Por Israel
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| martes septiembre 27, 2022

La vuelta a casa de Gilad Shalit


Ruben Kaplan

gilad-liberado1¡Qué bueno que estés en casa, baruj haba! (en hebreo, bendito el que llega) Bienvenido a Israel. Con esas breves y emotivas palabras, que expresaban sucintamente el júbilo y regocijo de casi todo un pueblo, el martes 18 de octubre, el Primer Ministro de Israel, Binyamin Netanyahu-acompañado por el Ministro de Defensa, Ehud Barak, y el Jefe de Estado Mayor, Teniente General Benny Gantz- considerado un “duro”, visiblemente conmovido y sin poder evitar derramar unas lágrimas, luego de hacer la venia militar, le dio su mano y abrazó, posteriormente, dándole la bienvenida al soldado ascendido a Sargento Mayor Gilad Shalit, quien fue secuestrado durante cinco años y cuatro meses por el movimiento fundamentalista islámico Hamas que gobierna en la Franja de Gaza. Shalit fue canjeado por el primer lote de 477 terroristas palestinos de un total de 1.070, (43 más de los anunciados) que cumplían penas en muchos casos a perpetuidad por múltiples asesinatos de civiles israelíes.

 
Antes del regreso a su patria y hogar, visiblemente pálido y delgado, Gilad -en lo que constituyó una transgresión a la ética periodística- fue obligado a efectuar sus primeras declaraciones a la emisora egipcia NILE TV, antes de ser sometido a los exámenes médicos, encontrarse con un representante israelí o su familia. Con un tono balbuceante que denotaba agotamiento y debilidad dijo -probablemente  aún afectado por el síndrome de Estocolmo- que fue bien tratado por su captores que lo tuvieron en absoluto y perverso aislamiento.

 Interrogado por la periodista Shahira Amin- más interesada en hacer propaganda a raíz de la mediación de Egipto en el canje, que en realizar preguntas apropiadas- acerca del acuerdo logrado, que había fracasado en otras oportunidades, Gilad atribuyó a las buenas relaciones de las autoridades egipcias con Israel y el Hamas, el éxito de las negociaciones y agradeció a Egipto el rol cumplido. Cuando le preguntó cómo estaba, Gilad, respondió que no se sentía bien. También, dijo que pensó que podría estar encarcelado muchos años más y explicó que le fue anunciada su liberación una semana atrás, que se puso feliz con la noticia, pero temía que algo pudiera salir mal.
 Sin conmiseración por su entrevistado, que lucía agobiado y se esforzaba para responder, Amin, le espetó “Gilad, usted sabe lo que es estar en cautiverio. Hay más de 4.000 palestinos que todavía languidecen en las cárceles israelíes. ¿Ayudará a una campaña por su liberación?” Luego de unos segundos, el extenuado Shalit respondió con admirable aplomo: “Estaría muy feliz si fueran puestos en libertad, siempre y cuando no vuelvan al terror y busquen la paz con Israel”. Sugestivamente el intérprete egipcio no tradujo el segundo párrafo de la oración. También falló y distorsionó por omisión lo declarado por Gilad, su colega de la BBC, que aparentemente traducía del hebreo en tiempo real: “Seré muy feliz si los presos quedan libres, que puedan ser capaces de volver con sus familias, seres queridos y territorio. Me dará gran felicidad si esto sucede”.
 Shahira Amin, que había renunciado a NILE TV en discrepancia con la cobertura informativa de las manifestaciones de El Cairo contra el derrocado presidente de Egipto Hosni Mubarak, declarando a la cadena qatarí Al Jazeera «No quiero ser parte del aparato de propaganda, no voy a seguir alimentando las mentiras», y dijo  además que la televisión estatal no mostraba lo que realmente sucedía en la plaza Tahir, incurre por su actitud sesgada, en los vicios que ella denunciaba anteriormente. Los 4.000  presos palestinos que según ella “languidecen” en las cárceles israelíes y  por cuya libertad clama, fueron al igual que los más de mil liberados, juzgados y condenados por la Justicia de Israel -reconocida por su ecuanimidad e independencia- por ataques terroristas. A diferencia de Gilad Shalit que fue secuestrado y confinado a la sombra durante más de cinco años, sin recibir visitas, control de la Cruz Roja, ni tener contacto alguno con el exterior, los convictos árabes, aún los más asesinos de entre ellos, cuentan con derechos a visitas, supervisiones y prerrogativas impensables en ningún país islámico.Luego de ser sometido a los preliminares controles médicos, y después de un emocionante reencuentro con sus padres, el abuelo y sus dos hermanos, Gilad fue autorizado por los facultativos del IDF a viajar en helicóptero desde la base aérea de Tel Nof, en el centro de Israel a su casa  familiar en Mitzpe Hila. Durante el trayecto, el exhausto Gilad Shalit sufrió un desmayo del que se recuperó rápidamente. Para aguardar su llegada, miles de residentes y activistas que denodadamente bregaron desde su secuestro por su libertad, formaron una cadena humana a lo largo de la carretera que conduce a la ciudad de la Galilea pastoral, adornada con banderas israelíes y flores. Cerca de 200 personas se aglomeraron para recibir a Gilad en la puerta de su casa. Allí, su padre Noam Shalit agradeció el apoyo recibido de Netanyahu,  el Gobierno  y el pueblo de Israel, para lograr el retorno de su hijo. También manifestó entender el dolor que sufren los familiares de las víctimas asesinadas por el terrorismo palestino. Con respecto a la salud de Gilad, que tanto angustiaba, los médicos dijeron que lo encontraron en un estado razonablemente bueno, aunque algunas cuestiones causan preocupación. Su piel pálida indica que no fue expuesto al sol durante su cautiverio, la extrema delgadez sugiere una severa desnutrición, mientras se conjetura que la cojera que tiene, es producto de una lesión que tuvo cuando fue capturado en 2006. De todas maneras, aunque su salud fuera espléndida, el IDF había anticipado que a los efectos militares iba a ser considerado como un discapacitado que gozaría de los beneficios de la jubilación, sin tener que prestar nunca más servicios. De todos modos, minutos después de ingresar a Israel desde el cruce con Egipto de Kerem Shalom, para mantener una conversación con un psicólogo del IDF, Galid sonrió y le dijo al médico: «Sabía que estaría sorprendido por mi condición». Preparado para cualquier contingencia y para un escenario mucho peor, Israel había equipado un jeep militar blindado estándar con sofisticados equipos  médicos, como los utilizados en la ayuda a Haití.
Con respecto a los terroristas palestinos liberados, más de 250.000 personas, se reunieron en la plaza principal de la ciudad de Gaza, donde se celebraba una recepción oficial en honor de los 296 prisioneros que fueron autorizados a regresar a la franja. El gobierno de Hamas declaró en Gaza, un día nacional de festejo y feriado en todas las instituciones gubernamentales para permitir a las multitudes llegar y festejar el gran triunfo contra Israel”. El primer ministro de Gaza, Ismail Haniyeh dijo que este es uno de los días más grandes de Palestina y que el acuerdo logrado por Hamas es un motivo de orgullo para el pueblo. En un mensaje donde se advierte que quiere asumir el liderazgo palestino, a expensas del debilitado  Mahmoud Abbas, Haniyeh dijo: «Cuando Hamas firmó nos aseguramos que incluyeran prisioneros de todas las facciones, no sólo Hamas o Izz al-Din al-Qassam. Este acuerdo no es sólo de Gaza. Incluye la Ribera Occidental, Gaza, Jerusalén, los territorios de 1948 e incluso el Golán. Esa declaración corrobora la negativa a reconocer la existencia de Israel por parte del grupo terrorista y disipa por completo el utópico postulado de dos Estados, uno judío y otro palestino, viviendo pacíficamente uno al lado de otro, propiciado ingenuamente por la comunidad internacional. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Abbas, quien busca recuperar terreno, se refirió a los terroristas excarcelados como jihadistas y mártires y consideró “una gran victoria que los presos puedan volver con sus familias”. También calificó al 18 de octubre como un “gran día para la unidad nacional palestina”. En este sentido, ha anunciado que en breve se reunirá con el líder de Hamas Jaled Meshal  para avanzar en el acuerdo de reconciliación alcanzado en mayo.
 Muchos países celebraron el desproporcionado canje y se expidieron de distinta manera respecto al mismo. Según informó AFP, el Departamento de Estado norteamericano dijo que algunos prisioneros palestinos liberados representan una amenaza y que los  Estados Unidos objetaron su libertad. Asimismo, la agencia de noticias reportó que Clinton estaba satisfecha por el acuerdo de Shalit y que el presidente Obama, también complacido, dijo que el cautiverio fue “demasiado largo”.
 
El Presidente francés Nicolas Sarkozy  dijo que era un «enorme alivio» para su país que Shalit, quien tiene doble ciudadanía israelí  y francesa, había sido liberado. Sarkozy dijo que esperaba que Shalit  visitara  Francia pronto, agregando que «el hecho de que Gilad fue reconocido como francés desde el principio contribuyó en gran medida, para mantenerlo vivo».
 
El Primer Ministro británico David Cameron felicitó a Netanyahu y todos aquellos involucrados con traer a Shalit y elogiaron la lucha de su familia para su  liberación. «Estoy lleno de admiración por el coraje y la fortaleza que el sargento Shalit  y su familia han demostrado a través de su cautiverio largo,  cruel e injustificado. Cameron dijo que confía en que  el intercambio de prisioneros servirá como un paso hacia la paz entre Israel y los palestinos y reafirmaron su apoyo a los esfuerzos de Israel para derrotar  al terrorismo. «Seguimos firmemente comprometidos con la causa de la paz en el Medio Oriente: Israel y un Estado palestino viviendo lado a lado en seguridad. Seguiremos trabajando para que las negociaciones directas puedan lograr ese objetivo». La Canciller alemana Angela Merkel que no hizo ninguna mención de anteriores esfuerzos de mediación por la inteligencia alemana para coadyuvar a las negociaciones, celebró la liberación del soldado cautivo, alabando el papel de Egipto en el intercambio de prisioneros como «decisivo».  La Oficina de Navi Pillay, Alta Comisionada de ONU para los Derechos Humanos, acogió con beneplácito la liberación,  pero fiel a su proverbial actitud antiisraelí, protegiendo a los asesinos terroristas que bien podían haber sido pasibles de pena de muerte e indiferente a Gilad Shalit, expresó preocupación porque el envío de algunos presos palestinos al extranjero, es una violación del derecho internacional, dado que al no serles concedida cualquier elección sobre dónde ir, podría constituir una transferencia forzada ilegal/
Felizmente, después de 1941 días, Gilad está de regreso en su casa. Lamentablemente, el error de Israel de haber interrumpido la operación “Plomo Fundido” -llevada a cabo en Gaza que tuvo inicio el 27 de diciembre de 2008 y finalizó el 18 de febrero de 2009- por presión de la ONU, EE.UU. y la Unión Europea, sin haber exigido a cambio la liberación de Shalit, posibilita hoy que más de mil asesinos despiadados, de los cuales según las estadísticas al menos el 50% reincidirá en actos terroristas, consigan la libertad y el Hamas abiertamente, prometa el secuestro de más soldados israelíes.

 
Comentarios

De todo lo que he leído acerca de este intercambio tan controvertido, esta nota me parece la más completar, ecuánime, que no apela ni a los patriotismos, ni se arroga la verdad. Lo importante: hace que el lector analice, piense y concluya.

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