Narrar, dar cuenta de algo (un suceso, un personaje), de manera superficial requiere, casi inevitablemente, el empleo de símbolos, iconos, lugares comunes, que vinculan la situación o sujeto con un concepto general (opresión, libertad, bajeza, honor, etc.). En otras palabras, precisa recurrir a la reducción, a la simplificación. Una versión de mercadillo. El producto termina por parecerse más a un póster para crear culto, que a una crónica que invite a la reflexión. Y cuando de un conflicto se trata, esta disminución ...































