Introducción estratégica
Las propuestas de estabilización rápida en territorios en conflicto suelen apoyarse en la creación de nuevas autoridades administrativas, consejos de transición o marcos de gobernanza tutelados internacionalmente. En el caso de Gaza, iniciativas de administración externa promovidas durante la presidencia de Donald Trump partieron de la premisa de que la inestabilidad se explica por la ausencia de instituciones funcionales.
Sin embargo, la Franja de Gaza no enfrenta un vacío de poder, sino la consolidación de un sistema político alternativo bajo Hamás, que ejerce control territorial, coerción armada, administración civil y articulación social desde 2007.
Este briefing examina por qué estructuras de gobernanza externas no logran estabilizar territorios donde actores no estatales han alcanzado niveles avanzados de institucionalización del poder.
El modelo MAEI como marco de análisis
El Marco de Análisis de Entorno Internacional (MAEI) es una metodología de evaluación estratégica orientada a identificar la solidez y resiliencia de sistemas de poder —estatales o no estatales— mediante cinco dimensiones interrelacionadas:
- Política-institucional: organización del liderazgo, toma de decisiones y continuidad
- Económica-financiera: control de recursos, redes de financiamiento y resiliencia material
- Social-legitimadora: aceptación comunitaria, narrativa identitaria y reproducción cultural
- Seguridad-coerción: monopolio de la violencia y control territorial
- Geoestratégica: inserción regional, alianzas y valor estratégico
Cuando estas dimensiones se consolidan simultáneamente, el actor deja de ser una insurgencia coyuntural y pasa a operar como una forma de soberanía alternativa.
Gaza como sistema de poder consolidado
Dimensión política-institucional
Hamás ha desarrollado una estructura de mando estable con órganos colegiados de decisión, mecanismos de sucesión política y disciplina organizacional sostenida en el tiempo. A pesar de múltiples operaciones militares y bloqueos prolongados, su liderazgo ha mostrado una notable capacidad de continuidad institucional (Milton-Edwards & Farrell, 2010).
Esta estabilidad interna constituye uno de los principales indicadores de resiliencia política.
El Consejo de la Shura como núcleo de empoderamiento y estabilidad del poder en Gaza
Un elemento central en la consolidación del sistema de gobernanza de Hamás ha sido la institucionalización de su liderazgo a través del Consejo de la Shura, órgano colegiado encargado de la toma de decisiones estratégicas, la supervisión política y la cohesión interna del movimiento.
A diferencia de estructuras insurgentes personalistas, la Shura funciona como un mecanismo de equilibrio de poder que reduce fracturas internas, regula disputas entre facciones y articula las dimensiones política, social y militar bajo una autoridad colectiva. Este diseño ha permitido a Hamás sobrevivir a asesinatos selectivos de líderes, presiones militares sostenidas y crisis económicas sin experimentar colapsos organizativos significativos.
Desde una perspectiva de gobernanza real, la Shura cumple tres funciones críticas:
Primero, garantiza continuidad institucional. Las decisiones estratégicas no dependen de una figura única, sino de una élite dirigente con legitimidad interna construida por trayectoria militante, autoridad religiosa y experiencia política. Esto ha permitido transiciones de liderazgo relativamente estables incluso bajo condiciones extremas de conflicto.
Segundo, actúa como mecanismo de disciplina organizacional. La existencia de una autoridad colegiada con capacidad de sanción reduce el riesgo de autonomización de comandantes armados locales, evitando la fragmentación milicial que caracteriza a muchos grupos insurgentes en contextos de presión prolongada.
Tercero, proporciona legitimidad ideológica a las decisiones políticas. Al enmarcar resoluciones estratégicas dentro de procesos consultivos basados en principios islámicos de gobernanza, la Shura otorga respaldo religioso a acuerdos, ceses al fuego, escaladas militares o políticas internas, facilitando su aceptación por la base social.
Este modelo ha sido clave para transformar a Hamás de una organización insurgente en una estructura de poder cuasi – estatal. Mientras otros movimientos armados colapsan ante presiones externas por disputas internas de liderazgo, Hamás ha mantenido coherencia estratégica gracias a este sistema institucionalizado de conducción colectiva.
En términos prácticos, cualquier autoridad externa que intente gobernar Gaza sin desmontar o sustituir esta arquitectura de poder se enfrenta a una realidad ineludible: el centro de decisión política real no reside en nuevas instituciones administrativas, sino en la estructura orgánica de la Shura.
Incluso si se establecieran consejos de transición, autoridades tecnocráticas o administraciones internacionales, las decisiones estratégicas sobre seguridad, economía informal y control social seguirían dependiendo del órgano que concentra legitimidad interna y capacidad coercitiva. En consecuencia, la Shura no es un elemento secundario del poder de Hamás, sino su columna vertebral institucional.
Mientras este sistema permanezca cohesionado, cualquier proyecto de gobernanza externa carecerá de capacidad real para sustituir el orden político existente.
Dimensión económica
El movimiento administra una economía política paralela basada en impuestos locales, control de flujos comerciales informales, asistencia externa y mediación de ayuda humanitaria. Investigaciones del Banco Mundial y de la UNRWA muestran que buena parte de la economía cotidiana en Gaza depende de redes informales reguladas directa o indirectamente por las autoridades de facto (World Bank, 2022; UNRWA, 2021).
Lejos de debilitar su control, la precariedad ha reforzado su rol como intermediario indispensable.
Dimensión social
Hamás ha construido legitimidad funcional mediante servicios sociales, educación religiosa, asistencia comunitaria y una narrativa política centrada en resistencia e identidad colectiva (Hroub, 2010). Este proceso ha permitido que amplios sectores de la población perciban su autoridad como parte estructural del orden cotidiano.
La gobernanza no se sostiene solo por coerción, sino por reproducción social.
Dimensión coercitiva
El movimiento mantiene el monopolio efectivo de las armas organizadas en Gaza. No existen milicias rivales con capacidad sostenida de desafiar su control territorial. Estudios de International Crisis Group confirman que Hamás ejerce control casi total sobre seguridad interna y represión de disidencias armadas (ICG, 2023).
Este dominio constituye la base real de su gobernanza.
Dimensión geoestratégica
Hamás se inserta dentro de dinámicas regionales más amplias, operando como actor relevante en rivalidades de Medio Oriente, lo que le ha permitido obtener apoyo político y material en distintos momentos históricos (Levitt, 2020).
Su supervivencia responde tanto a factores internos como sistémicos.
Por qué una autoridad externa no sustituye este orden
Desde una lectura estructural, las propuestas de administración internacional fracasan por tres razones centrales.
Confusión entre instituciones formales y poder real
Crear consejos de paz o autoridades técnicas no equivale a controlar coerción, economía ni legitimidad social. Mientras Hamás monopolice estas funciones, cualquier estructura paralela carecerá de autoridad efectiva.
Reforzamiento indirecto del actor dominante
La ayuda internacional y los proyectos de reconstrucción suelen canalizarse a través de redes existentes de poder, consolidando al movimiento como intermediario político y económico (World Bank, 2022).
Esto fortalece, en lugar de debilitar, su control social.
Ausencia de legitimidad profunda
En entornos donde la autoridad se articula con identidad colectiva y resistencia histórica, una administración externa es percibida como imposición extranjera, erosionando su capacidad de gobernanza sostenible (Hroub, 2010).
Un patrón regional comparable
Dinámicas similares se observan en organizaciones altamente institucionalizadas como Hezbolá en el Líbano, que opera como un Estado dentro del Estado (Norton, 2018), y el Talibán, que logró sustituir completamente al aparato estatal afgano tras décadas de construcción de gobernanza paralela (Giustozzi, 2019).
En todos los casos, la superposición institucional externa sin transformación real del poder fracasó.
Implicaciones estratégicas
Mientras Hamás conserve:
- cohesión organizativa
- control coercitivo
- redes económicas propias
- legitimidad social básica
Ninguna arquitectura administrativa externa podrá estabilizar Gaza de forma sostenible.
La transformación solo es viable mediante procesos prolongados de reconfiguración del poder real, no mediante diseños institucionales rápidos.
Conclusión
Gaza no es un territorio sin gobernanza, sino un espacio bajo soberanía alternativa consolidada.
Los proyectos de pacificación externa fracasan porque confunden presencia institucional con control político real. Mientras Hamás continúe organizando seguridad, economía cotidiana y legitimidad social, cualquier “board of peace” operará como actor nominal dentro de un orden que ya tiene dueño.
La estabilidad no surge de nuevas autoridades administrativas, sino de la transformación profunda de las estructuras de poder existentes.
Referencias
Brown, N. J. (2010). The Hamas-Fatah conflict: Shallow but wide. Carnegie Endowment for International Peace.
Giustozzi, A. (2019). The Taliban at war: 2001–2018. Oxford University Press.
Hroub, K. (2006). A “new Hamas” through its new documents. Journal of Palestine Studies, 35(4), 6–27.
Hroub, K. (2010). Hamas: Political thought and practice. Institute for Palestine Studies.
International Crisis Group. (2023). Gaza’s fragile calm and the limits of deterrence.
Levitt, M. (2020). Hamas: Politics, charity, and terrorism in the service of jihad. Yale University Press.
Milton-Edwards, B., & Farrell, S. (2010). Hamas: The Islamic Resistance Movement. Polity Press.
Milton-Edwards, B. (2013). Hamas: The Islamic Resistance Movement in Palestinian politics. Polity Press.
Mishal, S., & Sela, A. (2006). The Palestinian Hamas: Vision, violence, and coexistence. Columbia University Press.
Norton, A. R. (2018). Hezbollah: A short history. Princeton University Press.
UNRWA. (2021). Gaza economic situation report. United Nations Relief and Works Agency.
World Bank. (2022). Economic monitoring report to the Ad Hoc Liaison Committee.




















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