Por Israel
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| martes agosto 11, 2020
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El Regreso del Hijo


Jose Caro

JoseCaroPara los que tenemos hijos lejos; cada mañana, nuestro pensamiento apunta hacia ellos. Las preguntas sin urgente respuesta son siempre las mismas, como estarán?, como crecerán?, sufrirán?.
Para nuestros familiares en el dolor – los padres de Gilad Shalit -, éstas preguntas, sumadas al dolor, a la impotencia y a la imposible comprensión de la desgracia vivida – el secuestro de su amado hijo por parte de terroristas del Hamas en suelo israelí -han hecho que estos últimos 5 años sean hoy, una marca imborrable en sus vidas; llena de marchas, rezos, pedidos, protestas, ruegos, escritos y desde todo punto de vista, del desgarro de sus padres con su hijo; sin saber si éste, estaba vivo, cuanto ha sufrido y hasta el último momento de su liberación sin saber su real condición psiquica y fisica.

La humanidad – como siempre-, se encontró mirando hacia otro lado mientras nosotros, como seres humanos indignados, reclamabamos la devolución con vida de este joven soldado inocente, cuyo único delito consistió en servir a su patria, como ocurre con millones y millones de jóvenes que en todo el planeta cumplen con esas mismas obligaciones.
 
Para nuestras mas antiguas tradiciones judias, liberar a un cautivo, siempre fué una obligación, ya que éste compromiso, -llamado Mitzva- tiene 2 vértices a cumplir: por una parte la liberación, como dice el Shuljan Aruj (Código de Leyes Judias, autor Yosef Caro, en 1563), «Cada momento que uno demora en liberar cautivos es equivalente a asesinarlos«, y por otra parte el Talmud, (Tratado Mishnah), dice claramente, «Quien salva una vida, se considera que ha salvado a todo un mundo» .

  
Por eso el Estado de Israel ha tenido que ceder en innumerables oportunidades y cumplir con su obligación de rescatar a sus secuestrados a manos de los chantajistas y asesinos árabes. Cobardes actitudes para poner en jaque a un pais que democraticamente ha juzgado -conforme a la ley- a esos terroristas según sus delitos y los ha tenido que canjear ya sea por civiles o militares –  vivos o muertos -; sí, por individuos que regresan a sus hogares o por cadáveres entregados a sus familiares, para ser enterrados conforme a los ritos de la tradición judia. Esta es nuestra respuesta ética y moral.
 
Cual es la equivalencia entre un canje y otro ?, Ninguna. Siempre la cantidad de terroristas devueltos es infinitamente mayor que nuestros secuestrados, pero la respuesta parece clara: la vida de cada judio no tiene precio y nuestra alegría por su vida – o su cadaver – es siempre un acto de justicia reparado; en cambio para los paises árabes este delito que debería ser de LESA HUMANIDAD, es un simple negocio con un saldo a su favor, un triunfo por cantidad; que los líderes terroristas les muestran a sus pueblos ignorantes como si esto fuera una victoria política…..
 
Jamás hemos visto en ningun medio informativo, que nadie tuviera la valentía de equiparar a los secuestros de ciudadanos israelíes -civiles o militares- con los secuestros de los barcos y sus tripulantes por parte de los piratas Somalíes, o de los narcotraficantes en Colombia que secuestran y torturan a cientos de personas en la selva limítrofe con Venezuela; o en España y Argentina, donde los secuestros «express», son el negocio de moda, cobrando sumas módicas, facil de reunir en pocas horas para liberar a una persona elegida al azar….
 
Mientras tanto la historia Universal no cuenta que desde hace añares el Estado de Israel, detiene, juzga y hace cumplir la ley penal con terroristas palestinos o de otras nacionalidades vecinas y les brinda cárceles sanas y límpias, alimentación adecuada, estudios universitarios, visitas regulares de sus familiares, y como si fuera poco la «supervisión» por parte de la Cruz Roja internacional para certificar el trato dado a estos delincuentes asesinos…, claro que a nuestro hijo Gilad Shalid, en sus 5 años de cautiverio NUNCA ésta organización lo visitó ni atestiguó por su salud, por su estado ni por su trato por parte de sus captores. Esa es la equivalencia entre nuestras diferentes sociedades. El trato de los humanos y el contraste de las bestias.
 
A veces ante el dolor por la distancia, por la esperanza del reencuentro, por el temor a los peligros diarios en otros paises, uno observa con orgullo lo que pasa aquí en Israel con los detenidos terroristas: el cumplimiento de los Derechos Humanos, de las Leyes Internacionales y sobre todo los deberes cumplidos de cualquier Estado civilizado con respecto a sus presos condenados; a sabiendas, que en todos los casos estos hombres han no solo atentado contra nuestro pais, sino que nos han asesinado a miles de inocentes en restaurantes, hoteles, autobuses públicos y en calles de las diferentes ciudades. Esas manos llenas de sangre de inocentes tienen un trato justo, opuesto al que ellos les dieron a sus víctimas….
 
Querido hijo Gilad, al igual que por mi hijo biológico, he rezado por ti, y lo seguiré haciendo. Siento la alegría de tus padres y la satisfacción de todos los demás padres; porque sé que volverás a tu hu hogar y porque te veremos crecer y ser uno mas, porque se ha hecho nuevamente justicia, porque estás vivo y porque tu carácter te ha permitido sobrellevar este infierno de cautiverio. Porque vales mas que mil cobardes. Porque estarás sano y porque todos podremos descalificar nuevamente de esos asesinos sin escrúpulos. Otra vez honramos la vida…..
 
Tú, querido Gilad, eres también nuestro hijo, bienvenido a casa….. 
 
 
* Raanana, Israel.
  

 
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