Por Israel
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| sábado abril 17, 2021
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El peligro yihadista

Todo indica que estamos nuevamente en los inicios de otra ola terrorista, una arremetida más de este flagelo que está carcomiendo la tranquilidad en ciudades en cualquier parte del mundo.


Atentado en una iglesia en Niza

Durante décadas, Francia vivió numerosos episodios de terrorismo islámico, y sus autoridades trataron de contenerlo a través de un inútil apaciguamiento. Tras esa repetida y errónea práctica, recientemente, el presidente francés, Emmanuel Macron, acertó en el diagnóstico, señalando el daño que doctrinas radicales y violentas del islam, como el yihadismo, le hacen a la humanidad en general y a los musulmanes en particular.

Queda claro que Macron no acusa a los musulmanes, sino a los que usan la religión como excusa para incentivar el odio, el terror y la destrucción. Precisamente, tras los degollamientos y asesinatos de estos días en el sur francés, cuando la ciudadanía se enfrenta a la yihad, dirigentes de países que han torcido sus tendencias en favor del radicalismo islámico, asumieron la táctica de la distorsión de las palabras de Macron, como un factor de unidad contra Occidente. Está el caso del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, cuyas expresiones de ira lucen hipócritas, aprovechó las tensiones para golpear al judaísmo y afirmó que el trato a los musulmanes en Europa es similar al que dieron a los judíos previo al Holocausto, en una clara retórica banalizadora.
En medio de la pugna (podemos decir artificial) con Macron, Alí Jamenei dio un giro retórico para plantear con falsa ingenuidad, la negación del Holocausto; en su cuenta de Twitter preguntó: “¿Por qué es delito dudar del Holocausto? ¿Por qué si alguien escribe algo al respecto va a la cárcel, pero a su vez hay libertad para insultar a Mahoma?”.
Lo de los inescrupulosos Erdogan, Jamenei y otros tantos cabecillas de renombre, constituye una práctica perversa que busca desviar la atención de los eventos verdaderamente graves, entre ellos, el propio terrorismo islamista. Las redes sociales han sido inundadas por instigadores que se valen de las circunstancias para hacer conjeturas engañosas. Hay quienes, al igual que el ayatolá, argumentan que los medios en Francia pueden ofender al islam, pero no a los judíos; cabe destacar que el judaísmo ha sido blanco del mordaz estilo de Charlie Hebdo. Todo indica que estamos nuevamente en los inicios de otra ola terrorista, una arremetida más de este flagelo que está carcomiendo la tranquilidad en ciudades en cualquier parte del mundo.
 
Comentarios

Los actos de terrorismo desplegados por el yihadismo,representan mucho mas que atentados contra nuestro modelo de civilizacion, se trata lisa y llanamente de una declaracion de guerra, tal como fueron entonces calificados despues de los atentados del 11 de septiembre 2001 en Nueva York
El islam nos ha declarado la guerra, y «nosotros» seguimos sin «enterárnos» sin dárnos por aludidos,confiando vanamente, en que todo esto, finalmente «escámpe» por si mismo …
tal actitud pusilánime y timoráta ante una amenaza colectiva y cierta, nos deja a merced de unos agresores con vocacion de verdugos ,de unos inquisidores de nuevo cuño decididos a conquistar por la fuerza y a nuestra costa,la hegemoniá absoluta del islam en el mundo ..
mal hariamos pues en desdeñar su verdadero potencial,y los médios de los que se valen a tal fin, y peor aún en mantener una actitud pasiva ante ellos, en ocasiones claudicante,la cual habla mejor que cualquier discurso, del estado de desintegracion social y decadencia moral cultural,espiritual e intelectual en el que se haya occidente, que traducido equivale a decir, de vulnerabilidad a ojos de los que se muestran determinados a escribir su epitáfio …

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