El 18 de noviembre de 2014 pasará a los anales de la infamia por el atentado en el interior de una sinagoga en Jerusalén por parte de dos palestinos armados con pistola, hacha y cuchillos, a los que algunos medios todavía tildan de “presuntos”. Pero esa fecha también quedará inscrita en la historia de la relación de España con el mundo judío porque, pese al cobarde ataque terrorista, el Congreso ni siquiera se planteó aplazar una medida unilateral que contraviene ...























