Por Israel
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| sábado abril 18, 2020
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Excelente, pero no suficiente


Tzvi Neumann, Jerusalén

AURORA

Economic-and-Corporate-GoveIsrael 2011 tiene una Economía de Mercado Mixta, en la que el gobierno desempeña un papel destacado, junto a un sector privado desarrollado que abarca esencialmente una próspera industria High-Tech. También se destacan las Fabricaciones Militares, el Turismo, la metalurgia, industrias químicas y farmacéuticas, la producción instrumental médica y el tallado de diamantes, este último, uno de los mayores en el ramo a nivel mundial.

Israel es relativamente pobre en recursos naturales, por lo que depende de la importación de productos y materias primas tales como petróleo, carbón y alimentos.

En más de seis décadas de su existencia, la Economía israelí enfrentó varias conmociones y crisis serias. Empezando por el Boicot de las Naciones Árabes, pasando por la hiperinflación y la manipulación de acciones bancarias a comienzos de los años ’80 que colocó su sistema bancario al borde de la bancarrota y obligó a la nacionalización casi total de la banca israelí por más de una década. Además, es la única economía nacional que en contados años debió absorber e integrar al país, millones de nuevos inmigrantes judíos (Olim Jadashim) y al mismo tiempo superar las consecuencias de 7 guerras soportadas por Israel desde su creación y los consiguientes gastos militares.

No obstante, los israelíes en medio siglo supieron alcanzar un alto nivel de desarrollo económico general, tal es así, que los mercados internacionales, los inversores extranjeros, la banca mundial y las Calificadoras Internacionales confían plenamente en la solidez y estabilidad económica que posee Israel. Éxito que es atribuido principalmente al calificado nivel de su capital humano, aunque también a la amplia ayuda exterior que Israel recibió y recibe en primer término de los judíos del mundo, de Alemania y esencialmente de los Estados Unidos.

Un destacado inmigrante llamado Stanley Fischer

Sin duda, uno de los mayores aciertos del ex-primer ministro Ariel Sharon fue en mayo del 2005, cuando nombró al Prof. Stanley Fischer como Gobernador del Banco Central de Israel.

Stanley Fischer (68), nacido en Zambia, su formación universitaria la recibió en Londres y su Doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts MIT en 1969, todos ellos en Economía. Después de una vasta trayectoria en los principales entes financieros mundiales, en el 2005 concretó su ideal sionista y se radicó en Israel, donde como Olé Jadash nuevo inmigrante- no sólo sorprendió por su rápido aprendizaje y manejo aceptable del idioma hebreo, sino que de inmediato evidenció su indiscutible pericia como timonel del ente regulador monetario de Israel, que bajo su conducción se sobrepuso exitosamente al tempestuoso quinquenio que atravesó la Economía Mundial. Bien se puede decir que el Prof. S. Fischer, es uno de los que más influyen decisivamente en la actual Economía de Israel; considerada una de las más estabilizadas y dinámicas en el mundo. Al igual que el Presidente S. Peres, es una de las pocas personalidades públicas admiradas y consensuadas por la mayoría de los israelíes.

Recientemente (30.03.11), al entregar el «Informe del Banco Central sobre la Economía de Israel en el 2010», el Prof. S. Fischer afirmó: «este Documento resume un año excelente para la Economía de Israel y corresponde destacar la disciplina fiscal y el mantenimiento del encuadre presupuestal observado por el actual gobierno israelí».

Principales indicadores

El Informe Anual del Banco Central de Israel, sostiene que durante el 2010, la Economía israelí continuó la expansión que inició a mediados del 2009, con la paulatina recuperación de los efectos de la Crisis Mundial. En el último año, el Producto Bruto Interno (PBI) israelí creció en un 4.6%, con un rápido aumento de las inversiones en bienes de capital, en las exportaciones y en el consumo privado. En el último trimestre del 2010, el índice de crecimiento económico israelí alcanzó el 7%, acompañado en una suba del 3.5% de la oferta laboral y la consiguiente baja del desempleo al 6.6%, escasamente por encima del desempleo israelí anterior a la Crisis Financiera Mundial (6%)

En el último año, el índice inflacionario en Israel fue del 2.7% y dentro de la estabilidad de precios, la incidencia principal en el índice de carestía fue un incremento del 5% en el índex de la vivienda, el aumento de los precios de las hortalizas y frutas frescas, y la suba en las cotizaciones internacionales de los combustibles. Se estima que en el 2011, la inflación interna israelí será mayor, por incrementos en los costos mundiales de las mercancías y el petróleo, aunque se mantiene la perspectiva que continuará el crecimiento acelerado de la economía israelí.

Los riesgos

 

Toda esta evolución favorable de la economía israelí, no está exenta de riesgos. Las viviendas israelíes siguen encareciéndose en un ritmo exorbitante, provocando a su vez un acelerado crecimiento de los préstamos hipotecarios, con mayores riesgos de insolvencia de parte de quienes toman esos créditos. Durante el 2010, los precios inmobiliarios subieron en un 16%, pero en relación a la recesión del 2008, las viviendas israelíes tuvieron un encarecimiento real del 39%, lo que a su vez encareció notablemente los alquileres.

Toda esta anomalía en el Mercado de Viviendas israelí, despierta temores de un recalentamiento de la «burbuja inmobiliaria» que finalmente puede desembocar en una debacle económica, como sucedió en Estados Unidos. Como buena parte de este problema deviene de un déficit acumulativo en la oferta de viviendas frente a la creciente demanda del público que las necesita, una de las soluciones viables es incrementar drásticamente el inicio de nuevas edificaciones urbanas.

El primer ministro Netanyahu, consciente de esta problemática, prometió desencadenar un «tsunami» contra la burocracia que traba la disponibilidad de terrenos y la rápida aprobación de los planes para la construcción masiva de nuevas viviendas, como se hizo en los años ’90 cuando arribaron miles de nuevos inmigrantes judíos provenientes de la ex-Unión Soviética. Por su parte, el Banco Central de Israel con sus aumentos progresivos de los intereses bancarios, espera contener la actual «fiebre de los israelíes por la casa propia», incentivada hasta ahora por los relativos bajos intereses en los préstamos hipotecarios.

En el terreno monetario, como los países económicamente desarrollados siguen manteniendo tasas de intereses sumamente bajas, el mercado financiero israelí es atractivo para «capitales golondrina» extranjeros, que llegan a Israel por corto tiempo, aprovechan las altas tasas de rentabilidad y luego salen hacia mercados aun más atractivos en otras latitudes. Pero a la vez, esta furtiva afluencia de divisas fortalece al Shekel, perjudicando la rentabilidad de las exportaciones israelíes.

La política monetaria del Banco Central de Israel perseveró en su empeño de conservar la inflación dentro de los márgenes preestablecidos y consolidar la estabilidad financiera. A estos fines, en forma gradual, incrementó el interés interbancario hasta un 2% anual y prosiguió la compra masiva de divisas extranjeras por parte del Banco Central, para moderar la revaluación de la moneda israelí [N.I. Shekel].

En el último año, el ente regulador monetario israelí, adquirió 12 mil millones de dólares norteamericanos [la mitad de lo que había comprado en el 2009]. De esta forma, el Shekel se encareció frente al dólar en un 7%, conservando así la capacidad competitiva de las exportaciones israelíes en los principales mercados internacionales.

A comienzos del 2011, el Banco Central de Israel adoptó varias medidas reguladoras, destinadas a controlar y contener la hasta hoy fácil entrada y salida de divisas extranjeras.

La disciplina fiscal israelí se reflejó en una pronunciada reducción del déficit estatal, de 5.1% en el 2009 a solo 3.7% en el 2010. Mientras que el presupuesto estatal bienal, destina más recursos para la educación pública en todos sus niveles, incluyendo partidas especiales para las zonas periféricas que permitan un mayor involucramiento económico de los sectores sociales más débiles, así de alguna manera, reducir en algo la enorme brecha social interna de Israel, que después de Estados Unidos, es la mayor entre las naciones económicamente desarrolladas.

Israel futuro «emirato» exportador de gas natural

 

A veces, también en la economía se producen milagros. Durante el 2010 hubo dos descubrimientos de gran trascendencia económica a futuro: el descubrimiento de dos enormes reservas de gas natural, en la plataforma submarina del Mediterráneo. La perforación «Tamar» que proveerá todas las necesidades de gas natural de Israel en los próximos 30 años y «Leviatán» que es aún mayor y convertirá a Israel en exportadora mundial del valioso combustible.

Estos notables descubrimientos, tendrán trascendentales influencias económicas que se manifestarán gradualmente durante el decenio venidero. El gobierno y el parlamento ya están instrumentando las disposiciones legales necesarias para que más de la mitad de las ganancias de las futuras explotaciones de gas natural, pasen al erario público israelí con claros fines sociales y educacionales preestablecidos.

Y en tren de las cosas buenas, corresponde señalar que en el último año se completó y formalizó el ingreso pleno de Israel a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que nuclea a los países económicamente desarrollados. Lo cual prestigia de sobremanera a Israel, pero al mismo tiempo le impone avanzar en el desarrollo de áreas tales como mayor competitividad en los mercados, elevar los niveles educacionales y mejoras en el medio ambiente.

La legítima sonrisa de Binyamin Netanyahu

 

La entrega del Informe Anual del Banco Central de Israel, coincidió con el segundo aniversario de la asunción del segundo gobierno de Binyamin Netanyahu, quien recibió muy complacido el halagador documento económico. A diferencia del ámbito político y externo donde no le faltan complicaciones y de sus dificultosas relaciones con parte de la prensa; en el ámbito económico israelí Netanyahu tiene de que mostrarse satisfecho. Y no solo en las áridas estadísticas y frías cifras de la macro-economía, también en las pequeñas cosas del diario vivir del israelí.

El gobierno de Netanyahu tiene logros computables en el área de las comunicaciones, especialmente en la telefonía celular Israel es el país con más comunicaciones telefónicas móviles per cápita en el mundo- y el gobierno logró bajar considerablemente las tarifas telefónicas, aumentar la competencia entre las empresas servidoras mediante la incorporación de una cuarta compañía telefónica celular a nivel nacional.

En el ámbito educacional, para el próximo quinquenio, el segundo gobierno de Netanyahu agregó más de 2 mil millones de dólares para las universidades e institutos del nivel terciario. Al mismo tiempo, redujo en un 26% los aranceles estudiantiles para los estudiantes del primer título académico (B.A) y creó un Fondo Becario para que los soldados de las zonas periféricas y rurales puedan proseguir estudios universitarios, una vez que completan su Servicio Militar Obligatorio.

Y con todo: «a grandes luces, grandes sombras»

 

* Israel sigue siendo un país caro

La variedad de productos y servicios en Israel es colosal. Pero junto a esta abundancia, la competencia global aún no penetró al mercado interno israelí.

Un estudio comparativo con mercados extranjeros revela que la Cesta de Gastos de una familia israelí tipo (matrimonio y 2 hijos½) es mucho más cara que una Cesta similar en Estados Unidos o Europa. Dos meses atrás, miles de automovilistas salieron a manifestar contra el encarecimiento de la gasolina, que además de estar indexada mensualmente a las fluctuaciones internacionales del petróleo, incluye en su precio minorista, una fuerte carga de impuestos.

Pero la gasolina es sólo una de la larga lista de gastos que la familia israelí tiene que hacer frente todos los meses. Los precios y alquileres de vivienda suben vertiginosamente. Israel es el tercer país en el mundo, por los altos costos de los teléfonos celulares. También, los paquetes básicos de programas de TV por cable o satelital son caros.

Un estudio realizado por el periódico financiero «The Marker», demuestra que los israelíes pagan mucho más por la mayoría de los productos y servicios. En las computadoras portátiles de ciertas marcas, los israelíes llegan a pagar hasta un 50% más. En un simple desodorante, la diferencia de costos llega al 150%. El precio de un litro de leche, en Israel es un 64% más caro que en Inglaterra. Y un pomo de dentífrico «Colgate» en Israel cuesta 120% más que en Estados Unidos.

La diferencia se agiganta al tomar como referencia el nivel de ingresos. En Israel se necesitan 114 sueldos promedio bruto para comprar una vivienda, a diferencia de los 80 sueldos que se necesitan en España, los 60 que necesita un norteamericano o los 30 salarios que deben reunir los suecos. Para comprar un Mazda 1600 c.c. el automóvil más popular en Israel- el israelí debe disponer de 14 sueldos, a diferencia de los 5 que se necesita en Alemania o los 4 que cuesta en Estados Unidos.

* La profunda brecha social

 

La creciente desigualdad y polarización económica dentro de la sociedad israelí, es una de las mayores consecuencias directas del proceso de privatización de la economía israelí y de buena parte de los servicios sociales que tradicionalmente eran atendidos por el Estado. En la primera década del Siglo XXI, la concentración económica en Israel pasó del Estado a manos de una numéricamente pequeña oligarquía financiera, de sólo 19 familias multimillonarias, que ya en el 2007 controlaban el 39% de la economía activa de Israel y tenían acceso al 88% del presupuesto estatal.

La descomunal prosperidad de este grupúsculo de familias empresarias, en parte es atribuible a las estrechas relaciones que cultivan con diferentes miembros de la política y el gobierno en Israel. Al amparo de estos Tycoon, surgió una «nueva clase», la de los Altos Ejecutivos empresariales. Los diez más destacados de estos últimos, en el 2010 embolsillaron en conjunto más de 53 millones de dólares, en concepto de sueldos (un incremento del 17% en relación a lo que cobraron el año anterior). Si tomamos en cuenta, que un asalariado promedio en Israel, tiene que conformarse con un equivalente a 2500 dólares mensuales, concluiremos que cada uno de esos Altos Ejecutivos israelíes recibe una paga mensual igual a lo en conjunto cobran 170 de sus empleados.

Esta alarmante y hasta hoy incontrolada disparidad social, permite entender porque hoy ya se escuchan cada vez más voces que advierten que este grave problema socio-económico está en vías a convertirse en una «amenaza estratégica» contra el Estado de Israel, aun mayor que los cohetes y misiles terroristas.

 
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