Por Israel
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| miércoles abril 15, 2020
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La corta distancia entre apoyo legítimo y propaganda de incitacion


Ana Jerozolimski

Semanario Hebreo. Uruguay

En el marco de la cobertura del conflicto entre Israel y los palestinos-derivado del problema inicial, la hostilidad del mundo árabe en general contra el Estado de Israel- nos encontramos no sólo con las discusiones entre las partes, sino con las distintas posturas que actores en la arena internacional adoptan  al respecto. Siempre pensamos que apoyar  ciertas exigencias o reivindicaciones de una de las partes, no debe ser interpretado automáticamente como señal de que se está “en contra” de la otra.

En otras palabras, cuando un país democrático se manifiesta-por ejemplo-en  favor de la creación de un Estado palestino, eso no significa que desea la destrucción de Israel o nada similar. Las discrepancias de los últimos tiempos a raíz del anuncio de reconocimiento formulado por varios países latinoamericanos, pasaban por otro lado, por el hecho que el Estado palestino aún no existe sino que debe ser creado de mutuo acuerdo en negociaciones de paz con Israel, no en acciones unilaterales. Pero esto lo mencionamos sólo a modo de ejemplo.

A lo que íbamos es a que es legítimo apoyar posturas palestinas, sin que ello deba ser visto automáticamente como hostilidad anti israelí . La pregunta es qué posturas  se apoya…cuál es el mensaje y cómo se expresa la solidaridad.

Este martes quedó confirmado  un hecho sumamente preocupante, al  revelarse que la televisión oficial de la Autoridad Nacional Palestina-o sea, no  “Al Aqsa” de Hamas, sino la del Presidente Mahmud Abbas, interlocutor de Israel- transmitió  una propaganda que llama a boicotear productos israelíes (no sólo de los asentamientos sino de Israel en general), da a entender indirectamente que adquirirlos es como aportar a la muerte de palestinos a manos de Israel y…que esa propaganda parece haber estado financiada por el gobierno de España.

España lo desmiente. Pero aclaremos cómo sucedieron las cosas.

La revelación la hizo la organización Palestinian Media Watch, que desde el comienzo del proceso de paz hace un seguimiento de lo que se publica en los medios de comunicación palestinos, a fin de comprender tanto el ánimo y espíritu general del pueblo respecto a las relaciones con Israel como los mensajes que el  liderazgo palestino transmite a su propia gente a través de  dichos medios en todo lo relacionado  a Israel.

En el “reclamo”, se ve a un niño palestino entrando a una tienda, donde mira con ansias los estantes con productos israelíes-como papas chips- y escucha una conversación entre dos adultos, un cliente y el dueño del negocio. El cliente le informa al  hombre de la tienda que “están cubriendo la ciudad con avisos sobre el boycott de productos israelíes”, ante lo cual el dueño retruca que él tiene que ofrecer productos israelíes porque la clientela palestina los quiere. El  y el cliente concuerdan en que “los productos israelíes son mejores que los locales”.

El hombre pregunta al niño qué desea y él , mirando los productos israelíes, responde: “Quiero papas chips israelíes”.El niño toma una bolsa en su mano, camina hacia la puerta y súbitamente se oyen disparos. Aunque nadie lo dice, claro está que la interpretación del televidente promedio es que son disparos de soldados israelíes,.Al niño le cambia la expresión de la cara, tira la bolsa de chips israelíes al piso , da media vuelta hacia el dueño de la tienda y dice: “No quiero el producto israelí, quiero el palestino´”.

Evidentemente, aquí no hay un mero aliento a consumir productos locales-algo plenamente legítimo en cualquier economía-sino un llamado explícito a un boycott general de los productos israelíes, algo que no sólo contradice los  acuerdos firmados entre las partes, sino el espíritu que debería acompañar un intento de negociación. El agravante serio, claro está, es el dar a entender que no se puede comprar productos israelíes porque los israelíes matan palestinos. Tal cual adelantamos, nadie lo dice explícitamente, pero el mensaje está claro al mirar el reclame.

El video  termina con la frase, en pantalla: “No prolonguen la vida de la ocupación en nuestra tierra”. Pero el llamado no es a un boycott de la producción de los asentamientos-algo de por sí polémico-sino de todos los productos israelíes.

Y de inmediato, aparece el logo de una ONG palestina que produce la propaganda o que fue quien la ideó y lanzó, seguido de los logos y nombres de todos aquellos que la auspiciaron, lo cual incluía los logos españoles. El texto de los auspicios era el siguiente: “Gobierno de España, Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, AECID – Agenia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y ACSUR  (una organización española sin fines de lucro) , además de  la organización palestina Canaan.

El noticiero del Canal 2 de la televisión israelí transmitió el martes a la noche la propaganda en cuestión y contó que al dirigirse a la Embajada de España para plantear la problemática al respecto y pedir su reacción, se les dijo que no tenían conocimiento de video alguno que el gobierno haya financiado y que al parecer su escudo y sus símbolos habían sido usados sin autorización. En la práctica, se comenzó a investigar qué había sucedido.

Este miércoles de tarde-a las 16.15 hora de Israel-llegó a nuestra casilla de correo electrónico un comunicado de prensa de la Embajada de España en Israel. Lo reproducimos íntegramente:

En relación con el vídeo circulado en Internet y emitido en varias televisiones, presuntamente elaborado por la ONG española ACSUR-Las Segovias con supuesta financiación de la Agencia Española Internacional de Cooperación al Desarrollo (AECID), en el que se hacía un llamamiento a un boicot indiscriminado a la compra de productos israelíes, la Embajada de España en Israel quiere hacer las siguientes precisiones:

-La AECID no ha subvencionado a ACSUR-Las Segovias para la elaboración de dicho video. Se ha enviado una carta a la citada ONG solicitando aclaraciones por lo sucedido, especialmente por el uso indebido del logotipo de la cooperación española.

-En respuesta a dicha solicitud, ACSUR-Las Segovias ha informado de que ni conocía el contenido de dicho vídeo, ni éste ha sido financiado por ACSUR con fondos provenientes de la AECID.

-No es política del Gobierno español el boicot a la compra de productos israelíes. Se recuerda no obstante que, en el marco del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel, los productos originados en los Territorios Ocupados Palestinos no gozan de preferencias arancelarias en la Unión Aduanera europea. La posición de la Unión Europea sobre los asentamientos ha sido expresada en última instancia en las conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores de 13 de diciembre de 2010

Poco después, se informó que la jefa de la oposición en Israel., Tzipi Livni, se comunicó telefónicamente con la Ministra de Exteriores de España, y que en su conversación, la ministra dijo claramente que se opone a boicots contra Israel y que ella no aprobó ningún apoyo al video en cuestión.

El desmentido fue terminante, y eso es importante. Nosotros nos permitimos dudar que la televisión palestina haya puesto en pantalla explícitamente logos españoles y detallado la lista de organizaciones que supuestamente los apoyaron, si ello no tiene fundamento alguno.

De por medio, hay una problemática que va más allá del caso concreto de este reclame. De fondo, hay una imagen permanente del palestino como víctima acosada por Israel, que a nuestro criterio no sólo conduce a una imagen negativa de Israel sino que crea una imagen del palestino que no nos parece corresponda con la del pueblo que sostiene es capaz de tener y defender un Estado independiente y soberano.

Hace pocos días, la televisión palestina entrevistó en el marco de su programa “Palestina esta mañana”,  a Maisun Azzam, una periodista de la televisión Al –Arabiya de Dubai.  La cronista se manifestó sorprendida por lo que veía en Ramallah, señalando que mientras en las noticias el enfoque es siempre en los problemas, lo que ella veía en el terreno le hacía acordar de Europa. “Me sentí como en Europa”, dijo Maisun, de origen palestino, agregando elocuentemente: “No creí que los iba a encontrar a ustedes vivos”.

Puede sonar como una mera anécdota, pero detrás de su sincero comentario, se esconden dos hechos serios y preocupantes. Si esa es la imagen que tenía una periodista palestina en el exterior, admitiendo abiertamente que se sorprendió al ver la realidad de la vida normal, significa que la imagen que se transmite en general es la de palestinos acosados , desgraciados y víctimas—y por supuesto, la segunda parte, el hecho que son víctimas de Israel…aunque ella no lo haya mencionado.

Cabe suponer que la mentalidad que considera que este mensaje es el correcto, no cambiará con facilidad. Pero los gobiernos extranjeros que apoyan “la causa palestina” deben tener más cuidado. En nuestra opinión, apoyar esa idiosincrasia, puede que aporte logros políticos y titulares empáticos con los palestinos, pero no creemos que a la larga les haga mucho bien.

Difusion: www.porisrael.org

 
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