Por Israel
Síguenos en Facebook Twitter YouTube RSS Feed
| sábado enero 18, 2020
donativo

La Autoridad Palestina queda al descubierto


Yoram Ettinger

Ex- Embajador de Israel

4 de enero, 2012

yoramettingerLa aceptación pública de Amna Muna – una despiadada terrorista palestina (20 de diciembre, 2011) por parte de Abu Mazen, muestra su verdadera ideología. A pesar de su apariencia moderada, la aparición en la televisión, junto a Amna Muna y otros terroristas palestinos, fue consistente con el sistema de educación de odio de Abu Mazen, la cual fomenta el terrorismo en general y las bombas suicidas, en particular.

Es compatible, también,  con las mensualidades que otorga el gobierno de Abu Mazen a familiares de hombres bombas – suicidas y terroristas apresados; con la designación de calles, plazas y torneos deportivos en honor a terroristas; con su historia de 50 años como diputado y confidente principal de Arafat; con su tesis doctoral en la Universidad de Moscú negando el Holocausto; con su involucramiento en la muerte de once jugadores olímpicos israelíes en la Masacre de Múnich de 1972; con su apoyo activo a Saddam Hussein en la invasión de Kuwait de 1990; con su traición a Hafez Assad de Siria, al Rey Hussein de Jordania, al gobierno del Líbano y Sheikh Sabah de Kuwait; con su administración del bloque OLP-Comunista y su entrenamiento en la KGB.

Mientras los occidentales, creadores de políticas y moldeadores de opinión pública suponen que,  Abu Mazen, renunció al terrorismo y a la violencia, el acuerdo del “Buen Policía” realza la legitimidad de Amna Muna, a quien colegas terroristas femeninas denominaron “La Satanás de Ramallah” por su virulencia sádica, mordiendo y derramando cera y aceite hirviente sobre los rostros de quienes se atreven a desafiarla.

Abu Mazen es, desde los cincuenta, en Egipto,  fiel a sus raíces. Fue una pieza clave de la Hermandad Musulmana, la cual cree  en la divinamente-predestinada dominación islámica del mundo, tanto en lo religioso como territorial.

Abu Mazen se refiere con el título de “combatientes por la libertad”  a terroristas y  hombres – bombas  suicidas, que asesinan, mutilan e intimidan a civiles de forma intencional y sistemática. De hecho, el compromiso de Abu Mazen con el terrorismo va de la mano con la historia islámica desde el asesinato de los sucesores de Muhammad: Umar ibn al-Khattab, apuñalado hasta su muerte en una mezquita en Medina en el año 644 AD; Uthman ibn Affan asesinado en 656 AD; Ali ibn Abi Talib asesinado en 661 AD en el exterior de una mezquita en Kufa.

La mayoría de los regímenes musulmanes contemporáneos llegan al poder a través de la violencia y el terrorismo, gobiernan desde el terrorismo patrocinado por el estado y pierden el poder frente a elementos que son más hábiles con herramientas violentas. En 1829, John Quincy Adams, sexto  Presidente de los EEUU, escribió: “El precepto del Corán es una guerra perpetua contra todos los que nieguen que, Mahoma, es el profeta de Dios.”

 

Aunque la mayoría de los musulmanes no son terroristas, la mayoría de los terroristas contemporáneos son musulmanes. Son los encargados de atormentar sociedades musulmanas y exportar, de forma creciente,  el terrorismo islámico alrededor de todo el mundo: EEUU,  India, Gran Bretaña, Rusia, Australia, Holanda, Argentina, Sri Lanka, Israel, Tailandia, Colombia, España, Francia, entre otros.

El régimen de Abu Mazen/Arafat, que dominó la Autoridad Palestina desde su creación (1993), adoctrinó a una generación completa con educación para el odio; que sirvió como fuente de motivación para los terroristas y de incitación vía escuelas, mezquitas y medios de comunicación controlados por la AP. Por ejemplo, el currículum de la Autoridad Palestina y máquina de incitación  incluyen  extractos del Corán: “Los judíos y no creyentes [definidos como cristianos en 5/73] son los más vehementes en el odio por los musulmanes (Quran 5/82);” Los judíos están maldecidos (Quran 5/64); “Creyentes, no tomen a los judíos y cristianos como amigos. Solo son amigos y protectores de sí mismos (Qur’an 5/51);” Los judíos son hijos de monos y puercos (Quran 5/60); Los judíos son asesinos de profetas (Quran 2/91); Los judíos falsificaron la Santa Escritura (Quran 1/7); Los judíos deben pagar impuestos mientras son humillados (Quran 9/29); Matar a los judíos es un prerrequisito para Latter Days (tradición-Hadiz).

El sistema educativo de Abu Mazen arraigo la idolatría de martirio/bombardeo suicida y terrorismo. Por tanto, un segmento significativo de la población cree que, el paraíso, espera a los Shahids, quienes mueren durante la Yihad (“Guerra Santa”) contra los judíos; que los Shahid serán recompensados, en un paraíso libre de enfermedad, pobreza, humillación y predicamentos, por 72 hermosas vírgenes de ojos oscuros, por la potencia de 100 machos, por camas cubiertas en joyas, por la conmutación de todos los pecados, llevando a 70 amigos o familiares al paraíso, convirtiéndose en celebridades entre sus contemporáneos y beneficiándose de juventud eterna. La antigua Primera Dama, Laura Bush expresó audazmente, en una entrevista con The Paso Time (2002), la típica actitud occidental hacia las madres palestinas:”¿Puedo sentir empatía por una madre que envía su hijo a suicidarse y a asesinar  a los demás? ¡No!”

La educación basada en terror y la falta de consideración y abuso de los derechos humanos – lavado de cerebro a todo aquel que  se involucre en el terrorismo y bombardeos suicidas – fue la causa  del terrorismo islámico desde el siglo XVII. Fue el centro de 14 siglos de fuertes conflictos intra-islámicos y el quid del conflicto árabe -israelí.

El enfoque en la Hoja de Ruta, iniciativa del Cuarteto, resoluciones de la ONU, concesiones israelíes (ejemplo: importar la OLP de campos terroristas de Yemen a las puertas de Jerusalén y Tel Aviv), y la presión de los EEUU para llegar a más concesiones no trajeron la paz sino que desviaron  la atención del tema central: la educación fundada por el estado y orientada hacia el terrorismo. Estos avivaron el fuego del terrorismo, que era  menor antes de Oslo.

La búsqueda de una paz duradera por un lado y la educación del odio por el otro constituyen un oxímoron que afectó, desde Oslo,  cualquier iniciativa de paz. La búsqueda de paz duradera – y no un proceso de paz ilusorio y ceremonial –obliga al desarraigo de la educación del odio y la incitación como requisito anterior a cualquier negociación.

CIDIPAL

Difusión: www.porisrael.org

 
Comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Debes estar conectado para publicar un comentario. Oprime aqui para conectarte.

¿Aún no te has registrado? Regístrate ahora para poder comentar.