Un calendario árabe tamaño póster tirado en el suelo en la calle, junto a la puerta de acero de una vivienda familiar en el norte de Irak. Marca el año 2013, y en él aparece un extraño collagede altos y relucientes edificios, una montaña y un arcoíris, y un paisaje nevado. Su mensaje es de felicidad y serenidad. Aún sigue ahí en 2016, casi como nuevo, cerca de los escombros en los que se sospecha que hay mezclados explosivos colocados por el ...
































