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| martes febrero 9, 2021
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Estoy seguro que la vacuna ganará, afirma Sub Dr. Gral. del Hospital Sheba, líder en la lucha contra el Coronavirus

Con el Profesor Arnon Afek


Centro Medico Sheba, Tel Hashomer

El Profesor Arnon Afek parece no perder nunca la calma. Es lo que irradia su forma de hablar, la paciencia con la que explica hasta los temas más difíciles, como ser la preocupación por los altos números de contagiados de Coronavirus en Israel. Hasta este miércoles de tarde en Israel,momento de escribir estas líneas, en el país había 73.700 casos activos de Covid-19, de ellos 1.110 en grave estado y casi 4.900 muertos. Por otro lado, asciende a casi 2.340.000 la cantidad de personas ya inoculadas con la primera dosis de la vacuna (el 25% de la población) y a casi 1.860.000 quienes también recibieron la segunda.

Para ahondar en el significado de estas dos puntas tan distintas es esta entrevista con el Profesor Arnon Afek, al frente del primer hospital israelí que recibió enfermos de Coronavirus , que se dedica intensamente a la investigación de la enfermedad.

 

P: Profesor Afek, lo entrevisté a usted en el mes de marzo, cuando la pandemia recién había comenzado.  Mucha agua ha corrido bajo el puente desde entonces ¿Cómo analizaría lo que se ha vivido este año?

R: Mucho  cambió desde el comienzo de la pandemia. Sabemos y entendemos mucho más esta enfermedad . Ahora estamos en una fase muy problemática y peligrosa en la guerra contra el Coronavirus. Estamos lidiando con un aumento muy grande en la cantidad de enfermos, con números que no habíamos conocido antes, lo cual atribuimos a la propagación de la variante británica, responsable de entre el 50% y70% de los nuevos contagios en Israel, y que puede que también sea más violenta, más mortal.

P: Y por otro lado está la gran campaña nacional de vacunación.

R: Exactamente. Israel  ha logrado vacunar a su población de forma muy impactante. Hoy más del 80% de la población mayor de 60 años ya se ha vacunado, algo que no se ha hecho aún en ningún otro país del mundo. Esto se ha logrado gracias al sistema de salud púbica que es muy fuerte en Israel y es capaz de lidiar con situaciones de emergencia, por la historia que ha vivido el país. También por una capacidad logística sobresaliente que permitió organizarse muy bien para preservar la vacuna en las condiciones nada sencillas de 70 grados bajo cero. El sistema de salud pública es computarizado, los expedientes de todos los  ciudadanos , con sus nombres, están en el sistema y se puede compartir la información de forma segura, lo que garantiza la privacidad.

Y hay otro elemento que no es menor: el espíritu de los equipos médicos. Yo mismo he visto enfermeras en mi hospital que terminaron su turno de trabajo y fueron en forma voluntaria a hacer otro turno más en la vacunación. Por todo esto estamos muy avanzados y allí sin duda está la gran esperanza.

P: Cuesta ver la esperanza concretada cuando cada día se informa de tantos miles de nuevos contagios.

R: Entiendo, pero los datos muestran claramente que hay una baja muy significativa en los contagios en los sitios en los que la tasa de vacunación es alta. O sea que hay motivos verdaderos para tener esperanza. Y nos movemos entre el mundo de la enfermedad que aumenta y el de la vacunación, tratando de hallar el mejor camino mientras aún está vigente el cierre. En este tema el problema es que la población está cansada, se ha desgastado, en parte porque no ve una baja drástica en los números y parece que estamos en una guerra de desgaste. Pero la esperanza es que la vacunación y el cierre se sobrepongan a la mutación tan contagiosa.

El Profesor Arnon Afek recibiendo la vacuna

 

A dos puntas

P: ¿Estamos en una carrera de tiempo entre la vacuna y la mutación? 

R: Al final, la vacuna ganará. Pero la pregunta es qué pasará hasta entonces, cuánta gente se habrá enfermado y cuántos muertos habrá. Hay que ganar tiempo, evitar que los hospitales estén sobrecargados porque eso significa que hay un riesgo de que no todos reciban la atención del máximo nivel que queremos dar. Hoy hay mucha gente joven internada. Hay que bajar la mortalidad. Estamos preocupados por la cantidad de muertos.

P: Su afirmación es importante. “La vacuna ganará”. ¿Está convencido de ello?

R: Sí, estoy convencido. Israel sabe vacunar a un millón de personas por semana. Si se está logrando vacunar a 220 mil por día, está claro que eso ganará.

P: Ahora ha bajado la cantidad porque menos gente se ha presentado. Pero al abrirse ahora la vacunación a todas las edades, desde los 16, seguramente volverá a subir.

R: Así es. No menos importante es que tanto las vacunas de Pfizer como Moderna son efectivas ante las mutaciones británica y sudafricana y se les puede modificar de modo que respondan también a nuevas mutaciones. Pero aún si hay mutaciones nuevas por las que la efectividad sea menor, puede funcionar. Es que esto no se debe medir entre 0 y 100, o entre 0 y 95, que fue el porcentaje que prometieron de efectividad. Si llega a 60 o a  80% también ayuda mucho. Pero si quiero que esto tenga efecto sobre toda la población, en ese caso no es suficiente vacunar a un 75% de la población.

P: Hay capas etarias que no se pueden vacunar aún, todos los menores de 16 años, que en Israel ascienden al 30% de la población. ¿Esto es un problema?

R: Sí, es un obstáculo. No podemos vacunar a los niños. Esperamos que los científicos de Pfizer y Moderna terminen pronto la fase 3 de los experimentos en niños para que se confirme si se los puede vacunar también. Estimo que es cuestión de uno o dos meses más. Seguramente se irá bajando gradualmente de 16 años a 12 y así sucesivamente. Todo sector de la población que vaya agregándose a los que se puede vacunar, aportará.

 

Una joven de 25 años vacunándose el jueves en el norte de Israel (Foto: Magen David Adom)

 

No puede haber dilema entre la vacuna y la enfermedad

P: ¿Cómo incide el fenómeno de “fake news” que circulan?

R: Es un problema yo diría cultural, aunque es mucho menos notorio en Israel que en Europa. Las informaciones falsas sobre lo que supuestamente hace la vacuna, son  difundidas por gente ideológicamente opuesta a la vacuna. Por un lado, es cierto que hay cosas que no sabemos sobre qué pasará en el futuro. Pero sí sabemos con plena certeza lo que pasa hoy. Tenemos mujeres embarazadas, de 30 y 35 años, en estado grave, en Cuidados Intensivos, tenemos enfermos graves de 45 años, de 50 años, sin ningún tipo de enfermedad previa, tenemos muertos jóvenes. Eso ya es seguro. Y quien se vacuna, sin duda se protege.

P: Usted dice que entre el riesgo que algunos alegan puede tener la vacuna y la certeza de lo letal que es la enfermedad, no hay punto de comparación.

R: Por supuesto. En Gran Bretaña ha sido publicado un artículo según el cual 1 de cada 8 personas que se recuperaron de la enfermedad, muere unos meses más tarde. Es muy preocupante. Si bien es una publicación primaria, y aún no confirmada científicamente en forma plena, es muy duro. Digamos que tomo en cuenta que la vacuna recibe una pequeña parte del ARN del virus y que eso a algunos les preocupa. Pero si uno no está vacunado y se contagia del virus, recibe absolutamente toda la carga genética del virus, que se convierte en ADN. ¡La gente debe tenerle miedo al Coronavirus, no a la vacuna!

En el Sheba hemos tenido gente joven que se enfermó y que tiempo después de recuperarse aún no tiene sentido del olfato ni el sabor. Esto no es nada sencillo.

P: El hecho que en esta tercera ola hay mucha gente joven enferma, y no pocas mujeres embarazadas contagiadas y en estado grave ¿se debe a que al haber tantos contagios es más probable que el virus llegue a todo tipo de gente o a que la mutación británica ataca en especial a esos segmentos?

R: Es una excelente pregunta . La verdad es que aún no lo sabemos.  Hay otro aspecto. También puede ser que como la gente mayor de 60 está vacunada en un altísimo porcentaje, se destacan más los casos de la gente más joven que aun no se vacunó.  Yo reitero mi mensaje: hay que vacunarse. Y en un país como Israel en el que la vacuna está altamente disponible, no hay razón para no hacerlo.

Enfermos tras segunda dosis

P:En su hospital se ha analizado recientemente el tema de gente que se contagió después de haber recibido la segunda dosis. Hubo un estudio entre funcionarios del propio Sheba llevado a cabo por la Dra. Gili Regev-Yochay. ¿Le preocupa que eso ocurra?

R: No, recordemos que Pfizer no dijo que la protección de la vacuna sea de un 100%. Está claro que habrá gente que se enferma del virus también después de estar vacunada. Pero la pregunta es cuál es el porcentaje de contagios en esa situación y cuál el de los graves. Ya estamos viendo que hay una incidencia de la vacuna después de la primera dosis y una baja muy clara de contagios después de 4 semanas, o sea ya una semana después de haber recibido la segunda dosis.  El Ministerio de Salud Pública también ha analizado la tasa de contagios por zonas,y hay  una correlación directa entre la proporción de vacunados, más que nada entre gente mayor, y de gente enferma. O sea, donde hay más vacunados, hay menos enfermos. Eso es clarísimo.

Y sobre el estudio que usted menciona, de la Dra. Gili Regev- Yochay, mostró claramente que entre el 98% y 99% de los vacunados con la segunda dosis desarrollaron anticuerpos.

P: Es una muy buena señal.

R: Indudablemente.  Esto da lugar a un cauteloso optimismo. Tengo claro que la vacuna de Pfizer es buena, ayuda y es efectiva. Y si bien ha habido algunos casos de fenómenos secundarios después de recibirla –como fiebre, dolores, debilida de los músculos y en algunos casos más graves cierto tipo de debilidad en la cara – la alternativa a vacunarse es muchísimo peor. Creo que no hay ningún lugar a dudas al respecto.

El Profesor Afek junto al centro de vacunación en su hospital. De fondo, un poster con un pensamiento de Winston Churchill apropiado a la situación: “Ahora esto no es el fin. No es ni siquiera el comienzo del fin. Pero es, quizas, el fin del comienzo”.

 

Pandemia, democracia e igualdad

P: Cuando lo entrevisté la vez pasada hablamos entre otras cosas de cómo cada país puede manejar la pandemia y usted me dijo que aunque no tiene dudas de que la democracia es el mejor sistema existente, es cierto que a países dictatoriales les resulta más fácil imponer las medidas que decidan para contener la propagación del virus. ¿Concibe que habría que decidir que es obligatorio vacunarse?

R: Mi concepción de mundo es que aunque tengamos problemas en democracia,las alternativas son mucho peores. Una dictadura puede tener ventajas a corto plazo pero a largo plazo el daño a la población es mucho mayor y también lleva a más muertes. Así que yo personalmente haría todo para evitarlo.

Pero también hay que mirar la otra cara. Hay quienes alegan que no está bien imponer cuarentena a la gente, imponer el cierre de tantas cosas en el país  o inclusive que no está bien dar ventajas a quienes se vacunaron porque eso es desigualdad. Ese es un concepto equivocado. Es más que legítimo incentivar a la población a vacunarse prometiéndole ventajas determinadas . Si hay gente que no se pensaba vacunar y decide hacerlo porque considera que le resulta conveniente, pues está muy bien. Y dar esas ventajas es una de las herramienteas que tiene el Estado en esta lucha, es más que legítimo.

Hablando de igualdad o desigualdad, hay que tener claro que la vacuna debe llegar a todo el mundo. No basta con que Occidente esté inmunizado. Hasta que no esté el mundo todo libre de esto, el virus aún amenazará a todos. Hay que hacer un gran esfuerzo para vacunar a todos, para que una vacuna apropiada al Tercer Mundo llegue a todos lados.

P: Con lo de “apropiada” usted se refiere, me imagino, a las condiciones que requiere su mantenimiento ¿verdad? O sea, hay muchos lados en los que no podrán por ejemplo dar Pfizer porque no tendrán cómo preservarla a 70 grados bajo cero.

R: Exacto. Pero hay varias otras vacunas que no requieren todo eso y sirven en condiciones mucho más sencillas. Hasta que todo el mundo no esté vacunado, no nos liberaremos de esto. Esto no es el ebola en un rincón de Africa. Y tenemos que encararlo no sólo desde el punto de vista humanitario sino entendiendo que es el interés de todos que el mundo entero se pueda vacunar.

Violaciones de las instrucciones en Israel

P: Profesor Afek, usted es una persona cuidadosa con el lenguaje que utiliza, también para transmitir mensajes firmes. No se apresura a ofender ni a generalizar gratuitamente…

R: Creo que la firmeza es mejor que palabras de antagonismo…Y supongo que sé qué me va a preguntar.

P: Me imagino. Estamos hablando horas después de un funeral multitudinario de un rabino en el que participaron 10.000 personas, todos ultraortodoxos, casi todos al parecer sin tapabocas siquiera. No es el primer evento de este tipo que viola todas las restricciones. Y está claro que violaciones hay también entre los seculares, entre los árabes, de todo. ¿Qué opinión le merece esta situación?

R: Ante todo hay que recalcar que en efecto violaciones de las restricciones hay en absolutamente todos los sectores de la población. No se puede ver al sector ultraortodoxo como un bloque y es imperioso tener mucho cuidado de no generalizar. Es muy peligroso estereotipar. Por eso quiero responder refiriéndome específicamente a ese funeral que usted menciona, no a los ultraortodoxos en general como sector.

P: Está muy bien.

R: Lo que ocurrió allí fue una vergüenza total. Y peor aún, los que participaron en ese funeral no sólo pusieron en riesgo su propia vida y la de sus familiares –y parece que eso me duele a mí más que a ellos- sino la de otros. Eso puede ser letal. Si en un evento así se contagia mucha gente, en estos tiempos de mutación británica que es mucho más contagiosa como ya sabemos, eso puede traducirse en una carga impresionante en los hospitales. Dos grandes hospitales de Jerusalem, Hadassah y Shaarei Tzedek, ya no pueden recibir nuevos enfermos de Coronavirus. Derivan sus pacientes hacia nosotros en el centro de Israel. Y cuanto más cargados están los departamentos, menos nivel tiene el tratamiento, porque hay que atender a mucha más gente con los mismos recursos.

Por eso, lo que sucedió fue una vergüenza en ese apretujamiento, una falta de respeto a la vida. Y pido por favor recalcar que no hay que generalizar.  Tengo amigos ultraortodoxos, gente maravillosa. Y educan en base a los valores del judaísmo, de santificar la vida, no como los de quienes fueron a ese funeral. Y a los que violan las restricciones, hay que castigarlos. También acusarlos del crimen de propagar una enfermedad. También a una mujer, no religosa,  que tenía Coronavirus y  fue identificada en una fiesta . El Estado tiene todas las herramientas legales a su disposición y tiene que usarlas.

Y yo sé que esa es la postura de mucha gente entre los ultraortodoxos porque medios de comunicación entre ellos me han invitado en numerosas oportunidades a hablar y explicar todo este tema de la pandemia.

Entre política y responsabilidad

P: ¿Cómo evalúa la forma en que el gobierno manejó la pandemia? ¿No considera que consideraciones políticas han interferido demasiado en el proceso de adopción de decisiones?

R: Hay distintas opiniones al respecto. Yo considero que nuestro papel, como profesionales, es dar los mejores consejos posibles, explicar e interpretar de antemano qué significado tiene no cumplirlos. Pero tengo claro que la responsbilidad por las decisiones no está en nuestras manos sino en las de quienes toman las decisiones. Es su función y su responsabilidad, así que tienen el derecho de tomar las decisiones que consideran, aunque no me encanten todas.

Pero lo que me enoja, lo que no considero apropiado, es que luego vengan con quejas  a los profesionales. Acepten los consejos que quieran, están en su derecho. Pero no vengan luego a nosotros con las quejas. Si no cerraron a tiempo el aeropuerto internacional Ben Gurion para evitar que entren mutaciones, la responsabilidad es de quien decidió no hacerlo.

P: Eso fue un craso error ¿no?

R: Sí, claro que fue un error. Pero no sólo del gobierno sino también de la gente que volvió del exterior y no se cuidó lo suficiente. Si tenía que estar en cuarentena y no lo cumplió, eso es muy grave. El gobierno tenía que organizar todo el proceso necesario para que se pueda hacer tests en el aeropuerto, para no permitir que tomen vuelos a Israel quienes no se habían hisopado y los israelíes que del paseo en Dubai no fueron directo a la cuarentena, se perjudicaron a ellos mismos y a otra gente más.

 

¿Qué pasó con la vacuna israelí?

P: Profesor Afek, cuando se empezó  a hablar de las vacunas, se prestó mucha atención al desarrollo israelí, muy especialmente en el Instituto Biológico de Nes Tziona, aunque también en el Centro de Investigación de la Galilea MIGAL se trabaja al respecto. ¿Qué ha pasado al respecto?

R: El desarrollo continúa,pero ahora es muy problemático. Y explico por qué. Terminamos con éxito la primera y la segunda etapa, pero ahora hay un problema ético ya que mientras no había vacuna, se podía dar a un voluntario que participa en los experimentos  la vacuna israelí y a otro placebo, como se suele hacer, para evaluar y comparar. También Pfizer hizo así sus experimentos, a uno su vacuna y a otro placebo, y luego sacaron sus conclusiones de efectividad. Pero cuando ya hay vacunas, no se puede poner en peligro a nadie dándole sólo placebo. A menos que se le diga. Si no, no es ético.

P: ¿Cree que es importante que Israel continúe desarrollando su vacuna?

R: Sí, considero que sí. Es muy importante. Entre otras cosas, para poder ayudar a nuestros vecinos a lidiar con la pandemia.

Creo que hay que seguir desarrollando la vacuna, aún con las limitaciones, aunque se llegue a menor certeza de efectividad de lo que podía alcanzarse antes, por lo que ya expliqué del placebo en los experimentos. Es importante que tengamos nuestra vacuna porque nos respalda y nos permite ayudar a otros. Tener vacuna y medicación es parte de la guerra contra el Coronavirus , parte de la fortaleza de cada país.

P: Y en estas condiciones que usted explicó ¿es posible llegar a una buena vacuna?

R: Sí, por supuesto. Quizás no como antes, pero es posible.

La exhortación central

P: ¿Qué mensaje transmitiría a quienes tanto en Israel como en España, América Latina y otras partes del mundo dudan si vacunarse o no?

R: Creo que el mensaje es clarísimo. Les digo a todos, en cualquier parte del mundo: hagan todo lo que puedan para vacunar a la población. Y cuanto más rápido, mejor. Luchen por ello, lancen una campaña masiva, usen todo lo que tengan a vuestra disposición para vacunar, incluyendo el ejército.

P: En Israel, en los centros de vacunación, he visto a enfermeros judíos y árabes vacunando, y también a  soldados israelíes del Frente de Defensa Civil, porque participan en este esfuerzo del Estado.

R: Así es. Son más manos trabajando. Lo que hay que hacer es vacunar, vacunar, vacunar. Y cuanto más, mejor.

P: ¿Si no, no se llegará a la solución?

R: No hay ninguna otra forma. Para controlar el estallido, recurrimos a la vacuna y al cierre. No hay alternativa.

Y en tono personal

P: Cuando le hice la primera entrevista, recuerdo que le pregunté cómo había cambiado su vida en lo personal, y usted me contó del tiempo interminable en el hospital y de su disfrute cuando el fin de semana,aunque también tuviera que atender mil llamadas , podía hacerlo mientras recorría  el jardín de la flor de iris en su ciudad, Netanya. ¿Y ahora…casi un año después? ¿Es muy distinto hoy de lo que era meses atrás?

R: He madurado, he aprendido, y he comprendido muchas cosas relacionadas a la vida misma. Aprendí a no dar por sobreentendidas cosas que antes parecían serlo. Hace un mes que no veo a mi hijo, porque tengo que dar el ejemplo personal, y eso me duele. Pero sí hay algo positivo: vemos que el mundo sigue adelante. Y justamente hace dos semanas vi que las flores de  iris están creciendo  de nuevo. Están tan hermosas como el año pasado .Y como la municipalidad ha rodeado ese jardín con la cerca, ahora hay más todavía. Y yo los miro y pienso que vamos a volver a la vida lo más normal posible, pero distinto.

P: ¿Se anima a estimar cuánto llevará?

R: No veo que en los próximos años se pueda vivir exactamente como antes del Coronavirus. Pero se podrá hacer muchas cosas bellas. Volver a lo anterior exactamente llevará mucho tiempo. Será distinto, pero igual puede ser hermosa la vida. Yo siempre busco lo positivo.

P: Y yo le agradezco por ello de corazón.

R: A usted.

 
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