Por Israel
Síguenos en Facebook Twitter YouTube RSS Feed
| sábado octubre 12, 2019
donativo

Con el Profesor Michel Strawczynski, destacado economista uruguayo israelí

Michel es desde hace años una de las figuras principales en el Departamento de Investigación de Bank Israel.


A modo de presentación

-Cumplo 58 este mes

– Fui de chico a la Escuela Barón de Río Branco en Avda. Brasil y 26 de marzo, a la Ivria (donde aprendí muy bien el hebreo – hasta llegamos a leer los libros de «Guesher» sin puntitos) y a la Alianza Uruguay-EEUU donde aprendí mi inglés que fue muy útil en mi vida. En el liceo fui a la IVRIA y más tarde en el preparatorio al IUDEP, al cual llegaban muchos alumnos del José Pedro Varela.

– Tengo en Uruguay a mis dos hermanas Laura y Fabiana y sus esposos e hijos, que por suerte vinieron todos de Shnat (generalmente al Majón Lemadrijim) lo cual me dio la chance de compartir charlas y vivencias, y de recibir con entusiasmo integrantes (temporarios) adicionales a nuestra familia. También tengo a la hermana de mi papá, Charlotte de Grunberg y flia., tengo tíos y primos y sus respectivas flias. del lado mi mamá. Está también la hermana de Paula, mi esposa, y flia. Tengo además amigos muy cercanos.

–         Mi familia en Israel está compuesta por mi esposa Paula y mis hijos: Idán que acaba de ser padre, de 29 años, Maia de 25 que se recibió recientemente de terapista ocupacional y Noam de 21 que está todavía en el ejército.

 

De pie, de izquierda a derecha: Idan y su esposa Danielle,  el sobrino Alan (que vive en Uruguay) y Maia, la hija del medio. Sentados: Michel y su esposa Paula, con Noam, el hijo meno
De pie, de izquierda a derecha: Idan y su esposa Danielle, el sobrino Alan (que vive en Uruguay) y Maia, la hija del medio. Sentados: Michel y su esposa Paula, con Noam, el hijo menor

 

P: Michel  ¿cuáles fueron tus consideraciones para hacer aliá?

R: Recibí una educación sionista y admiraba a los líderes de mi tnuá . Cuando estaba cursando mi primer año en la Facultad en la Universidad de la República, con el propósito de estudiar Economía, caí en cuentas que para mí Israel se había transformado en un concepto teórico, y sentí internamente una clara sensación de contraste entre lo que profesaba frente a mis Janijim , los chicos a los que educaba en el movimiento juvenil, y lo que yo realmente conocía de Israel.

Decidí viajar a Israel por un año con el propósito de vivenciar el país en forma directa. Mis padres me quisieron convencer que no corte la carrera y esperé para viajar al fin de los 4 años de estudios,  pero la idea me había invadido con una tremenda intensidad, y nadie logró anteponerse a mi decisión.

Finalmente viajé por un plan que se llamaba Etgar, dentro del cual pasamos 8 meses en el Kibutz Ein Hashloshá. En el kibutz, a mí y otros más (mayores que yo) nos hicieron responsables del riego, lo cual significó trabajar en el campo y manejar el tractor del kibutz. Fue una experiencia memorable – que dejó huellas en mí para siempre.  Analizándolo a-posteriori, fue en ese año que se gestó mi aliá. Cuando volví al Uruguay luego de un viaje por Europa (en el cual pasé una semana en Seraing, Lieja – Bélgica – para conocer mis raíces por el lado de mi padre)  terminé la carrera (me recibí también de Contador) y decidí venir a estudiar mis estudios de post-grado en Economía a la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde hoy enseño.

P:  ¿Cuál dirías que fue tu principal actividad en Uruguay?

R: La actividad que más marcó mi vida en el Uruguay fue la Tnuá,Jazit Hanoar,  los años del movimiento juvenil. Fue entonces que comencé a entender de política a pesar de que se trataba de la época de la dictadura, aprendí lo que significa la enorme responsabilidad frente a la educación de grupos de niños, y quizá lo más importante – aprendí a combinar idealismo con realidad y teoría con práctica. Por si fuera poco, la tnuá me proporcionó un «curso gratis» de liderazgo. En los años que estudiaba para Contador y Economista, trabajé en la inmobiliaria de mis padres y aprendí muchísimo sobre la vida real viendo actuar a la increíble persona que era mi padre (z»l). Conocí personas muy distintas y al mismo tiempo confirmé mi tendencia a efectuar estudios profesionales en Economía, que me permitieran plasmar mis instintos de investigación y mi deseo de seguir una carrera que se codee en forma directa con la realidad; más específicamente, con un ideal de mejorar el mundo a través de contribuir a políticas económicas que sean implementables en función a un conocimiento profesional.

LA VIDA PROFESIONAL

P: Y en Israel has alcanzado un altísimo nivel profesional, como economista muy reconocido y hoy de hecho sos una de las figuras claves en la dirección del  Banco Central de Israel. ¿Cómo resumirías tu actividad profesional en Israel?

R: Mientras comencé mis estudios de Master en la Universidad Hebrea de Jerusalén decidí trabajar, como una forma de integrarme a la sociedad Israelí y al mismo tiempo practicar temas relevantes para mi futura carrera. En esos primeros años trabajé en el Ministerio de Energía en el departamento de planificación y presupuesto. Lo que aprendí en esos años es que canalizar el horizonte de análisis hacia el largo plazo es fundamental para un país joven como Israel – lección que me acompaña hasta el presente, y que se transformó en un pilar de la economía del Israel de hoy – como explicaré más adelante. Una vez terminado el master entendí que me gusta la investigación, por lo cual comencé mi Ph.D., mi Doctorado,  en Economía. Sobre el final de mis estudios para el título, un amigo Israeli (z»l) me dijo que él cree que yo podría prosperar en el Depto. de Investigación del Banco de Israel, al cual como olé jadash, como nuevo inmigrante,  yo no conocía lo suficiente. Mi confianza en ese amigo, y la propuesta que recibí del sub-jefe del departamento (que era chileno), según la cual tenía la chance de viajar en el corto plazo a un post-doctorado, me convencieron que debería aceptar el trabajo. Dos años después me aceptaron para un Post-doctorado en el MIT, ayudado por Stanley Fischer que era profesor en esa universidad.

P: Y que fue luego el Gobernador del Banco Central de Israel.

R: Así es. Pues te diré que mi estadía en el MIT significó un salto impresionante en mi carrera – pues tuve la oportunidad de estudiar en la clase de un  premio Nobel de Economía en el marco de una materia que me interesaba mucho (Economía Pública), lo cual influyó mucho en mi futura agenda de investigación. Una vez que volví a Israel me dediqué de lleno al Departamento de Investigación del Banco de Israel, el cual funciona como asesor económico del gobierno. Este cargo me permitió ejercer una carrera que combina la investigación con la realidad – combinación que siempre me atrajo.

P: Y seguís dedicándote a eso ¿verdad?

R: Te cuento que fui avanzando dentro del departamento  y en el año 2000 pasé a formar parte de la dirección del mismo. Tuve la excelente oportunidad de formar parte del grupo que decidió que a partir del 2004 el Banco de Israel adoptaría en forma permanente un capítulo sobre el aspecto social del país, el cual se vio  reflejado posteriormente también en la nueva ley del Banco de Israel. Tuve la oportunidad de liderar el grupo económico de Israel en el proceso de Ingreso a la OCDE, en el cual los temas sociales jugaron un aspecto primordial. En especial, la constitución de un Programa de subsidios a los trabajadores de salarios bajos, que se conoce en inglés como EITC (Earned Income Tax Credit), el cual fue creado en Israel en el 2008 y sobre el cual tuve el honor de escribir (junto con Adi Brender, que es el sub-director del depto. hoy en día) una de las investigaciones básicas que fueron usadas para la creación de este Programa.

Michel con el Profesor Amir Yaron, Gobernador  de Bank Israel Foto: Chen Galili
Michel con el Profesor Amir Yaron, Gobernador de Bank Israel. (Foto: Chen Galili)

 

P: Todo esto, junto al trabajo universitario.

R: Es cierto. Entre el 2012 y el 2017 recibí el título de Profesor Adjunto en la Universidad Hebrea de Jerusalén y en esos años me dediqué de lleno a la investigación, además de dirigir académicamente el Programa de Cadetes para el Sector Público de Israel. En el 2017 fui nominado como Director del depto. de investigación en el Banco de Israel, y aquí estoy – nuevamente dedicado a buscar fórmulas para mejorar al país en el largo plazo. Acabamos de publicar una serie de recomendaciones, que en caso de ser aplicadas, nosotros estamos convencidos que se podría lograr un futuro mejor – el cual lamentablemente no está asegurado dadas las tendencias demográficas desfavorables que caracterizan hoy en día a la sociedad Israelí. Me refiero al incremento de la proporción de jóvenes árabes y ultraortodoxos en la sociedad,  lo cual requiere incrementar y mejorar los niveles de graduación educacional.

P: Hay  mucho trabajo pues por hacer. Michel ¿dónde viven ustedes hoy?

R: Vivo en Mevaseret Zion (en las afueras de Jerusalén). Anteriormente viví en barrios internos de Jerusalén y como expliqué, viví un semestre en Cambridge (EEUU) durante mi Post-doctorado. En el Banco de Israel trabajo los jueves en Tel Aviv, ciudad que simpatizo mucho. Visito frecuentemente otros países en conferencias o viajes de trabajo, pero siempre me resulta muy corto como para conocer la realidad. Por suerte hemos hecho también viajes de placer junto con mi esposa Paula, en los cuales alcanzamos a conocer un poco mejor ciertos destinos (por ejemplo hace poco tuvimos la oportunidad de visitar China).

Construyendo la vida…

P: ¿Dirías que construiste en Israel la vida que querías?

R: Mi análisis distingue  entre el pasado y el futuro. Yo siento que mi aliá se relaciona con el pasado y específicamente con la generación de mis padres. Siento que logré avanzar la situación generacional, dándole a la familia que creé en Israel una experiencia más positiva a la que vivieron mi padre y mi suegro, quienes sufrieron en forma directa las consecuencias del Holocausto. Mi padre quiso organizar una aliá a escondidas de sus padres, y yo me siento como el representante de la familia que cumplió esa meta. Mirando hacia atrás, me siento orgulloso por haber logrado dar un paso generacional hacia adelante.

Pero mirando hacia al futuro, descubrí que las cosas son más complicadas. Parte de mis ideales de aliá, era construir una familia en la cual tenga hijos que a nivel personal no sientan el dilema que yo tenía en la diáspora – el cual versaba en una especie de dualidad entre mi identidad judía y mi identidad como ciudadano uruguayo. Yo siento que personalmente conseguí avanzar en este tema. Pero con respecto a mis hijos, descubrí que tratándose de personas pensantes, las problemáticas en realidad no desaparecen;  simplemente cambian. Mis hijos se identifican con la problemática actual de Israel – la cual se basa en lograr el funcionamiento colectivo de grupos heterogéneos, que en tiempos normales se dedican a incentivar lo distinto y no lo común; lo individual, y no lo colectivo. En mi inconsciente siempre tuve la esperanza de que quizás mi nieto, que acaba de nacer, no sea obligado a ir al ejército, y si bien la probabilidad de que lo llamen bajó respecto al pasado (o por lo menos el período de ejército obligatorio disminuyó), lamentablemente resulta difícil creer que este sueño se transformará en realidad. Me queda el consuelo de que con el paso del tiempo, si bien los enfrentamientos en nuestro mundo continúan, tengo esperanzas , que no sé si serán reales,  que en el fondo los líderes aprendan algo de las nefastas experiencias del pasado.

Michel y su papá Raymond (z”l) con dos de sus hijos, años atrás. A la izquierda, Noam y a la derecha Idan, el hijo mayor.
Michel y su papá Raymond (z”l) con dos de sus hijos, años atrás. A la izquierda, Noam y a la derecha Idan, el hijo mayor.

 

Cumpliendo sueños a nivel nacional

P: Me parece obvia la respuesta pero igual pregunto.    ¿Te gusta lo que hacés?

R: Mucho. Tuve la suerte de combinar mis intereses profesionales con la posibilidad de acompañar la aplicación de programas que mejoran la situación real. Un economista que trabajó en mi depto. y que posteriormente se dedicó a escribir novelas, describió al presupuesto nacional como un mecanismo en el que determinadas personas (los políticos) coleccionan impuestos de ciertas personas (los contribuyentes), para repartir el dinero a unas terceras (los beneficiarios).

P: Así suena muy simple…

R: Tratándose de un proceso con estas características: ¿hay alguna chance de que sea un proceso consensual? Evidentemente no. Mis estudios me prepararon a analizar las ventajas y desventajas de los diferentes programas de Gobierno, para dar un soporte profesional a los políticos con el propósito de que tomen decisiones destinadas a mejorar la situación. En especial me preocupa que en el largo plazo le esperan a Israel desafíos que exigen reformar la educación y dedicar a ella recursos que aún no se han asignado en los planes existentes. En el plan que publicamos recientemente recomendamos incrementar la educación digital y dedicar recursos adicionales a la educación de más de un 1 por ciento del producto anual – recursos que provocarán en el largo plazo un incremento de la productividad y por lo tanto significarán una buena inversión. Ello requiere a su vez la reducción de la burocracia y una mejora en la infraestructura de transporte. El temor a una moderada suba de impuestos que caracterizó recientemente a los políticos no está acorde a las posibilidades que brinda la implementación gradual de planes destinados a incrementar la productividad. Lo importante es que los nuevos recursos sean bien utilizados.

El vínculo con Uruguay

P:  ¿Cuán cercano te seguís sintiendo a Uruguay?

R: El Uruguay sentó las bases de mi presente e influyó profundamente en mi vida. La participación en la escuela pública fue la base de mis valores, y me otorgó la posibilidad de conocer un concepto práctico de igualdad, que me acompañará eternamente. La escuela pública me educó a ser una persona, y además me otorgó conocimientos básicos que más tarde se transformaron en la estructura de mi carrera futura. Yo creo que mi mayor gratitud para el Uruguay proviene también del recibimiento que le proporcionó a la generación de mis abuelos – quienes arribaron como inmigrantes sin idioma y le otorgaron la oportunidad de salir adelante en un mundo donde no siempre los judíos eran bien recibidos. Por si eso fuera poco, el país los recibió en un marco de creación de valores de igualdad y apertura hacia lo distinto.

 

P:  ¿Qué quedó contigo para siempre de Uruguay?

R: Para mí un uruguayo es una persona con alma. Es una persona que creció observando y comprendiendo la escasez de recursos, adoptando la lección de que la única manera de triunfar es lucharla: nadie te va a regalar lo que no te merezcas. En la parte cultural quedó conmigo para siempre el ideal de humanidad e igualdad de oportunidades, el escepticismo positivo (en oposición al cinismo) que recalca Vaz Ferreira, y el espíritu crítico y analizador que se lee en «La Tregua» de Benedetti.

P:  ¿Qué característica, vivencia o “cosa” uruguaya importarías a Israel?

R_ La garra charrúa. Todos los años compro entradas para ir con mis hijos al estadio a ver a Israel en las eliminatorias del mundial o de la copa Europea, y lo que me falta es ver en la cancha frente a mis ojos a la garra charrúa. Me imagino a Obdulio Varela y veo que lamentablemente hay pocos elementos parecidos a eso en la cancha.

P:  ¿Y qué de Israel te parece que le haría bien a Uruguay?

A) La apertura mental y el dinamismo. En Israel se hicieron cambios impresionantes en el tema económico, decisiones que requirieron valentía y apertura mental por parte de los políticos – que aceptaron finalmente reformas que en el momento de hacerlas son difíciles pero al mismo tiempo su implementación va a permitir el avance de todo el país.

B) Más iniciativa privada y educación, ambas apoyadas por el estado. Es la chance del Uruguay. Incluso deben estar abiertos a la posibilidad que se hagan algunos errores- pero que le den chance al cambio.

P: ¿Algo más que quisieras agregar?

R: Quiero felicitarte por tu labor de vida a beneficio de la comunidad Judía del Uruguay y a beneficio de Israel. Hay pocos ejemplos de trabajos que sobreviven más de una generación, y que transmiten mensajes esenciales (como los que nos has mandado últimamente a través del celular, difundiendo siempre tus notas) sobre gente que pretende salir de su zona de conformismo para intentar crear un mundo mejor.

P: Muchísimas gracias por tus palabras Michel. De corazón.

R: A ti Ana.

 

http://www.semanariohebreojai.com/articulo/1459

 
Comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Debes estar conectado para publicar un comentario. Oprime aqui para conectarte.

¿Aún no te has registrado? Regístrate ahora para poder comentar.