El profesor Hestroni no es, desdichadamente, el único en Israel en encontrarse a disgusto con el carácter plural y levantino de sus conciudadanos, que se sienten más cómodos a la derecha que a la izquierda del espectro político. Debería mudarse a la Corea comunista o a Cuba, en donde los idealistas de su calaña mantienen al país en el paleolítico superior y no a Francia o Canadá, donde se come bien y hay licencia gratis para insultar al prójimo. De ...
































