La nueva función de transparencia de la plataforma reveló repentinamente que numerosos usuarios se hacen pasar por testigos de guerra mientras publican desde Asia Central y Europa. Muchas cuentas cerraron
La plataforma de redes sociales X (anteriormente Twitter) introdujo discretamente el pasado 21 de noviembre una función que muestra públicamente información clave sobre las cuentas de los usuarios. La herramienta añade un pequeño botón en el perfil que revela el país o la región donde se encuentra la cuenta, cuántas veces ha cambiado su nombre de usuario, cuándo se creó la cuenta y dónde se instaló originalmente la aplicación, haciendo que información previamente oculta sea accesible para todos los usuarios.
Una plataforma conocida desde hace tiempo por permitir a las personas crear identidades alternativas y adoptar personajes de todo el mundo, desveló abruptamente un extenso ecosistema de cuentas falsas.
Los falsos “influencers de Gaza”
Nikita Bier, directora de productos de X, indicó en octubre que la compañía planeaba implementar la función. En aquel momento parecía ser una actualización rutinaria contra el spam. Sin embargo, una vez que la función estuvo online y los usuarios empezaron a hacer clic en el botón «Acerca de esta cuenta», el alcance del fraude quedó claro.
De un momento a otro salió a la luz una red de cuentas que se hacían pasar por palestinos en Gaza, informaban sobre bombardeos y compartían emotivas historias personales. Muchos de estos “palestinos” ni siquiera residen en Gaza. Algunas cuentas fueron cerradas casi inmediatamente después de que se revelaran sus ubicaciones.
Se descubrió que una cuenta que describía a su propietario como testigo en Rafah «viviendo bajo ataques aéreos», publicaba desde Afganistán. Una supuesta enfermera en Jan Yunis resultó estar radicada en Pakistán. Un hombre que afirmaba ser padre de seis hijos en un campo de desplazados residía en Bangladesh. Un «poeta de Deir al-Balah escribiendo a la luz de las velas» se encontraba en Rusia.
Una cuenta que describía a su propietario como testigo en Rafah «viviendo bajo ataques aéreos», publicaba desde Afganistán. Una supuesta enfermera en Jan Yunis resultó estar radicada en Pakistán. Un hombre que afirmaba ser padre de seis hijos en un campo de desplazados residía en Bangladesh. Un «poeta de Deir al-Balah escribiendo a la luz de las velas» se encontraba en Rusia
Las revelaciones fueron mucho más allá de unos pocos casos aislados. Granjas de bots enteras parecen haber estado operando durante meses. Usuarios que se hacían pasar por «sobrevivientes del norte de Gaza» estaban en realidad en Pakistán. Quienes se autodenominaban «residentes de Rafah» estaban en Indonesia. Cuentas que afirmaban ser miembros de la unidad Nukhba de Hamás subían sus videos desde Malasia. Incluso perfiles que se presentaban como soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)— “oficiales”, “francotiradores” y “reservistas” que supuestamente operaban en Gaza— fueron rastreados hasta Londres.
Algunos usuarios insistían que estaban en Gaza a pesar de la contradicción con su ubicación mostrada. En un caso destacado, un usuario llamado Moatasem Al-Daloul publicó un video de sí mismo caminando por lo que, según él, eran casas destruidas en la Franja de Gaza. No fue posible verificar de inmediato si el video era auténtico o había sido grabado con un fondo artificial. Grok, el asistente de inteligencia artificial integrado en X, indicó que los datos geográficos mostrados en la plataforma eran precisos.
Impulso a la trasparencia
La nueva función permite a los usuarios elegir si mostrar su país o una región más general, similar a una opción disponible desde hace tiempo en Instagram. Sin embargo, en X la información es más visible y no se puede ocultar una vez activada.
Según informes de medios extranjeros, analistas de código han encontrado evidencia de que X está preparando otra herramienta que alertaría a los usuarios cuando una cuenta intenta ocultar su ubicación real con una VPN. De implementarse, podría dificultar considerablemente las restantes formas de manipulación en la plataforma.
Los cambios plantean preguntas más amplias sobre el futuro del discurso en línea. ¿Qué sucede cuando el anonimato se erosiona y los relatos que se posicionaron como de testigos presenciales de conflictos resultan ser de jóvenes de todo el mundo sin conexión alguna con los acontecimientos que describen? ¿Y qué implica esto para las redes sociales y su influencia en las narrativas políticas y sociales que configuran la vida de cientos de millones de personas?
La activista de hasbará Ella Kenan, quien encendió una antorcha en el 76º Día de la Independencia de Israel, escribe: “Grandes cuentas en Occidente cuyo contenido principal es Israel, difunden libelos de sangre y más, se encuentran en Pakistán, Bangladesh y otras ‘joyas mundiales’, y cuentas de ‘periodistas’ de Gaza se encuentran en Turquía u otros lugares, pero no en Gaza. Así es como se ve un escenario de guerra activista. ¿Tiene el Estado de Israel una respuesta a este problema? (No)».
Kenan reprodujo una serie de tuits radicales desde Irán, Polonia e incluso de una cuenta que se presentaba como estadounidense, pero que en realidad opera desde Turquía. “Qué poco sorprendente, ¿habrá más sorpresas?”, se pregunta.
Fuentes: Ynet e Israel Hayom.
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.
Algunos indignantes ejemplos
La usuaria @noor_jomaa01 se presentaba como gazatí y recaudó decenas de miles de dólares, pero resultó ser nigeriana. «Gracias a su apoyo, recolectamos 42.000 dólares para nuestra familia en Gaza», escribió junto a fotos de su casa supuestamente destruida. «Cada donación y cada acción compartida es un salvavidas. Seguimos necesitando ayuda urgente para un viaje seguro, tratamiento médico y necesidades básicas».
Post de “Noor Jomaa”, nigeriana que ha recaudado una buena fortuna haciéndose pasar por una pobre gazatí víctima de la guerra. La ingenuidad de quienes donan dinero sin verificar es conmovedora
(Fuente: Israel Hayom)
La prominente cuenta antiisraelí «Khalisi», supuestamente operada por un usuario europeo, también fue expuesta como una entidad que tuiteaba desde Pakistán. Además, se revelaron numerosas cuentas de «periodistas de Gaza» que, en realidad, operan desde Estados Unidos.
Otra cuenta importante, Quds News Network (@QudsNen), se autodenomina la «mayor red independiente de noticias para jóvenes palestinos» y afirma operar desde «Palestina». Pero la nueva etiqueta de transparencia de X indica que la cuenta está radicada en Egipto.
Un medio similar, Times of Gaza (@Timesofgaza), tiene casi un millón de seguidores y afirma ofrecer «noticias de última hora de la Palestina ocupada». X identifica ahora el origen de sus publicaciones como «Asia Oriental y el Pacífico». Quienes trabajan en esta cuenta probablemente nunca han estado en Gaza.





















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