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1 Elul 5777 | Miércoles Agosto 23, 2017
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Lag B’Omer: Recordando a Rabí Shimón


Lag B’Omer marca la fecha del fallecimiento de Rabí Shimón bar Yojai. Entonces, ¿Por qué es una celebración tan grande?

13 Años en la Cueva

 Rabí Shimón fue un sabio grandioso, que vivió durante la conquista romana de Jerusalem, hace 2000 años. Fue uno de los cinco estudiantes de Rabí Akiva que, a pesar de las terribles persecuciones, aseguraron que la Torá no fuera olvidada.

El Talmud (Shabat 33b) describe un evento germinal en la vida de Rabí Shimón:

Cuando los romanos prohibieron el estudio de Torá, Rabí Shimón habló en contra de ellos. Por esta razón, los romanos pronunciaron una sentencia de muerte en su contra, y tuvo que ocultarse.

Rabí Shimón y su hijo Eleazar huyeron a una cueva en la región norte de Israel. No tenían medios de subsistencia, pero ocurrió un milagro; en la cueva brotó un algarrobo y apareció además un manantial de agua.

Rabí Shimón y su hijo no tenían una muda de ropa. Para evitar que sus ropas se gastaran, cada uno de ellos cavó un pozo profundo, se sacaron sus ropas y se enterraron hasta la altura del cuello en la arena (por recato, querían estar cubiertos). Pasaban todo el día sumergidos en el estudio de Torá. Cuando llegaba el momento de rezar, se vestían, rezaban y luego retornaban a la arena.

Rabí Shimón y su hijo permanecieron en la cueva por 12 años, involucrados solamente en el estudio de Torá. Un día, Eliahu el profeta vino a la cueva y anunció que el César había muerto y que el decreto en contra de Rabí Shimón había sido levantado.

Rabí Shimón y si hijo se aventuraron y salieron fuera de la cueva. Vieron unos granjeros judíos trabajando en el campo. Rabí Shimón se sorprendió porque sus compañeros judíos no estaban ocupados continuamente en el estudio de Torá. “¿Cómo puede alguien darle la espalda a la vida eterna involucrándose en propósitos mundanos?”, él dijo. Rabí Shimón miró fijamente a los granjeros, ¡y ellos se vaporizaron inmediatamente!, a causa del poder de la estatura espiritual de Rabí Shimón.

En ese momento una voz celestial proclamó: “¡Mi mundo no existe para ser destruido! ¡Vuelve a tu cueva!”.

Rabí Shimón y su hijo volvieron a la cueva, para aprender mejor cómo controlar sus poderes espirituales. Al término de un año una voz celestial anunció: “¡Sal de tu cueva!”.

Rabí Shimón y su hijo salieron, y de nuevo encontraron personas involucradas en propósitos mundanos. Era viernes a la tarde, y vieron a un hombre corriendo con dos ramos de flores de mirto. “¿A dónde vas con esos dos ramos?”, preguntaron. “Son para honrar el Shabat”, dijo el hombre. “Pero, ¿por qué dos ramos?”, preguntaron. “Uno es por ‘zajor’, y el otro es por ‘shamor’”, dijo, refiriéndose a los dos aspectos de la observancia del Shabat mencionados en los Diez Mandamientos.

En ese momento, Rabí Shimón giró hacia su hijo y dijo: “Ahora veo el poder de un judío y sus mitzvot”. Shabat es un día dentro del mundo físico que nos conecta con la dimensión trascendente. En Shabat, hasta los placeres más físicos – ya sea una deliciosa comida o una siesta – conllevan un grado especial de santidad.

Rabí Shimón Revela el Zóhar

 Rabí Shimón continuó hasta convertirse en el maestro de Torá más grande de su generación. Cuando llegó al último día de su vida, llamó a sus estudiantes y les dijo que prestaran mucha atención.

El Zóhar (3:291b) describe la escena:

Rabí Shimón pasó todo el día en un estado profético de conciencia, revelando los más profundos secretos místicos de la Torá. Le dijo a sus estudiantes: “Hasta ahora, he mantenido los secretos en mi corazón. Pero ahora, antes de morir, deseo revelarlo todo”.

Rabí Abba, un estudiante al que se le asignó el trabajo de transcribir las palabras de Rabí Shimón, reporta: “No podía siquiera elevar mi cabeza debido a la intensa luz emanando de Rabí Shimón. Todo el día la casa estuvo llena de fuego, y nadie se pudo acercar debido a la pared de fuego y luz. Al final del día, el fuego finalmente se apaciguó, y pude mirar la cara de Rabí Shimón: estaba muerto, envuelto en su Talit, yaciendo sobre su costado derecho – y sonriendo”.

¿Por qué Rabí Shimón estaba envuelto en luz y fuego? Porque la Torá es comparada al fuego – por ejemplo, “Aish HaTorá” (que significa: el fuego de la Torá). El fuego es el material que convierte la materia física en energía. De la misma manera, la Torá nos enseña cómo transformar el mundo material en energía trascendente. De hecho, el trabajo cabalístico de Rabí Shimón, “El Zóhar”, significa literalmente “luz resplandeciente”.

Celebrando Lag B’Omer, Hoy

 Para celebrar Lag B’Omer, los judíos a lo largo de todo Israel encienden fogatas, para conmemorar el fuego que rodeó a Rabí Shimón. Durante las semanas previas, los niños israelíes buscan madera entre los desperdicios para acomodarlas como estructuras impresionantes – a menudo de hasta 8 ó 10 metros de altura. En Lag B’Omer, se realizan grandes celebraciones públicas y las torres y estructuras de madera son incendiadas.

Pero si Lag B’Omer marca la fecha del fallecimiento de Rabí Shimón, ¿Por qué es una celebración tan grande?

La razón es que los romanos habían condenado a Rabí Shimón por un crimen capital. Por lógica, él tendría que haber muerto antes de tiempo. Pero debido a un auto sacrificio tremendo (escondiéndose en la cueva) y una serie de milagros (el algarrobo y el manantial), Rabí Shimón pudo vivir una vida completa. El clímax de su grandiosa vida fue la revelación de los secretos más ocultos de la Torá. Todo esto es motivo de celebración.

En el día de Lag B’Omer hay un gran peregrinaje a la tumba de Rabí Shimón, en la ciudad de Merón, en Galilea. En tan solo un día, un estimado de 250,000 judíos visitan Merón – bailando, rezando y celebrando los maravillosos regalos espirituales que Rabí Shimón nos dejó. Algunas personas acampan allí por semanas antes de la fecha.

En Lag B’Omer, toda el sector se llena con antorchas y fogatas – en las calles y en los techos. Los pasajeros de aviones que sobrevuelan quedan perplejos, y los mapas satelitales de Israel cobran un brillo diferente. Simbólicamente, ellos iluminan los caminos de aquellos que entienden las verdades más profundas de la Torá, así como fueron reveladas por Rabí Shimón bar Yoja

 

 
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