Por Israel
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24 Sivan 5779 | jueves junio 27, 2019
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Ha comenzado la cuenta regresiva hacia un gran operativo contra Hamas

Alerta máxima en el sur. Netanyahu regresa de Estados Unidos antes de tiempo a Israel.


La atmósfera en Israel, especialmente en el sur del país, a raíz del disparo este lunes desde Gaza del misil que impactó sobre una casa particular en la localidad Mishmeret, a unos 30 kms al norte de Tel Aviv, es de tensión y expectativa de cara a una dura reacción israelí contra Hamas.

No sólo de parte de políticos sino también de la población, muy especialmente en las zonas más usualmente afectadas por los ataques de Hamas, se oye un clamor a “hacer algo para poner fin a esta situación” y no limitarse a disparar a comandancias vacías de la organización terrorista, que se prepara de antemano y evacúa todas sus instalaciones.

El ejército envió refuerzos al sur del país, bloqueó caminos adyacentes a la frontera con la Franja de Gaza y ordenó suspender todo el trabajo agrícola en los campos en las zonas lindantes con Gaza. Las autoridades municipales cancelaron todas las clases extracurriculares de la tarde en el sur, por si comienza un operativo de respuesta israelí, tras el cual se sabe que habrá intenso disparos de cohetes desde Gaza hacia Israel. También lo hizo la Municipalidad de Ashkelon, postergando eventos que estaban planeados en la ciudad a nivel nacional.

Todo esto, ya que está claro que si Israel lanza un operativo de gran envergadura contra la infraestructura armada de Hamas y Jihad Islámico en Gaza, una lluvia de cohetes caerá sobre territorio israelí. El comando conjunto de los grupos armados palestinos en Gaza advirtió a Israel que “si osa responder contra Gaza, la respuesta será colectiva, a todos los blancos enemigos”.

Cabría preguntarse cuál es el por qué de la tensión, si los disparos de Hamas no comenzaron ahora y de hecho llevan ya 18 años hacia el sur de Israel. Pero cuando van más allá de la zona adyacente a la frontera, es evidente que se perciben de otra forma, lo cual suele ser criticado justamente por la población del sur.

Hace 10 días, fue un misil disparado desde Gaza hacia el centro de Israel, Tel Aviv y sus alrededores, que Hamas luego dijo había sido lanzado “por error”. Ahora, un nuevo misil de largo alcance, inspirado en misiles iraníes y fabricado en Gaza, capaz de llegar a una distancia de 120 kms. Y si bien en la guerra de hace cuatro años hubo un misil que llegó más lejos aún, el disparo de este lunes fue considerado sin precedentes, señal de una seria escalada.

También esta vez Hamas alega que fue un error, que quizás salió lanzado por el “mal tiempo”, pero es difícil concebir que las autoridades israelíes, por más que quieran evitar entrar ahora en un operativo amplio , puedan permitirse darles crédito públicamente al respecto. El problema central es justamente que tras el disparo a Tel Aviv, la reacción, aunque intensa, fue puntual, a cien blancos edilicios de Hamas, sin que ninguno de los líderes lo sientan en carne propia, lo cual evidentemente no disuade. Y si no hubo guerra a raíz del disparo a Tel Aviv , creyeron al parecer que ahora tampoco habrá. Fuentes en Gaza dijeron al portal israelí Ynet “parece que esta vez el liderazgo de Hamas se equivocó en su evaluación”.

Otro elemento que acerca el momento de una amplia respuesta israelí, es que el misil no sólo pegó más profundo aún dentro de Israel, sino que impactó directamente en una casa y dejó a 7 personas heridas.

El misil detonó la alarma y cayó sobre una casa de familia. Daniel Wolf contó desde el hospital que al oír la alarma-a pesar de lo inusual en dicha zona- despertó de inmediato a su esposa y corrieron para alcanzar a llevar a sus hijas-una de ellas una bebé de medio año- a la habitación blindada que sirve de refugio. Pero su madre no alcanzó a entrar y una esquirla le quedó incrustada en el cuerpo, siendo ella quien sufrió heridas de mediana entidad. Otros 6 miembros de la familia sufrieron heridas leves.

“Pido a todos, cuando oigan la alarma, entren al refugio, no subestimen. Eso salvó hoy a mi familia de muerte”, declaró a los medios locales.  Su casa quedó destruida y otras 30 casas aledañas sufrieron serios daños por la onda expansiva.

“No soy político, pero está claro que así no se puede vivir”, declaró luego de relatar lo que había ocurrido en su casa. “Sea quien sea el Primer Ministro, tienen que hallar una respuesta para esto, porque así es imposible seguir. Y yo lo sufrí en chico, una vez. En el sur lo viven todo el tiempo, hace años”.

La pieza de los niños destruida
En Mishmeret, destrucción por misil en la pieza de los niños. (Foto: Dover Tzahal)

 

Cabe recordar que el disparo del misil, considerado sin duda un agravamiento de la situación, no fue un hecho aislado. La escalada con Hamas es constante. Todas las noches lanzan decenas de cargas explosivas hacia territorio israelí, en creciente  provocación.

También esta vez, de fondo hay negociaciones mediadas por Egipto para llegar a un arreglo. Israel no tiene interés en darlas por terminado, pero parece que se acerca a pasos agigantados el momento en que  haya que cambiar de rumbo. Durante años pareció defenderse el concepto que es mejor tener a Hamas en el poder, que pueda servir de dirección clara en Gaza, en lugar de la alternativa del caos y el vacío al que entren grupos más radicales. Oficialmente, claro está, nadie lo planteó en estos términos. Tras ya casi medio año  de permitir Israel que Catar pague a Hamas 15 millones de dólares en efectivo por mes para aliviar la situación en Gaza, esperando que ello compre calma, resulta ineludible ver que el resultado no fue el buscado. En lugar de calmar la situación, Hamas escala continuamente sus ataques, tanto los  globos explosivos como los disparos, cargas explosivas y ahora misiles cada vez más profundos.

 

La policía israelí en la casa destruida en Mishmeret
Inspeccionando la casa impactada por un misil en Mishmeret. Foto: Policía de Israel.

 

La línea del Primer Ministro Netanyahu-que siempre ha sido bastante cauteloso en términos de seguridad – procura agotar todos los recursos antes de lanzar un operativo que signifique guerra. Al faltar sólo dos semanas para las elecciones, todo el escenario se complica más aún.

Pero esta vez, quizás no tenga más remedio que cambiar de línea de acción, para recuperar la capacidad de disuasión evidentemente perdida. El problema es que en estos momentos, seguramente, los jefes de Hamas-que deberían temer pagar con su vida por lo que está ocurriendo-ya estarán escondidos bajo tierra, en su bunker bajo el hospital Shifa de Gaza, donde saben que Israel no va a atacar.

 
Comentarios

Pronto los infames van a pagar su fechoría. Y cuando ya no aguanten van a llorar a la onu. Que los libren.

Que se los carguen a todos y ya estan tardando!

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