Por Israel
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| jueves enero 27, 2022

Un dispositivo israelí facilita el cultivo doméstico de vegetales

AgwaGarden cumple con el concepto “de la granja a la mesa” gracias a su sistema hidropónico inteligente “todo-en-uno”. Mide como un refrigerador de vinos.


 

¿Recuerdan cuando comenzó la pandemia cuando todos limpiábamos con alcohol en gel una por una las verduras que comprábamos?

Hoy ya sabemos que raza vez el COVID-19 se transmite por superficies pero el pánico que acompañó los primeros días de la crisis impulsó a la empresa emergente AgwaFarm de Israel que combinó esa conciencia con el miedo a un patógeno desconocido para impulsar su solución respetuosa con el clima

La compañía, con sede en el parque de alta tecnología Bar Lev en la Alta Galilea, sugiere el siguiente concepto: “No compres verduras frescas. Cultívalas en tu hogar”.

“La gente ya comprendió el valor de la sustentabilidad propia”, le dijo Alon Wallach, director ejecutivo y cofundador de AgwaFarm, a ISRAEL21c en Español.

Cultivar verduras en casa no es algo nuevo. De hecho, tal como afirmó Wallach, cualquiera puede comprar una plataforma hidropónica para usar en el hogar.
“Es posible comprar semillas y todo el material que necesitan para el cultivo casero pero lo que hace que la gente fracase y vuelva a fracasar es la falta de conocimiento y tiempo para cuidar los vegetales”, indicó.

La agricultura hidropónica -las verduras se asientan en una solución de nutrientes en lugar de tierra, generalmente en un invernadero- es lo que Wallach definió como “agricultura de precisión”.

En ese sentido, el producto insignia de AgwaFarm, el AgwaGarden, es una caja “todo-en- uno” que les permite a los consumidores plantar, nutrir y cosechar vegetales hidropónicos casi sin esfuerzo.

El AgwaGarden tiene el tamaño de un refrigerador de vino. Foto cortesía de AgwaFarm

Cada unidad tiene  59 ranuras en las que se inserta una vaina de semillas secas.
Hay vainas para decenas de vegetales como tomate, lechuga, pepino, rúcula y sorpresas como ¡frutillas!

Según Wallach, un AgwaGarden estándar puede producir suficientes ensaladas para una familia pequeña (entre tres y cuatro veces a la semana).

La unidad mide aproximadamente como un pequeño refrigerador para vinos y luce un frente de vidrio transparente. Además de las ranuras para las vainas de semillas, hay una abertura para añadir agua y otra para el fertilizante (que se rellena cada seis meses).

Agricultura doméstica automatizada

Con este dispositivo ya no es necesario controlar las plantas, la temperatura, el pH, la luz y la humedad en la caja porque el software de inteligencia artificial de AgwaFarms hace todo.
Así, distribuye la cantidad correcta de nutrientes en el momento preciso.

La unidad AgwaGarden está equipada con LED, cámaras de alta resolución y sensores conectados vía Wi Fi a una aplicación en el dispositivo móvil del dueño.
Si hay un problema -como semillas que no germinan- la aplicación envía una alerta al teléfono.

Lechuga Matilda Bibb que crece en el AgwaGarden. Foto cortesía de AgwaFarms

Tal vez lo más relevante es que la aplicación enviará un ping cuando un cultivo esté listo para ser cosechado. Sí, el sistema indicará algo así como “la vaina 3 en la fila 2 está madura y lista para cosechar”.

“Por eso decimos que el equipo es más bien un electrodoméstico o un procesador de alimentos. No se trata de la típica experiencia de jardinería”, explicó Wallach.

Cada AgwaGarden costará alrededor de 3.200 shekels (unos 1.000 dólares), aunque el precio aún no está definido.
Además, los usuarios pagarán una tarifa de suscripción de cerca de 120 shekels (unos 30 dólares) por mes para recibir un nuevo lote de vainas de semillas (cada cual puede elegir lo que quiere) y asistencia técnica ilimitado.
También se incluye fertilizante sin cargo.

No hay pesticidas ni plásticos

Las verduras cultivadas en AgwaFarm no requieren pesticidas, no se usa plástico ni se necesita una flota de camiones que consuman nafta para llevar las verduras a un punto de distribución.
Es así que las verduras no pierden nutrientes en el camino de la granja al supermercado.

“Esta es la verdadera noción de ‘de la granja a la mesa’”, señaló el directivo.

El enfoque hidropónico de AgwaFarm y el software de inteligencia artificial también permiten que todo el proceso de cultivo sea mucho más eficiente respecto al uso del agua.

“El resultado son vegetales mucho más robustos. Son muy sabrosos. La rúcula es incluso un poco más picante”, explicó Wallach, que le comentó a su esposa que hasta el cultivo de rúcula con AgwaFarm sólo había comprado “algo verde con sabor a algo verde”.

Wallach es un agrónomo formado en la Facultad de Ciencias Vegetales de la Universidad Hebrea en Rehovot. De acuerdo con él, la información recopilada por la unidad AgwaGarden se usa para mejorar la base de datos de plantas de la empresa.

Así es como AgwaFarm puede tomar decisiones sobre las necesidades de un cultivo en base a la información de las cámaras y los sensores.
“Es un ciclo interminable que hace que el producto sea cada vez mejor”, dijo Wallach.

Un desafío

El ejecutivo describió que el concepto “Agwa” es una combinación de agricultura y agua y suena como “aqua” (agua en italiano).

Alon Wallach, cofundador y director ejecutivo de AgwaFarm. Foto cortesía de AgwaFarm

Wallach tuvo la idea mientras vivía en Tel Aviv. Luego, se mudó unos cuatro años a Berkeley, California (EEUU) donde su esposa obtuvo una maestría en bellas artes.

Mientras estaba allí, conoció a Niv Stolarski, que se convirtió en el director de tecnología de AgwaFarm.

El único problema era que Stolarski vivía en Israel. “Le compré un boleto de avión a EEUU y estuvimos una semana de trekking en el área de Big Sur hablando sobre cuál podría ser el producto, cuáles eran nuestras habilidades y qué filosofía de trabajo tendríamos. Entendimos que era un desafío”, dijo Wallach.

Tras ese tiempo juntos, Stolarski regresó a Israel mientras que Wallach permaneció en Berkeley.
Hoy, desde hace cuatro meses, Wallach volvió a Israel.

Cuando comenzó, AgwaFarm presentó un producto para exteriores, un invernadero de 1,8 por 1,8 metros que puede contener hasta 100 vainas de semillas pero Wallach informó que cree que el AgwaGarden interior podría tener un mayor impacto.

Surtido para principiantes

En la actualidad AgwaFarm lleva a cabo pruebas piloto en Israel con el objetivo de llevar unidades de AgwaGarden a EEUU en junio de 2022.

Las unidades se construyen en Israel pero a medida que la compañía expande su alcance Wallach espera que la fabricación se acerque más a los mercados objetivo.

La competencia más directa de AgwaFarm es la startup estadounidense Gardyn, que tiene un producto similar impulsado por aplicaciones e inteligencia artificial.
A su vez, la empresa israelí Hydi.io también desarrolló una unidad de cultivo doméstico “todo-en-uno”.

El surtido para principiantes de AgwaGarden incluye vainas de rúcula, albahaca, lechuga Simpson de semillas negras, mini lechuga romana Breen, tomates BushSteak, lechuga Cardenal, tomates Cherry y perita amarillos, cebollín, cilantro, eneldo, judías verdes, mostaza verde , jalapeños, col rizada, lechuga Matilda Bibb, menta, orégano, perejil (italiano y rizado), espinacas, acelgas, pimientos dulces y tomillo.

Para entrar en la lista de espera para comprar un AgwaGarden, clic aquí.

 

 
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