Por Israel
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| martes septiembre 21, 2021

¿Por qué el posicionamiento de Israel, en comparación con la crisis del 2014, ha mejorado en Latinoamérica?


Este artículo ha sido escrito antes de cualquier tipo de escalada que se pueda producir durante la operación Guardián de los Muros contra Hamás en la Franja de Gaza (19/5/2021). Es decir, no se ha producido un atentado estratégico contra los israelíes, no se ha abierto un intenso frente en Cisjordania contra los palestinos de la Autoridad Palestina ni tampoco se ha desatado una guerra contra Hezbollah en el Líbano. Una escalada hubiese provocado; quizás; una entrada terrestre por parte de Israel y eso aumentaría la muerte de soldados israelíes y de palestinos, desencadenando sendas manifestaciones y muchos informes periodísticos negativos siendo que la mayoría de los eventos ocurrirían dentro del territorio de la franja.

La sensación subjetiva es que el posicionamiento del Estado de Israel en muchos países de habla hispana ha mejorado en comparación con la batalla Margen Protector del 2014. Es cierto que no en todos los países y no de forma uniforme. En países como Chile, en donde la comunidad palestina se manifiesta cotidianamente de forma extrema, el país ha vivido elecciones nacionales por lo que el interés sobre lo que ocurría en el Medio Oriente se redujo (felizmente). En otros países; como España; la situación mediática antisraelí debería ser enfocada por un profesional de la psiquiatría y no por este redactor.

Uno podría suponer que desde las instituciones nacionales del Estado de Israel se ha enfocado la lucha mediática de forma más eficiente o que se han invertido considerables sumas profesionales para mejorar el posicionamiento de Israel en América Latina. Considero que, efectivamente, se nota cierta mejoría gracias a los materiales preparados en español por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel (@Israelenespañol) y, por qué no, con acciones concretas como cuando el Estado de Israel envía a portavoces más calificados como sus embajadores. Algunos de ellos, hacen un trabajo digno de homenajear.

Portavoces enrolados por el ejército, en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores, como el capitán de reserva Rony Kaplan, presentan exitosamente la postura de Israel de forma accesible para el televidente y el radioescucha de cualquier país.

Me permito señalar tres factores que ayudan a comprender una mejoría en relación con la forma en la que se enfoca el actual conflicto entre Hamás e Israel:

  1. El Traductor – Tradicionalmente, los medios de comunicación del continente citaban al especialista local para que interprete lo que estaba sucediendo en el Medio Oriente. Muchas veces llegaba un portavoz árabe local con una agenda panarabista (como en Perú), otras veces periodistas progres o marxistas que traducían un conflicto religioso al materialismo (¡todo es por ocupación!, nos dirá Peter) o bien, a veces caían poco preparados que interpretaban para la sección internacional con la misma fluidez lo que ocurre en Crimea, Ceuta o Gaza (especializarse en todo es imposible).

Gracias a las facilidades tecnológicas, los medios de comunicación pueden saltearse al mediador y conectar con cientos de israelíes de habla hispana que pueden comentar sus experiencias personales y, por qué no, recibir de especialistas en la región una visión más compleja y no tropicalizada del conflicto. Entrevistas por Zoom o Skype permiten una calidad de video y sonido sensacionales. Con un teléfono inteligente se realizan directos a “costo cero” en boca de argentinos, chilenos o venezolanos que viven en Israel. En síntesis, la tecnología nos permite saltearnos al mediador.

  • Covid-19 – Durante los últimos dos meses, los medios de comunicación han presentado a Israel como un exitoso ejemplo de vacunación veloz para superar el coronavirus. El mensaje positivo actúa como una especie de antivirus, aunque no es capaz de prevenir una andanada de mensajes negativos cuando se produce una crisis o cuando aparecen muertos civiles en enfrentamientos militares. De todos modos, la capacidad tecnológica israelí, demostrada para enfrentar la pandemia ayuda a comprender y a valorar qué esa misma tecnología fue utilizada para defender a los civiles desarrollando el Cúpula de Hierro, acción que también demuestra una probada obsesión por la preservación de la vida.
  • La era post-ISIS – desde los atentados de las Torres Gemelas en el 2001 el mundo occidental ha ampliado su conocimiento sobre el fenómeno del radicalismo islámico. Una sensación que se ha ampliado tras los atentados en Europa provocados por el estado islámico. En comparación a la operación militar del 2014 podemos afirmar que hay muchas más personas y muchos más comunicadores que entienden que el radicalismo islámico se manifiesta en forma de terrorismo y muchos incluso no han dudado en calificar a Hamás como lo que es. Diversos medios de comunicación han expresado que se trata de una guerra entre un estado democrático y occidental frente a un grupo terrorista reconocido como tal por las principales potencias democráticas.

Es importante señalar y agregar el papel jugado por las comunidades judías en los países de habla hispana. Para defender al Estado de Israel uno debe contar con las intenciones y motivaciones para realizar tal tarea y por supuesto, disfrutar de los contenidos para ejecutar tal defensa. Muchas comunidades han desarrollado proyectos de diplomacia pública proactivos que forman portavoces y que promueven los intereses del Estado de Israel localmente. A la par, es importante notar que en comparación a la operación Margen Protector del 2014 en muchas comunidades se manejan contenidos profundos sobre el conflicto en el Medio Oriente con mayor asiduidad. Esperemos que esta tendencia se acentúe para estar mejor preparados en los próximos conflictos que lamentablemente llegarán.

 
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