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| jueves septiembre 24, 2020
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“Mubarak arruinó la firma de acuerdo israelo-palestino"


Lo afirma Ashraf Rady, periodista y analista politico egipcio.


Ana Jerozolimski

Semanario Hebreo. Uruguay

AshrafRadyP: Ashraf, gracias por atenderme en uno de sus pocos momentos libres, en El Cairo. Antes de analizar la situación, le preguntaría, como egipcio, cómo se está sintiendo estos días.


R: Siento que estamos viviendo un momento realmente histórico. Es la primera vez que los egipcios logran cambiar a su gobernante mediante  una revolución de este tipo.  Yo soy muy optimista y no sólo porque eso es parte de mi carácter. Creo que analizando la situación, esta es la única forma posible de ver las cosas. La egipcia es una sociedad muy rica, con larga historia de miles de años. El carácter egipcio tiene lo que mostrar al mundo, pero la opresión no le permitía al pueblo descubrirse a si mismo, descubrir sus talentos.  Ahora esto puede cambiar.

P: ¿Qué opinión le merece el hecho que el ejército estará a cargo de las cosas ahora en Egipto? ¿No les preocupa la posibilidad de que tengan la intención de quedar en el poder, que haya una dictadura militar?


R: Creo que la gente se equivoca en la interpretación de lo que está pasando en Egipto. Las jóvenes generaciones  han probado a todos en el país  que nadie puede detener sus exigencias, de un Estado  democrático. No quieren ni un Estado religioso ni uno militar. Están presentadas sus exigencias claramente a los militares. Y todos los comunicados transmitidos hasta ahora por el ejército son muy alentadores, dejan en claro que van en camino a un cambio democrático y constitucional, de la mano del pueblo.

P: Esto me lleva a preguntarle sobre algo relacionado directamente a su trabajo como periodista. ¿Qué me puede contar sobre las limitaciones  con las que tenía que lidiar durante la época de Mubarak?


R: Yo diría claramente que mi opinión estaba restringida durante su gobierno, especialmente en lo relacionado a temas internos egipcios y a la paz con Israel. Pero permítame comentar que gran parte de lo que yo llamaría actitudes pasivas, están relacionadas a la forma en que los medios trabajan en el mundo árabe y en Egipto mismo, no tanto a las políticas específicas de Mubarak. Lo sé directamente por la otra faceta de mi trabajo, como analista política y experto en temas de comunicación, y a raíz de proyectos de investigación en los que he participado.

P: ¿Y ahora siente ya algún cambio?


R: En la televisión estatal egipcia ya me han entrevistado dos veces desde que Mubarak se fue, para comentar sobre la actualidad del país. Antes me habían entrevistado para comentar sobre asuntos árabes a nivel internacional y sobre el levantamiento en Túnez, pero hacerlo sobre lo interno, es otra cosa. De todos modos, creo que no se ha puesto a prueba realmente todavía la apertura. A pesar del cambio en la retórica de los medios, contra Mubarak, temo que este cambio no toque realmente los métodos de los medios, la forma de trabajar, por lo cual no descarto que finalmente haya más censura todavía que antes. En resumen, creo que es demasiado temprano para saber si el cambio en el país, en el régimen, afectará positivamente mi trabajo como periodista, aunque siento que lo más probable es que ello no suceda. Depende del alcance del levantamiento popular y de su habilidad de traducirse en una fuerza política que sea capaz de equilibrar el poder del ejército.

P: Suena muy lógico…Ashraf, ¿Tiene idea cuándo serán las elecciones?


R: Dentro de un período de entre seis meses  y un año. No más de un año.

P: ¿Qué pasará con los Hermanos Musulmanes?

R: Creo que los Hermanos Musulmanes representan entre el 15 y el 20% de la población. Si la participación en las elecciones es alta, su porcentaje creo que baja. Parece que están hablando en un nuevo lenguaje, que hay un cambio en su retórica. Hablan del pueblo egipcio y no de la “Umma” del Islam, creo que observan la realidad y tratan de adaptarse a ella.

P: ¿Puede ser una mera táctica para no atemorizar a la gente?

R: Por supuesto.

P: ¿Cree que había algo bueno en el régimen de Mubarak? Se habla mucho de la estabilidad que Egipto bajo su gobierno representaba…


R: Creo que esa es una visión muy simplista de Occidente, por el compromiso de Mubarak para con la paz, ya que al mismo tiempo, oprimía a su pueblo. Yo creo que él sabía qué hacer para convencer al mundo de que aportaba a la paz, pero en un momento crítico, fue él quien destruyó la posibilidad de que se logre realmente la paz entre israelíes y palestinos.

P: ¿A qué se refiere?

R: A que en el año 2000, en la cumbre de Camp David, la única oposición real y más seria a Arafat, la presión para que no firme un acuerdo con Ehud Barak, fue de Mubarak. El presionó en este sentido. Fue también a Arabia Saudita  y dijo que el mundo islámico no permitirá renunciar a Jerusalem. Y sabemos que las negociaciones estaban muy avanzadas…había una propuesta que habría permitido compartir…pero él lo frenó y así arruinó la posibilidad de que se firme un acuerdo. Y eso hizo perder mucho tiempo… El desarrolló una relación muy personal con figuras israelíes, para intentar, a través del tema de la paz, preservar su gobierno autoritario de Egipto. Se sabe que una de las últimas llamadas telefónicas que recibió fue de un diputado israelí…

P: Si, el laborista Binyamin Ben Eliezer…

R: Así es. El problema es que él usó a Israel como un instrumento para impedir transformación democrática en Egipto. Algunos israelíes, por temor a los islamistas y por críticas del gobierno egipcio  a políticas de Israel, se apegaron a Mubarak, que a su vez los usaba para convencer al mundo que la democracia no será buena para Egipto porque traerá al poder a gente que no respetará la paz. Pero si el mundo quiere realmente que haya paz en la zona, debe promover la democracia y también una solución justa a los conflictos, comenzando por el israelo palestino.

P: Israel acaba de publicar un comunicado saludando al pueblo egipcio en su nueva etapa. Claro está que Israel tiene como punto central de interés, la preservación del acuerdo de paz. El hecho es que Mubarak lo mantuvo. ¿Cómo evalúa usted las intenciones de Egipto de ahora en más en relación a este punto?

R: Yo creo que el pueblo egipcio también quiere seguir con el acuerdo de paz. Aquí se recuerda  cómo la gente en Israel recibió al Presidente Sadat cuando viajó a Jerusalem en noviembre de 1977, cómo salieron cientos de miles a las calles a saludarlo. Creo que la enorme mayoría de la sociedad israelí apoya la paz, no quiere ir a la guerra y  que Egipto así lo entiende .También Egipto quiere paz. Pero esto  nada quita a lo que en Egipto se considera atrocidades de Israel ante los palestinos y a la necesidad de hallar una solución al conflicto  y de poder forjar un futuro diferente.

 

P: Le cuento que hace poco, apenas estalló la revuelta en Egipto y surgió la posibilidad de que se termine el régimen de Mubarak, un periodista israelí publicó en un periódico norteamericano un artículo titulado “¿Otra vez solos?”. Creo que es muy simbólico. Usted, como árabe, ¿entiende la inseguridad y las dudas de Israel en esta zona?

R: Entiendo, pero creo que Israel debe corregir sus políticas y esforzarse más para lograr la paz con los palestinos. La percepción aquí es que la política israelí es contraria a los valores de la región. Creo que el gobierno israelí no lo entiende..Me parece que el liderazgo israelí debe hacer algo para lograr una nueva cooperación.

P: ¿Y los árabes no tienen nada que hacer?  ¿No les corresponde dar pasos para que Israel se sienta menos inseguro y abrigue menos temores todo el tiempo?

R: Si, claro que sí. Yo creo que los israelíes que vienen a Egipto se sienten seguros. La impresión que se da en los medios  creo que no es verdadera. No somos terroristas. Somos gente común, que vive, abierta a todos.

Difusion: www.porisrael.org

 
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