Por Israel
Síguenos en Facebook Twitter YouTube RSS Feed
| domingo octubre 13, 2019
donativo

"¡Queremos más Shalit!"


Khaled Abu Toameh

21 de octubre de 2011

http://www.hudson-ny.org/2524/we-want-more-shalits

gilad-liberado3

El intercambio de prisioneros en Israel, ha aumentado las perspectivas de una nueva ronda de violencia entre Israel y los palestinos. El acuerdo ha enviado un mensaje a los palestinos que, si se secuestra a un soldado, se obtiene mucho más que sentarse a la mesa de negociaciones con Israel.

El Presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, se espera ahora para endurezca aún más su posición con respecto a la reanudación de las conversaciones de paz con Israel. El intercambio de prisioneros le ha hecho casi imposible volver a la mesa de negociaciones con Israel, al menos en un futuro próximo.

El acuerdo es un duro golpe para Abbas que, al menos en público, dijo que sigue comprometido con una solución no violenta y pacífica con Israel. A la luz del éxito de Hamas en forzar a Israel a liberar a un gran número de prisioneros, Abbas y su equipo en Ramallah, parecen ahora líderes incompetentes y débiles que no han podido obtener concesiones significativas de Israel en la mesa de negociaciones.

Al igual que las retiradas de la Franja de Gaza y de Líbano, el intercambio de prisioneros envió el mismo mensaje, no sólo a los palestinos, sino al resto del mundo árabe: que la violencia y los secuestros son el único lenguaje que Israel entiende, y que la lucha violenta contra Israel debe continuar, porque las negociaciones no conducen a nada.

Lamentablemente, es difícil encontrar a alguien, en el lado palestino, que vea el acuerdo de intercambio como un signo de flexibilidad israelí. Por el contrario – las concesiones de Israel son, casi siempre, interpretadas como un signo de debilidad que, finalmente, conducen a más violencia. La retirada de la Franja de Gaza en 2005 fue vista como un signo de debilidad de Israel, frente a más cohetes y ataques suicidas. La retirada del sur de Líbano, antes de eso, también fue vista como un signo de debilidad frente a los ataques de Hezbollah contra Israel.

Las declaraciones efectuadas por muchos de los prisioneros liberados y por varios líderes de Hamas, no son un buen augurio para el futuro. Ven el acuerdo como una capitulación de Israel a sus demandas y, ahora, están pidiendo el secuestro de más soldados israelíes para canjearlos por los restantes palestinos en las cárceles israelíes.

Cantando «¡Queremos más Shalit!», miles de palestinos salieron a las calles en la Franja de Gaza para recibir a los prisioneros liberados y llaman a Hamas, y a otros grupos armados palestinos, a que se den prisa y pongan en marcha más operaciones para secuestrar a soldados israelíes.

Algunos de los prisioneros liberados, incluso, han anunciado su intención de continuar la «lucha» contra Israel hasta que todas las demandas palestinas sean satisfechas. Una de ellos, Wafa al-Biss, incluso, les ha dicho a niños palestinos en la Franja de Gaza, que deseaba que se convirtieran en «mártires» en la lucha contra Israel. Al-Biss había sido condenada a 12 años de prisión por planear inmolarse fuera de un hospital israelí en 2005.

Algunos líderes y gobiernos occidentales habían expresado su esperanza de que el acuerdo de intercambio de prisioneros, entre Israel y Hamas, allanara el camino hacia una «nueva era» en las relaciones entre israelíes y palestinos. Algunos israelíes, incluso, han expresado la esperanza de que el acuerdo conduzca a conversaciones de paz entre Israel y Hamas.

En realidad, el intercambio de prisioneros ha logrado exactamente lo contrario. Una vez más, creó la impresión que hay que entender. Los que ven el acuerdo como una señal de la «moderación» y «pragmatismo» de Hamas, se engañan a sí mismos. Y los que piensan que la liberación de más de 1.000 palestinos de cárceles israelíes tendrá un efecto moderador sobre los palestinos, también viven bajo una ilusión.

Aquellos que argumentan que el intercambio de prisioneros es una indicación de que Hamas quiere negociar con Israel están, evidentemente, viviendo en un planeta diferente. Ahora está claro que es sólo cuestión de tiempo que Hamas, o cualquier otro grupo palestino, trate de secuestrar a otro soldado, o civil, israelí con el fin de copiar el ejemplo de Shalit. El acuerdo les ha dado un fuerte incentivo para intentar, una vez más, arrebatar a un soldado, o a un civil, para lograr ese objetivo.

El acuerdo sólo reforzará la determinación de Hamas de apegarse a su ideología radical y continuar la lucha «hasta la liberación de toda Palestina». Si Hamas va a cambiar como resultado del acuerdo, sólo será para peor.

Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld

Difusión: www.porisrael.org

 
Comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Debes estar conectado para publicar un comentario. Oprime aqui para conectarte.

¿Aún no te has registrado? Regístrate ahora para poder comentar.