Foto de Wikimedia commons commons.wikimedia.org/wiki/Palestinian_protests_on_university_campuses Somos dos mujeres musulmanas a quienes se les ha impuesto una sentencia de muerte, una fatwa, no por cometer un delito, sino por oponernos a los extremistas que dicen hablar en nombre de nuestra fe. Una de nosotras, Anila, llegó a Estados Unidos desde Pakistán y construyó una vida aquí como maestra de escuela pública. Tras el 11 de septiembre, fundó una organización para empoderar a las mujeres musulmanas y combatir el extremismo. La otra, Dalia, huyó de Egipto ...
Sabemos quién está comprando los campus universitarios en EEUU: el Senado debe actuar
Anila Ali y Dalia Ziada*/Newsweek
































