programa consistió en una nota de Naama Peri , cuyos dos elementos centrales eran entrevistas con el Teniente Coronel (retirado) Marco Moreno, ex oficial en la unidad de Inteligencia 504 que fue quien mantuvo el contacto diario con los rebeldes, y el General (retirado) Yair Golan, que en aquellos años era el Jefe del Comando Norte y luego fue nombrado  Vice comandante en Jefe del Estado Mayor de Tzahal.

El comienzo del contacto fue casi casual, cuando a raíz de la nueva situación en la frontera, tras años de silencio absoluto en los altos del Golan, grupos rebeldes opuestos a Assad comenzaron a instalarse cerca del límite con Israel y  surgió la posibilidad de hablar con la cerca de por medio.

“Comenzamos a sentir el efecto de la guerra sobre nuestra frontera”, declaró Yair Golan. “Vemos a los rebeldes, apoyados físicamente en la frontera,  comprendiendo evidentemente que no les vamos a disparar.  Pero de repentimo sentioms que la guerra civil está sobre nuestra frontera,y tengo claro que eso es tierra fértil también para terroristas, iraníes, de Hizbala, palestinos, para cualquiera”.

Fue entonces que un oficial de patrulla de la unidad Golani le cuentan al jefe del Comando norte que “estoy hablando con ellos, los veo, los llamo y ellos se acercan”.

Yair Golan, General hoy ya retirado, en aquel momento -jefe del Comando Norte del ejército israelí
Yair Golan, General hoy ya retirado, en aquel momento -jefe del Comando Norte del ejército israelí

 

Para Yair Golan eso fue “apasionante”. Sintió una gran curiosidad. Pensó que estaba pasando algo “impresionante”. Se contactó con oficiales de la unidad de Inteligencia 504, donde estaba el Teniente Coronel  Marco Moreno, quien de inmediato vio el potencial. Al próximo “encuentro” a través de la cerca, fue el propio Moreno. Invitó a uno de los jefes rebeldes a pasar a tomar un café y él, para su estupor, aceptó. Gradual pero rápidamente, comienzan a estrecharse los contactos y Moreno piensa cómo eso puede servir para garantizar la seguridad de Israel junto a la frontera, en esa situación cambiante que nadie podía predecir a qué conduciría.

Yair Golan comprendió que lo que más necesitan del otro lado, era tratamiento médico. “Municiones tienen porque robaron muchas del ejército sirio, pero atención médica no, porque casi no hay médicos, no tienen equipos, eso es lo peor. Y nosotros podríamos dar eso, tanto a sus combatientes como a los civiles”.

“Les propusimos un intercambio claro: nosotros les proporcionaremos ayuda humanitaria y ustedes cuidarán que no sea violada nuestra seguridad desde ek otro lado de la cerca”, planteó Moreno. Lo que quiere es “entender qué pasa del otro lado”.

La tragedia del otro lado de la cerca, por la guerra en Siria, creó una oportunidad, que sirve a ambas partes.

A fines del 2012, Moreno invita a tres de los jefes sirios a cruzar la frontera. Lo hacen de noche, en medio de secreto total. Al encuentro llega nada menos que el entonces Ministro de Defensa de Israel Moshe Yaalon, quien cuenta en el programa que “yo quería ver quién está del otro lado”.

Yaalon queda bien impresionado. “Estoy ante líderes de los rebeldes, decididos, valientes, con mucha determinación, y patriotas a su forma. Los veo con aprecio. Siento que deben ser valiente para enfrentarse al régimen sirio con el ejército que tienen, apoyado por los iraníes y por Hizbala”.

Los sirios vuelven a su territorio, continúan los contactos y la guerra arrecia, aumentando la cantidad de víctimas. Hasta que una noche, del lado israelí reciben un teléfono: “Tenemos heridos, vengan a la cerca con los equipos médicos”.

Y ahí empezó un operativo, que aún sabiéndose ahora que tenía una contraparte de Inteligencia para garantizar que no haya muertos en atentados del lado israelí, constituyó un gran operativo humanitario.

Tras los primeros cinco heridos, que estuvieron dos semanas internados en el hospital Ziv de Safed y fueron devueltos luego a la frontera en un operativo secreto en el que combatientes israelíes se disfrazaron de enfermeros, no pararon de llegar. Todas las noches llegaban heridos. Hombres, mujeres y niños. Y mientras tanto, se van afianzando los contactos entre Moreno y el otro lado, personalizado en gran medida en uno de los jefes principales de esa zona, al que Moreno conoce personalmente. Bastante tiempo después, cuando ese joven jefe rebelde es gravemente herido en combate, sus compañeros lo traen de urgencia a la frontera. El médico militar israelí comprende de inmediato que no hay cómo salvarlo. “Quise indicar que todos le debemos una expresión de respeto”, cuenta Moreno. “Di una orden, todos se pusieron firmes y le hicieron la venia”, mirando al cuerpo herido en el suelo.

Antes de morir, esa relación singular y sin precedentes, arroja grandes beneficios a ambas partes. Los sirios reciben tratamiento de primera que salva miles de vidas. Israel recibe información valiosa para su seguridad, logrando inclusive desbaratar gracias a ella atentados en camino.

Las tropas del régimen de Assad van derrotando a las fuerzas rebeldes y vuelven a la frontera. El comando “Buen Vecino” que se había instalado para prestar la ayuda humanitaria-que consistió en mucho más que el tratamiento médico e incluyó la entrega de grandes cantidades de todo tipo de equipos al lado sirio- es desmantelado.

En los cinco años transcurridos hasta entonces, Israel atendió a más de 5 mil sirios. De ellos, más de mil eran niños. Ello superó considerablemente todo lo concebido de antemano e Israel aceptó ampliamente brindar todo el tratamiento necesario.

“Uno puede decir que los temas de estrategia, no son sentimentales”, comenta Yair Golan. “Pero acá no hay ningún dilema, ya que hay identidad entre el interés de dar seguridad y el interés humanitario”.

“Yo soy muy cínico”, reconoce Marco Moreno. “Yair Golan me decía todo el tiempo que más allá de lo que se pactó como contraparte, dar esa atención médica es hacer lo correcto. Y yo me decía a mí mismo ´ah, lo correcto”, con mi cinismo. Pero cuando tienes en tus brazos a un bebé al que Israel salvó, todas esas capas de cinismo se caen y uno ve que sin duda, es lo correcto”.

Al final del programa, se revela que Israel también entregó armas livianas a los rebeldes, para darles la posibilidad de garantizar seguridad.

Y se agrega el “broche de oro”. Cuando los rebeldes creen que Assad usó armas químicas contra ellos y contra civiles, recibieron ayuda de Israel para librar la batalla que eso requería.

“Rebeldes sirios recibieron instrucciones de expertos de Tzahal sobre cómo demostrar al mundo que Assad usó armas químicas”, cuenta Yair Golan. “Les explicamos cómo hacerlo de modo seguro. Y ellos lograron traer un objeto en el que había restos de gas nervioso usado por el régimen sirio. Fue una prueba contundente de importancia internacional, mucho más allá de nuestro interés puntual”.

Fue en base a esa prueba traída por los rebeldes de acuerdo a explicaciones de Israel, entregaa a los israelíes, y entregada por Israel a Estados Unidos, que entonces Secretario de Estado norteamericano John Kerry acusó públicamente a Siria al respecto, diciendo “sabemos que Siria tiene el mayor arsenal químicos de Medio Oriente y que lo ha usado. Tenemos evidencias. Estamos hablando de hechos”.

Detrás de las evidencias, estaba la increíble relación entre Marco Moreno y Yair Golan, con el joven jefe rebelde luego muerto por un proyectil.

 

http://www.semanariohebreojai.com/articulo/860

 
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