Por Israel
Síguenos en Facebook Twitter YouTube RSS Feed
| viernes septiembre 18, 2020
donativo

Periodista israelí: Hay que mostrar más a los enfermos graves

Con Ran Reznik, experto en Salud Pública del diario “Israel Hayom”


Ran Reznik no es de los que habla sin saber. Este periodista israelí, de los más destacados y especializados en la cobertura de temas relativos a la Salud Pública, sobre los que ha escrito en los principales medios israelíes (entre ellos Haaretz y Yediot Ahronot) antes de llegar hace 9 años de “Israel Hayom”, los conoce desde adentro. En una entrevista especial que nos concedió, no sólo analiza las razones por las que Israel pasó de ser un ejemplo mundial en la primera ola del Coronavirus, a la difícil situación actual en la segunda. Lo central es su llamado, inclusive con sentido de autocrítica, cuando le preguntamos qué hay que hacer para concientizar más a  quienes dudan o subestiman la gravedad de la pandemia: “Hay que mostrar más a los muertos. Pero quizás más aún a los enfermos graves, que la gente entienda con qué se lidia y con qué secuelas quedan también quienes se recuperan”.

P: Ran, conoces bien el tema desde adentro, estás con esto todo el día. ¿Cómo explicar la situación actual de Israel en el tema del Coronavirus?

R: Está claro  que la situación de Israel en la segunda ola es mala en lo relacionado a la propagación del virus. Se propaga a ritmo acelerado, mucho más que en el resto de Occidente, proporcionalmente hablando. Claro que en números absolutos hay otros sitios con muchísimos más casos, pero el ritmo de propagación aquí es muy grande. Y es especialmente notorio si recordamos lo bueno de cómo Israel se había manejado en la primera vuelta, comparado con el resto del mundo a todo nivel. En la primera vuelta, teníamos auténticos motivos para ver con orgullo nuestra situación.

 

P: ¿Y cómo explicamos el cambio tan enorme?

R: La explicación pasa por varios elementos. Trataré de ennumerar todos lo más ordenadamente posible.

1.     Luego de la primera ola, la apertura fue demasiado rápida, apresurada, no con buen criterio. Se abrió prácticamente todo. La forma más clara de verlo fue en la educación. Abrieron las escuelas en cápsulas para las edades más jóvenes y luego, en un día, abrieron absolutamente todo. Fue una expresión clara de algo que al principio se hizo con cuidado y luego en forma irresponsable, sin criterio, a diferencia de lo que se hizo en todo el mundo. Pero fue así en todo, también en la economía y los negocios.

2.     Las limitaciones que se impusieron después de la apertura, fueron muy limitadas en comparación con gran parte de los países del mundo.En la mayor parte del mundo no hay cierre o toque de queda, pero aún así hay limitaciones por Coronavirus más serias que las de Israel. Y aún cuando los números empezaron a empeorar, no frenaron. En julio o agosto el Primer Ministro dijo que hasta el 1° de setiembre, al comenzar las clases , tiene que haberse bajado a sólo 400 nuevos contagiados diarios. Ya estamos en 4.000 y se siguió hasta ahora como si nada.

3.     Aunque las limitaciones en Israel eran hasta ahora muy livianas, gran parte del público no respeta. Pasa en todos lados, claro, pero aquí es un factor clave que ha incidido mucho en el cuadro general.

4.     Otro problema que no es típico sólo de Israel sino que también existe en otros lados: la influencia acumulativa de los que yo llamo “la secta de los negadores de Coronavirus”. Son todos aquellos que se pasan diciendo que es una exageración presentarla como una enfermedad peligrosa, que no es grave y mucho más. Y que por cierto no justifica cerrar el país. En Israel hay creo yo unos 30.000 médicos. Quizás 5 de ellos hablan en esos términos. Pero siempre hay alguien que los escucha y eso tiene un efecto nocivo.

5.     Hay un tema muy compicado, que claro está que no es sólo en Israel, y es el hecho que no sabemos lo suficiente sobre el virus. Grandes médicos han dicho que a medida que pasa el tiempo, entendemos cuánto no se sabe. Ni sobre el estallido, ni sobre el contagio, el desarrollo del virús y sus efectos tan nocivos.

P: Creo que los periodistas tenemos un rol clave en la concientización de la gente, de todos aquellos que subestiman, que creen que el gobierno exagera por la razón que sea. ¿No te parece que hay que mostrar más a los muertos? Al principio se sabía la historia de cada uno. Ahora, claro que al ser ya más de mil, es otra cosa, son un número. Pero eso es un problema.

R: Sin ninguna duda. Algo que no se hace lo suficiente, tampoco yo lo hago a diferencia de lo que se hizo en la primera ola, es mostrar a los muertos. Hay que mostrarlos mucho más. Pero también a los enfermos, que cuenten qué pasaron, que cuenten que el Coronavirus no se termina ni siquiera cuando ya no lo tienen en el cuerpo. Acá hay mucho que contar, para entender, de todo lo que queda aún después de la recuperación.

Tratando a enfermos de Coronavirus internados en el hospital Rambam de Haifa 

 

P: Este es un mensaje de fondo sobre lo que la prensa puede hacer.

R: Por supuesto. Y me incluyo. No hacemos nuestro trabajo suficientemente bien. Pecamos en el cumplimiento de nuestro rol. Deberíamos haber mostrado y debemos mostrar ahora mucho más a la gente perjudicada por el Coronavirus, tanto los muertos como los enfermos graves.

P: Y que los recuperados cuenten con qué siguen lidiando.

R: Exacto. Los enfermos que dicen qué vivieron. Y si se muestra los casos de los que lo sufrieron liviano o sin síntomas-quizás ni hay que mostrarlos-, pues equilibrarlos con quienes lo sufrieron duramente. Contar los fenómenos con los que lidian los recuperados. No digo que no se muestra en absoluto, pero el ambiente general es otro.

P: Y es un punto clave, porque eso también influye en la percepción del Coronavirus por parte de la gente. 

R: Sin duda alguna.

P: Es cierto que la mortalidad en Israel por Coronavirus es muy baja, no llega al 1% siquiera, en gran medida por el alto nivel del sistema hospitalario. Pero todos deberían recordar, como dice el Talmud, que cada uno de los muertos es un mundo entero.

R: Pero el tema va mucho más allá de eso. Según información de quienes se ocupan del tratamiento en los departamentos de Coronavirus en los distintos hospitales de Israel, la mayoría de aquellos que murieron con Corona  y que tenían distintas enfermedades por las que se sabía que se hallaban en grupos de mayor riesgo-sea cáncer, diabetes, presión alta, problemas cardíacos- habrían vivido muchos meses o años más, de no ser por el Coronavirus. Es cierto que las enfermedades influyen .Y está claro que gran parte de quienes tienen más de 60 ó 70 tienen algún problema. Pero los mil muertos no habrían fallecido si no se hubieran contagiado de Covid-19.Es demasiada gente.

P: Mil y pico que se sumaron a todos los que evidentemente mueren cada año por distintas enfermedades.

R: Pero además, no se trata sólo de los muertos sino del hecho que mueren con gran sufrimiento. Y de los muchos miles de recuperados, que son por cierto la enorme mayoría, muchos quedan con serios fenómenos con los que tienen que lidiar durante meses y quizás más, aún no lo sabemos. Gente que queda con dificultad para caminar, con problemas en el cabello, en el cerebro. Muchas cosas…

P: Suena tan elemental que la gente comprenda eso y se cuida, por sí misma y por sus seres queridos…

R: Es que está claro que la mayoría no se habría contagiado si otros se hubieran cuidado.

P: Y ahora ¿qué recomendarías?

R: Cierre general durante todas las Altas Fiestas. No tiene por qué ser hermético. Se puede salir de casa para comprar comida, remedios, para recibir un tratamiento, como se pudo en Pesaj, quizás un poco más liviano. Pero algo claro hay que hacer. Es ineludible.

P: ¿Cuál dirías que es la impresión general de los médicos respecto a este virus? He entrevistado a más de uno que afirman que enloquece a todos, siempre con algo nuevo.

R: Exacto. Es una enfermedad que confunde a todo el mundo. Engaña a la medicina y a la humanidad, por la forma en que se propaga. Esperaban que el verano, el calor, debilite el virus,y pasó todo lo contrario. Julio y agosto fueron los meses con más mortalidad desde el mes de marzo. Cuanto más pasa el tiempo, menos se sabe. Todo el tiempo se aprende y los médicos tienen claro cuánto no se sabe. En el hospital Shaarei Tzedek de Jerusalem estaba internado un hombre de unos 50 años con Coronavirus, que se recuperó. Y ahora tiene Parkinson, que no tenía antes. Piensan que es por el virus.

P: Aterra…A cuidarse. Y mucho.

R: No hay alternativa.

 

Semanariohebreojai

 
Comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Debes estar conectado para publicar un comentario. Oprime aqui para conectarte.

¿Aún no te has registrado? Regístrate ahora para poder comentar.