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26 Kislev 5778 | jueves diciembre 14, 2017
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El Voto de la UNESCO Sobre Israel y el Papel de las Organizaciones Internacionales


Traducido para Porisrael.org por Israel Winicki

La última votación en el Comité de Patrimonio Mundial de la Organización Educacional, Científica y Cultural de las Naciones Unidas (UNESCO) el 7 de julio declarando a la Tumba de los Patriarcas en Hebrón como un sitio de patrimonio cultural palestino, amenazado por Israel, es parte de un proceso de votaciones anti israelíes, que incluye a Jerusalén y otros sitios bajo control israelí.

El problema con tales votaciones es que acentúan la tendencia a reemplazar hechos con ficción.

Cualquiera que sea la opinión que uno tenga acerca de cómo el conflicto israelí-palestino debe ser resuelto, el hecho es que la Tumba de los Patriarcas en Hebrón es uno de los más santos sitios judíos, y no está amenazado por Israel.

Similares acusaciones han sido lanzadas contra Israel con respecto a Jerusalén, y la misma respuesta se puede presentar para refutarlas: Jerusalén es la ciudad más santa de la historia judía, y no está amenazada por Israel.

Cualquiera que tuvo la oportunidad de visitar Jerusalén y sus lugares santos antes de la captura de la ciudad por Israel durante la Guerra de los Seis Días de 1967, y quien la ha visitado desde entonces puede descubrir las profundas diferencias que existen, lo que atestigua los esfuerzos de Israel por mantener los lugares santos del judaísmo, el cristianismo y el Islam en buenas condiciones.

El hecho es que cuando Israel no controlaba la Ciudad Vieja de Jerusalén, los judíos no tenían permitido visitar el Muro de los Lamentos, ahora que Israel la controla, los cristianos y musulmanes tienen permitido visitar sus lugares santos respectivos.

Sin lugar a dudas uno puede creer genuinamente que, como parte de un acuerdo de paz entre Israel y los árabes palestinos, Hebrón y la parte oriental de Jerusalén deben ser cedidas por Israel al futuro estado palestino. Sin embargo esto en si no debe legitimar la distorsión de hechos históricos básicos.

Por supuesto la campaña diplomática conducida por la Autoridad Palestina no tiene por objetivo corregir errores históricos, sino deslegitimizar a Israel describiéndolo como una cruel fuerza de ocupación que no tiene vínculos con ninguno de los sitios de Jerusalén y la Margen Oriental (Judea y Samaria) y los pone en peligro.

En este contexto es importante marcar una distinción entre una narrativa subjetiva y la verdad. Una narrativa subjetiva puede o no reflejar la verdad, pero, al menos en principio, tal noción como verdad irreal objetivamente puede ser descubierta.

Por ejemplo, si uno dijera que el Islam no tiene conexión histórica con las ciudades de Meca y Medina, no sería cierto. Tal declaración sería tácticamente falda, sin que importe la narrativa que condujo a la misma.

Este tipo de votaciones no sólo distorsionan la verdad, sino que mancilla la reputación de organizaciones internacionales como la UNESCO. En lugar de preocuparse por su agenda declarada, esas organizaciones se transformaron en un foro de escenas grotescas de discursos orwellianos, que en última instancia, ofrecen una escasa satisfacción temporal a los que los presentan sin ningún cambio concreto en el terreno

Lo que es particularmente sorprendente, mientras los árabes palestinos resplandecen en sus efímeros triunfos en organizaciones internacionales, Israel continúa afianzando sus vínculos con países de todo el mundo. Debido a su habilidad tecnológica y científica, como así también la fortaleza de su economía, Israel se ha convertido en un país cotizado por estados que buscan relaciones más próximas con él. Los cambios geoestratégicos en el Medio Oriente también han convertido a Israel en un aliado tácito de los países árabes de la región.

Detrás de la fachada de victorias transitorias en organizaciones internacionales, hay una triste realidad de profundas divisiones en el campo de los árabes palestinos, y ninguna ganancia concreta en el terreno desde el Proceso de Oslo en los años 90.

La narrativa árabe palestina aviva una sensación de victimismo, el cual, a pesar de ser bastante exitoso al despertar una respuesta positiva en los foros internacionales, es contraproducente para aquellos que sinceramente desean terminar con el conflicto

Ha sido dicho que el gobierno israelí liderado por Benjamín Netanyahu parece estar contento con el status quo. Tanto si es cierto o no, el hecho es que, paradójicamente, la campaña diplomática llevada a cabo contra Israel por la Autoridad Palestina en las organizaciones internacionales sólo sirve para mantener el status quo.

Las organizaciones internacionales deben ser un foro para promover sus agendas establecidas, y no las limitadas narrativas de una de las partes de un conflicto internacional.

 

http://newjurist.com/the-unesco-vote-on-israel-and-the-role-of-international-organizations.html

 
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