Nicholas Winton era el típico agente de bolsa británico: frívolo, superficial, clasista y amante de la buena vida. Había nacido en la ciudad inglesa de Hampstead, en 1915, en el seno de una familia judía acomodada. Recibió todo en su vida y nunca le faltó de nada. Era hijo y nieto de banqueros y nunca pensó en nada más que no fuera su confort y felicidad. El mundo de afuera de su casa no le interesaba y mucho menos le ...
































