Por Israel
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23 Kislev 5778 | lunes diciembre 11, 2017
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SHELAJ


B”H

Moshe envía doce espías a la Tierra de Canáan. Estos vuelven cuarenta días después, cargando un enorme racimo de uvas, una granada y un higo, para reportar sobre una exuberante y bondadosa tierra. Pero diez de los espías advierten que los habitantes de la tierra son gigantes y guerreros “más poderosos que nosotros”; sólo Caleb y Iehoshúa insisten en que la tierra puede ser conquistada, como Di-s indicó.

La gente llora diciendo que prefieren volver a Egipto. Di-s decreta que la entrada de Israel a la Tierra debe ser demorada por cuarenta años, tiempo durante el cual la generación entera fallecerá en el desierto. Un grupo de judíos arrepentidos se avalanza sobre la montaña en el borde de la Tierra pero son rechazados por los Amalekitas y los Canaanitas.

Son entregadas las leyes de Menajot (ofrendas de harina, vino y aceite), así como el precepto de consagrar parte de la masa (jalá) a Di-s cuando se hornea pan. Un hombre viola el Shabat cuando carga ramas y es castigado con pena capital. Di-s instruye poner flecos (Tzitzit) en las cuatro puntas de las vestimentas para recordar la observancia de las Mitzvot (perceptos Divinos).

 

UNA NOCHE DE LLANTO—TODOS LOS LLANTOS EN UNA NOCHE

 

Hubo una noche en que los Hijos de Israel lloraron sin motivo.

Hay una noche en que se les dio a los Hijos de Israel muchos motivos para llorar.

En la noche del 9 de Av, tras el informe de los espías, los judíos se lamentaron, a pesar que Di-s les había prometido entregarles la Tierra de Israel, y lloraron.

“Como esta noche lloran sin motivo” dijo el Creador “Yo les daré motivos para llorar en esta noche”.

Y así fue.

El 9 de Av fue destruido el Primer Templo.

El 9 de Av fue destruido el Segundo Templo.

El 9 de Av cayó Betar, el último baluarte judío durante la revuelta de Bar Kojbá.

El 9 de Av comenzaron las matanzas de judíos en el Valle del Rin por parte de los Cruzados.

El 9 de Av fue la fecha en que los judíos debieron abandonar España en 1492.

El 9 de Av dio comienzo la liquidación del Ghetto de Varsovia.

Sin embargo, no todo va a ser llanto en esta fecha. Pues el 9 de Av, en un futuro muy cercano nacerá el Mashíaj, y el llanto de ese día se transformará en risa y alegría.

 

Todo ocurre por la Divina Providencia. Si la brisa hace mover una hoja, se debe únicamente a que Di-s lo ordenó en forma especial con el propósito de que esto sirva para alguna función específica dentro del propósito general de la creación. (Baal Shem Tov)

 

 

No seas una langosta

 

Por Gabriel Sirota

 

¿Por qué el castigo al Pueblo de Israel fue 40 años de espera en el desierto? ¿Qué tan grave fue lo que hicieron? Analicemos brevemente lo sucedido.

El Pueblo está a punto de llegar a su objetivo: la Tierra Prometida. Manda espías quienes vuelven con un reporte negativo. Dicen que es imposible conquistar la Tierra. Agregan: “Nos veíamos como langostas, y ¡así nos miraban ellos también!”.

Pregunto: ¿Cómo sabían cómo los miraban los pobladores de la tierra? ¿Cómo sabían que los veían como langostas? En realidad, como “langostas” era como ellos se sentían.

En psicología esto se llama proyección. Es un mecanismo de defensa por el cual el individuo proyecta en otro sus propias inseguridades. Ellos no querían tomar el paso siguiente: la conquista concreta del objetivo. ¿Cuál era su inseguridad que los convertía en “langostas”? El miedo a la realidad.

¿Por qué? Porque en la nube teórica de posibilidades todo es fácil, pero cuando llegas al momento de concretar a tierra vienen los problemas. Llegas a dudar de tus talentos, dudas de ti mismo. Tus preguntas generan miedo al futuro. Hay múltiples variables allí lejos y ciertamente no sabes qué ocurrirá.

Pero la alternativa a no avanzar, es el peor castigo: el trágico paso del tiempo; años sin tomar una decisión, sin concretar tus ideales. Ahora es más entendible la consecuencia-castigo de la actitud del Pueblo. Planificar es más agradable que concretar. Parece ser más cómodo un desierto inhóspito conocido, que una tierra fértil sin conocer.

Nunca sabrás con seguridad qué ocurrirá en el futuro, pero la alternativa es mucho peor. Por tanto, simplemente comienza a HACER y el camino se aclarará. Pero sobretodo confía en ti y confía en D-os que siempre te está guiando a buen destino. (www.es.chabad.org)

 

El que carece de autoestima culpa a otros por sus errores

 

“Pero los hombres que habían ido [a Israel] dijeron: ‘No podemos sobreponernos a ese pueblo, pues es demasiado fuerte para nosotros’. Trajeron a los hijos de Israel un mal informe de la Tierra que habían espiado, diciendo: ‘La tierra por la que pasamos para espiarla, devora a sus habitantes; todas las personas que allí vimos eran enormes’. Allí vimos a los nefilim, éramos como saltamontes a nuestros ojos y así éramos ante los ojos de ellos también’” (Bamidbar 13:31-33).

El contexto de estos versículos gira alrededor del pecado de los espías que fueron enviados a explorar la tierra de Israel para ver por dónde sería más conveniente ingresar a ella. Tal como sabemos por el resto de los versículos, los espías desconfiaron de Dios y de Su promesa que podrían vencer a los habitantes de Canaán y conquistar la tierra de Israel sin contratiempo alguno. No sólo desconfiaron de Dios sino que además hablaron mal de la tierra de Israel y contagiaron con su desesperanza al resto del pueblo, a grado tal que el pueblo también perdió la confianza en Dios y las esperanzas de poder ingresar a la tierra.

El Rebe de Kotzk señala que la raíz de su pecado radicó en el versículo antes mencionado: “Allí vimos a los nefilim, éramos como saltamontes a nuestros ojos y así éramos ante los ojos de ellos”. Nos queda claro que ellos se veían a sí mismos pequeños como saltamontes, pero ¿cómo sabían que también así los veían los demás? Además, ¿qué importa cómo los veían los demás, si tenían a Dios de su lado? Ellos se consideraban a sí mismos incapaces y por lo tanto proyectaron su propia deficiencia en los demás.

Rabenu Yoná escribe al inicio de su libro Shaarei Avodá: “El primer paso que debe dar toda persona que sirve a Dios es conocer su valor propio y reconocer su gran nivel y el de sus antepasados, a quienes Dios amaba enormemente y hacer todo lo posible para mantenerse en ese gran nivel y comportarse acorde a él constantemente. Y si no reconoce su valor ni el de sus antepasados, con facilidad irá en el camino de los trasgresores…”.

En otras palabras, el primer paso en la relación con Dios es que la persona conozca y aprecie su propio valor y el de sus antepasados y cuando la persona lo asume, hará “todo lo posible para mantenerse en ese gran nivel”.

Los espías no creyeron en ellos mismos: se veían a sí mismos “como saltamontes… y así éramos ante los ojos de ellos también”. Como ellos se veían pequeños, asumieron que también los habitantes de Canaán los veían de esa manera y dejaron de creer que podrían vencerlos. Después de eso, olvidaron la garantía Divina y culparon a Dios por haberlos llevado hasta esa tierra: “¿Por qué Hashem nos trajo a esta tierra para caer por la espada… acaso no sería mejor que regresáramos a Egipto?”.

Las personas que no tienen conciencia de su propio valor, dejan de esforzarse para mantener el nivel que en verdad tienen y tienden a evadir la responsabilidad y comienzan a culpar a otros —inclusive a Dios—por sus propios errores. (www.aishlatino.com)

 

 
Comentarios

La confianza absoluta y firme en D-, es para el hombre fuente de bendicion y garantiá de fortaleza en toda situacion, por eso la fé resulta tan preciosa e indispensable, para los que son llamados a constituirse en receptores de una Alianza espiritual inmutable y fecunda …
Caleb dudó, porque antepuso su própio criterio al mandamiento recibido, dejandose equivocadamente guiar por él …
la fé es la seguridad de lo que esperamos sin verlo, la certeza de obtener lo que nos es prometido, aunque las circunstancias por las que atravesemos indiquen lo contrario …
Sin fé (émuná) nada es posible, y con ella, todo lo es … retengamos pues la leccion, y aprestémonos desde ahora a aplicarla en cada fase de nuestro deambular por este mundo …ocasiones tendremos de cierto para ello …

Caleb fue precisamente de los pocos que no dudaron, y que antepuso el mandamiento recibido, a sus própios criterios o impresiones … Un lapsus me hizo equivocar el sentido de la frase, aunque no el que pretendia dar a mi comentario …
Rectificacion hecha pues en lo tocante a lo primero, y reafirmacion respecto a este último …

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