Por Israel
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| miércoles mayo 18, 2022

A Mis Colegas Periodistas (I)


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Las pantallas de televisión del mundo entero transmiten a sus seguidores desde hace semanas, imágenes terribles de las muertes en Gaza. A nadie puede inspirar sentimientos positivos ver civiles muertos, gravemente heridos, muy especialmente si se trata de niños. A los seres normales, eso nos provoca un profundo pesar.

Es más: diría que a los israelíes, vecinos de la población de Gaza, eso hace sentir un pesar mucho mayor y más auténtico que el que supuestamente envuelve a las horrorizadas teleaudiencias del mundo, porque en Israel se sabe que esa inmediatez geográfica no cambiará y que los palestinos seguirán siendo los vecinos y porque es con esos vecinos con quienes se quisiera vivir en paz, algo que hasta ahora, el terrorismo ha impedido.

«Supuestamente», decimos, atribuyéndonos la libertad para poner en tela de juicio la autenticidad de los sentimientos ajenos, simplemente porque ese «horror» no se manifiesta cuando son otras las víctimas…o mejor dicho, cuando son otros los «responsables» de sus muertes…y no los israelíes. Si uno siente dolor por la condición humana en forma auténtica, pues no es lógico que eso ocurra sólo en determinados conflictos..Que el corazón se desgarre por palestinos muertos por Israel y no por cristianos degollados por islamistas en Siria o Irak.

En estas difíciles semanas de guerra entre Israel y Hamas, en más de una oportunidad amigos me han preguntado, preocupados-suponiendo quizás que por mi condición de periodista puedo explicar todo lo que pasa en las coberturas internacionales – cómo es que en tantos medios se da «sólo una parte» del conflicto. Hay un hecho concreto cuando los editores y productores de un programa de televisión se sientan a armar lo que incluirán en su próxima edición: usan el material que les llega. No se van de Montevideo a Gaza, Tel Aviv o Ashkelon a buscar algo más. Y lo que llega es, generalmente, sí, sólo un lado del conflicto.

Es un hecho que las imágenes de Gaza son mucho más fuertes, que las pocas llegadas de Israel.

Pero creo que la situación- especialmente tomando en cuenta que lo transmitido por televisión crea percepciones y sentimientos y que ello puede llevar a actitudes discriminatorias y violentas contra tal o cual grupo- requiere un alto grado de responsabilidad. Y que por más que se corra contra el tiempo al armar un programa, hay que hacerlo en forma equilibrada y responsable. Y eso, entre otras cosas, significa saber plantearse determinadas preguntas. Y buscar también la otra información.

Trataré de resumirlo en algunos puntos.

Se debe tener bien claro que de Gaza, salen solamente las imágenes y números que Hamas quiere que salgan. La corresponsal de la televisión finlandesa osó decir al aire, desde el hospital Shifa de Gaza, que vio cómo disparaban desde allí cohetes hacia Israel, y tuvo que dejar la Franja. ¿Alguien se puso a pensar cómo es que no llega desde Gaza, aunque hace casi cuatro semanas que empezó la guerra, ni una imagen en la que se vea a los hombres armados de Hamas heridos o muertos? ¿Alguien se planteó cómo es que en las tomas que llegan desde Gaza, hay sólo mujeres y niños muertos o llorando entre los escombros? Pues deben saber que eso no llega, porque Hamas lo prohíbe, lo impide. Y lo que no es advertencia directa, es autocensura, conociendo los cronistas en el terreno el proceder de Hamas.

También se repite como un mantra fijo, luego de darse el número de muertos, el agregado: «la mayoría civiles». ¿De dónde saben que la mayoría son civiles? Israel ya ha dicho que ha matado a por lo menos 700 terroristas…¿Entonces? ¿No vale la pena dar este dato clave, porque es «versión israelí»?

Aunque creo que de más está aclararlo, lo haremos: con esto no queremos decir que las muertes de civiles son fabricadas o puestas en escena. Claro que no. Lamentablemente, hay civiles muertos, también niños. En toda guerra los hay. Es terrible en todas las guerras. También en esta. Pero aún así, hay diferencia entre dejar la sensación-aunque no se lo diga explícitamente- de que Israel entró a Gaza «a matar civiles» y el hecho que en la guerra contra Hamas, mueren también civiles. No es un mero matiz.

– ¿Por qué casi no aparece la explicación israelí , basada en hechos constatados en el terreno, sobre el uso por parte de Hamas de sus propios civiles como escudos humanos, y de sus instalaciones civiles , para atacar a la población civil israelí?

¿Acaso es un detalle insignificante el que un Estado tenga que defender a su ciudadanía, de enemigos que esconden cohetes en escuelas de la ONU y abren fuego desde hospitales?

Conocerán, seguramente muchos, al célebre escritor israelí Amos Oz, identificado con el así llamado «campo de la paz» (término que siempre me pareció problemático porque da a entender que la izquierda quiere la paz y la derecha no, con lo cual discrepo totalmente). Es un hombre declaradamente favorable a la creación de un Estado palestino independiente, a una solución negociada de las diferencias con los árabes, que defiende sin cesar lo clave de vivir en paz con los vecinos. Abiertamente crítico en muchas ocasiones de las políticas del gobierno de Israel y también acerca de algunos aspectos del operativo en curso. Pues Amos Oz, en una entrevista que concedió a la Deutsche Welle, pidió a quien lo reporteó, si puede él hacer una introducción, antes de que le planteen preguntas. Quien lo entrevistó, por supuesto accedió. Y esto es lo que dijo Amos Oz.

«Primera pregunta: ¿Qué haría usted si su vecino del otro lado de la calle, se sienta en el balcón, pone a su pequeño hijo sobre sus rodillas y comienza a disparar con un arma automática hacia la pieza de sus niños?
Segunda pregunta: ¿Qué haría usted si su vecino del otro lado de la calle, cavara un túnel desde la pieza de sus hijos hacia la habitación de los vuestros, a fin de hacer volar su casa o secuestrar a su familia?
Ahora, podemos comenzar la entrevista».

¿Suena a película de acción? ¿De ciencia ficción? En Gaza, es la realidad.
– He visto estos días numerosas filmaciones tomadas por el ejército israelí en Gaza, en las que se muestra los túneles originados en casas particulares, en mezquitas…absolutamente todos, ponen en riesgo a los civiles, profanan sus propios templos. ¿Por qué? Porque saben que Israel no se apresura a atacar lugares en los que también hay civiles. Hasta que llega un punto en las manos de Hamas, las herramientas para matar a los civiles israelíes.

– ¿No alcanza con escuchar y ver algunos de los discursos de los líderes de Hamas, para comprender con quién se trata e intentar por ende escuchar con más atención lo que Israel explica?

¿No es acaso chocante, por ser delicada con los términos, escuchar a los líderes de Hamas-cobardemente escondidos en bunkers por supuesto- diciendo que «adoramos la muerte por Alá, así como nuestro enemigo ama la vida»? Son varios los que tienen «derechos de autor» por esta perla de Hamas, también su propio jefe en Gaza, Ismail Haniyeh.

¿No llegan nunca por agencia las imágenes de niños entrenados para ser suicidas, de los campamentos de verano para niños, con entrenamiento militar y adoctrinamiento al odio antisemita? Es que, debe estar claro…Hamas no habla sólo sobre Israel, sino sobre «los judíos».

– Un tema recurrente es la constante mención de cuántos muertos hay del lado palestino y cuántos del lado israelí. Deberían saber quiénes repiten este tema una y otra vez, que en la Segunda Guerra Mundial, murieron muchos más alemanes que norteamericanos y británicos..Pero nadie tiene dudas acerca de cuál era el lado agresor.

Además del hecho claro que en ningún otro conflicto se hace la cuenta todos los días ¿No se pone a pensar nadie en la razón principal, la diferencia abismal entre cómo el Estado de Israel cuida a su población, y cómo Hamas la usa? ¿No es notorio acaso que mientras Israel desarrolló la Cúpula de Hierro para interceptar en vuelo a los cohetes más poderosos y evitar que caigan en las ciudades, lo que Hamas desarrolla constantemente es una infraestructura del terror?

No sé cuánto se ha dicho en Uruguay de los túneles subterráneos, que Hamas cavó desde Gaza hacia territorio israelí, evidentemente no para salir de paseo junto a la frontera. Pues debe saberse en Uruguay, donde tanto se discute y no sólo de cara a las elecciones, sobre el sistema educativo, la salud pública y demás -temas que atañen al bienestar ciudadano- que Hamas no dedica recursos al bienestar de su pueblo sino al servicio del terrorismo. Cada túnel lleva años de cavado, sumas astronómicas, cientos de toneladas de cemento y acero (que llega como parte de la ayuda humanitaria a través de los pasajes fronterizos con Israel) que deberían ser utilizadas para construir escuelas y hospitales. Pero, Hamas opta por el terror.

 
Comentarios

Soy del Paraguay, eterno dictador o democracia corrupta. por lavado de cerebro y manipulación internacional, votamos por autoridades que se convierten en verdugos. Ni sueño liquidar inocentes por ir tras los genocidas ladrones.Mi vida no sirve, justicia tampoco; pero sí la de ignorantes fanatizados. hay que ir tras los verdaderos culpables.

Alberto Abadi

Elegí este artículo al azar para criticar a las autoridades israelíes por su timorato silencio ante las condenas al Estado Judío de Israel por parte del antijudaísmo del Imperio Cristiano de Occidente. Hace ya bastante tiempo que nuestro gobierno debería animarse a hacer uso de su obligación de denunciar EN VOZ ALTA los desmanes y exigencias antijudías (disfrazadas de antiisraelíes) de dirigentes y gobernantes del mundo entero, desde el Secretario General de la ONU,representante de la opinión mundial, hasta el insignificante presidente de Bolivia, que no parece representar a nadie, pasando por el presidente Maduro, que sólo representa a un pájaro. Si el Premier israelí emitiera una declaración pública de manera tal que obligara a la reacción del mundo occidental, cristiano y hostil, condenando el parcialismo de Ban Kee Moon, que todavía no ordenó investigar por que había armamentos de todo tipo y milicianos refugiados en las instalaciones de la UNRWA, ni ordenó investigar las masacres que países miembros de la ONU efectúan contra civiles, -niños, mujeres y ancianos- que superan mas de diez veces las muertes causadas por los bombardeos israelíes a las instalaciones donde los de Hamás se escudan con civiles -hay constancias de periodistas que se han animado a denunciarlo-, pero en cambio deja que se investigue a Israel por esos supuestos crímenes de guerra a cargo de una comisión integrada por personas de dudosa imparcialidad, amparada por una comisión de derechos humanos (así con minúsculas) cuyos integrantes, en su gran mayoría, son violadores sistemáticos de esos mismos derechos que dicen proteger… Si Israel amenazara con renunciar a su banca en la ONU por negarse a ser cómplice de los tantos crímenes de guerra cometidos por sus miembros, carentes de la mas mínima reacción por parte de las autoridades competentes… Otro sería el cantar de esas sirenas desentonantes.

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