Por Israel
Síguenos en Facebook Twitter YouTube RSS Feed
| sábado octubre 17, 2020
donativo

Ex-imam de la Gran Mezquita en la Meca: No existen reformas escapistas para llevar al Islam de vuelta a su sendero de tolerancia


Jeque ‘Adel Al-Kalbani (Fuente: assajda.com)

En un artículo el 22 de febrero, 2015 en el diario saudita Al-Riad, el Jeque ‘Adel Al-Kalbani, ex imam de la Gran Mezquita en Meca, atacó el extremismo del Estado Islámico (EIIS) y a grupos como estos. Este dijo que se necesita algo más que meras palabras, condena e incluso fatuas para detener la propagación de las ideas del EIIS y evitar que los jóvenes se unan a sus filas – esto requiere de una reforma en el Islam que restaure su carácter tolerante de origen.

Afirmando que el Islam es fundamentalmente tolerante y que el Profeta y sus Compañeros fueron indulgentes con aquellos que no estaban de acuerdo con ellos, Al-Kalbani añadió que hoy día los musulmanes se están encadenando a si mismos a las interpretaciones estrictas de «incomparables líderes estudiosos» y ven cualquier otra interpretación como una desviación del camino correcto. Tal interpretación estricta dijo, le sirve a los extremistas, que se extralimitan decapitando a los que no están de acuerdo con ellos.

Al-Kalbani luego llamó a los clérigos para que intensifiquen sus esfuerzos en el da’wa y difundan las ideas de moderación y aceptación hacia los demás y varíen su enfoque en formas «que sean apropiados para el espíritu de los tiempos, pero que no contradigan el espíritu de origen del Islam».

Cabe mencionar que, en dos artículos que este publicó en agosto, 2014 Kalbani fue aún más allá en condenar a organizaciones tales como el EIIS y la ideología que da lugar a los mismos. Este dijo que el EIIS es «un verdadero producto» del pensamiento salafista y criticó a los clérigos musulmanes y a la sociedad musulmana por no reconocer esto. Además, declaró que la llamada a recrear ciegamente el camino del Profeta Mahoma y el de los antepasados del Islam proviene de una comprensión defectuosa de la esencia de este camino, y que el propio Mahoma rechazó la adopción ciega de las percepciones del pasado y el seguimiento ciego a la trayectoria de sus antecesores, eligiendo en su lugar un enfoque racionalista adecuado para una realidad cambiante (Véase MEMRI Despacho Especial No.5872, «Antiguo clérigo salafista saudí: ‘El EIIS es un verdadero producto del salafismo’ «, 4 de noviembre, 2014).

Lo siguiente son extractos del reciente artículo de Kalbani.[1]

«A nuestros hijos e hijas, y nuestros jóvenes en general – en Arabia Saudita en particular, pero también en todos los demás países musulmanes – se les confía primero y principal la tutela y responsabilidad a los clérigos, jeques y predicadores, ya que son los más versados en la cultura de la luz que el Profeta le enseñó a sus compañeros.

«Algunos [de estos clérigos] han defendido al así llamado ‘EIIS’ sobre diferentes pretextos, tales como la difícil situación del ummah y las divisiones en esta… pero por otro lado, muchos han condenado al [EIIS]. Aquellos que buscan venganza [contra el EIIS] incluso se jactaron de [que será rápidamente eliminado], pero se ha hecho evidente que los colmillos de los ejércitos árabes no pueden ni siquiera [decidirse a] colocarle un simple rasguño en el rostro de su enemigo, cuya identidad se ha sabido desde hace mucho tiempo. Todo lo contrario – sus buques de guerra, aviones de combate y bombas permanecen bajo el aire acondicionado y seguras [en sus lugares].

«Ante [las] muchas contradicciones y las distorsiones que han llegado hasta el punto de perder de vista la verdad… no debemos centrarnos en las acciones del EIIS, ni tampoco en la magnitud de su impacto negativo… Lo que se necesita [en su lugar] son acciones para contrarrestar [las ideas del EIIS], no [sólo] palabras para contrarrestarlo. Está claro para cualquiera que tenga ojos en su cara que el EIIS basa sus crímenes en los textos del sharia y en las palabras de sus inigualables clérigos [líderes] – ¿entonces cuál es el problema? Yace [el problema] en el entendimiento del EIIS de los textos del Corán y el Sunna y las palabras de los confiables clérigos del ummah (comunidad islámica), en la que todos los sunitas confían?

«Con el fin de traer de vuelta a los grupos de jóvenes que están convencidos de que el camino del EIIS y de otros grupos como ellos es el correcto y quien se les une, no es suficiente que nosotros los condenemos y repetidamente expresemos nuestra oposición a las acciones de estos grupos. Tampoco es suficiente emitir un fatua a fin de disuadir al EIIS y sus partidarios. Ellos saben que después de emitido el fatua, los muftíes se van a dormir y se enrollan a sí mismos en sus mantas y se hunden en un sueño profundo, soñando dulcemente en que el Islam se muestra victorioso mientras que los malvados ejércitos del EIIS y de Occidente – que los establecieron, se aprovecharon de ellos y les guiaron – son derrotados.

«Nuestros pequeños son guiados – por [sus propias] dudas, por discursos floridos y por las acciones al estilo Hollywood – a las tierras de las luchas y a los focos de los asesinatos, tortura, arrestos y secuestros – mientras condenamos, excoriamos, gritamos y decimos que [las acciones del EIIS] no tienen base en el Islam. Nuestros gritos y condenas pudieran en realidad tener un efecto negativo, ya que algunos entienden de qué estamos defendiendo al enemigo imaginario creado por el EIIS… y representan a los clérigos, muftíes y predicadores como agentes de este enemigo…

«Tengo claro que esto es imposible, o casi imposible, el eliminar la plataforma de todos los [extremistas], pero estoy convencido de que somos capaces de reducir su maldad y detener la [propagación] de sus ideas retornando al Islam de la tolerancia, en palabras y acción. Es la misma tolerancia que, siempre que algún [musulmán] lo predique, le acusamos de apostasía o bid’a[innovaciones prohibidas en el Islam] o de colaborar [con los enemigos] y eliminar el [Islam] y cuando nos comprometemos, somos acusados de ignorancia y de estar equivocados. La tolerancia y aceptación del Islam son expresadas, entre otras cosas, por la aceptación al otro sin exclusión o parcialidad y abriendo nuestros ojos a la amplia realidad [con espacio para todos] y a la tolerancia de la religión que fue seguida por nuestros justos antepasados.

«En cuanto a nosotros, hacemos amplio lo estrecho [es decir, somos de mente estrecha donde podemos ser indulgentes], y utilizar el juicio cuando corresponde a nuestras inclinaciones y rechazamos hacerlo siempre que queramos. Aclaramos las palabras de nuestros clérigos e imams con gran detalle, como corresponde a la situación de gente y nombres que consideramos nuestras [únicas] fuentes de autoridad – [queriendo decir que consideramos] cualquier [declaración] de cualquier otra persona una mentira y que se desvía del camino correcto, aunque confíen en la misma fuente, e incluso si esta opinión es compartida por la mayoría de los estudiosos que no están entre los inigualables líderes. De esta manera, en realidad le estamos proporcionando al EIIS y a grupos como ellos con una excelente excusa de aferrarse e implementar sus puntos de vista.

«Día y noche, hablamos, escribimos y decimos que debemos ser tolerantes respecto a los desacuerdos y que debemos ampliar la discusión de las diversas [percepciones] para que el Islam sea digno del dicho del Profeta: ‘Esta religión es fuerte, y por lo tanto estúdienla sin rigidez’. Pero nuestra realidad difiere de nuestras palabras, y en toda disputa nos irritamos y arrojamos dudas sobre el carácter de todo reformador.

«Si caminamos por un sendero rocoso [es decir rígido] en muchos de nuestros puntos de vista y fatuas, entonces, sin lugar a duda serviremos a aquellos con los que luchamos y a quienes acusamos de extremismo. Cuando la gente se encuentra junto a un camino extremista, estos se dividen en dos grupos: uno que se opone a [este sendero] y descarta todo a fin de hacer rabiar a los que llaman extremistas, disputándolos intencionadamente, incluso cuando están en lo cierto, y el otro que ve este camino extremista y [sus] fatuas – que presumen representan la única verdad y atribuyen la desviación, ignorancia y la rebeldía a cualquiera que esté en desacuerdo con esta – como un camino [válido] al que se puede confiar [aun cuando] se desvíe de la tolerancia y la moderación del Islam…

«Mientras seamos testigos de muchos eventos en los que el fanatismo por la religión y por el honor del Profeta va tan lejos como para elevar las espadas y cortar cabezas, entonces una guía fiel e instructiva en el camino correcto [debe ser proporcionada a los jóvenes] con el fin de dar lugar a la compasión…

«Tal vez los Compañeros del Profeta no estuvieran de acuerdo, en su presencia, en la comprensión del texto y el Profeta afirmara la comprensión de cada uno de ellos, incluso si fuesen contradictorios. Por lo tanto, no existe escape al camino de la corrección, que presentará [la verdadera imagen] del Islam, compasiva hacia todos. Entonces no habrá más excusas, y la verdad no se mezclará con mentiras y los jóvenes no se verán confundidos ni actuaran precipitadamente…

«Aquellos a quienes Alá concedió el conocimiento o estatus deberían aumentar sus esfuerzos y redoblar su da’wamuchas veces más. Deben variar su enfoque de manera que sea apropiado para el espíritu de la época, pero que no contradigan el [espíritu original del Islam]».


[1] Al-Riyadh (Arabia Saudí) 22 de febrero, 2015.

 
Comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Debes estar conectado para publicar un comentario. Oprime aqui para conectarte.

¿Aún no te has registrado? Regístrate ahora para poder comentar.