Por Israel
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| martes junio 23, 2020
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Sundwater ofrece energía solar para purificar agua contaminada


Abigail Klein Leichman

Israel21c

cascada

Hace miles de año los marinos llenaban cajas chatas con agua de mar sobre la cubierta de los barcos para que el sol la evaporara y la separara de la sal. El mismo principio está detrás de una moderna tecnología israelí que utiliza la energía solar para destilar agua con destino al consumo humano y a la agricultura.

“Alrededor del 97% del agua del mundo es agua salada o contaminada”, dice Shimmy Zimels, CEO de SunDwater, con sede en Jerusalem. Es por eso que unos 750 millones de personas de 45 países necesitan perforar costosos pozos, comprar agua embotellada o incluso usar agua contaminada a pesar de los enormes riesgos que representa para la salud.

El destilador solar de SunDwater, que está a punto de llegar al mercado, está destinado especialmente a esas poblaciones, particularmente de África, América y partes de Asia. Es un sistema “verde”, de bajo costo y bajo mantenimiento que convierte agua sucia o salobre en agua potable sin necesidad de infraestructura ni de una fuente externa de energía.

El agua se bombea a la unidad, que está equipada con células fotovoltaicas y un disco de cuatro metros cuadrados que concentra la luz del sol para una evaporación rápida; luego el vapor de agua entra en un cilindro en el que ser condensa, convertido en agua dulce.

Imitando a la naturaleza


El dispositivo fue inventado por un amigo de la infancia de Zimels, el desarrollador de productos Shimon Ben-Dor, durante la sequía que afectó a Israel en 2009. Una unidad operacional piloto instalada en un soleado parque industrial no lejos del Mar Muerto produce 400 litros de agua dulce por día, cinco veces más que sistemas similares. Pueden conectarse varias unidades para crear una “granja de agua”, y también se están proyectando versiones mucho más grandes.

“El concepto tomó varias direcciones antes de que Shimon decidiera intentar calentar agua para que se evaporara y volviera a su estructura molecular original, que es lo que ocurre cuando llueve y el agua se evapora hasta volver a convertirse en nubes”, dice Zimels a ISRAEL21c. “Su concepto era imitar lo que hace la naturaleza”.

Se bombea agua constantemente al sistema cerrado a medida que el agua se evapora, agrega Zimels. “No se necesita electricidad. Simplemente utilizamos a la naturaleza para mejorar a la propia naturaleza sin crear nuevos problemas ambientales”.

Aunque en Israel el problema de la escasez crónica de agua ser ha solucionado en gran parte mediante el empleo de plantas de desalinización, tal solución, muy costosa, no es práctica para países más grandes con poblaciones extendidas.

En consecuencia, clientes de la India, Madagascar, Nigeria y de otros países africanos expresaron interés en el producto. SunDwater está trabajando con WaterWays, una consultora israelí para regiones rurales para llevar su tecnología de la manera más eficiente posible a áreas que la necesitan.

“Pensamos que, en el largo plazo, las unidades podrán fabricarse en el país mismo en que serán instaladas, ofreciendo a esos países una ventaja financiera adicional”, dice Zimels. SunDwater ofrecerá instalación y entrenamiento a operadores locales.

“Ahora necesitamos capital para comenzar a construir toda la cadena de suministros, entrenar a las comunidades que lo necesiten a operar las unidades y para continuar el desarrollo y mejora de nuestra solución”.

 
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