Por Israel
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| martes septiembre 22, 2020
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Una carta abierta a Alice Walker


Una carta imperdible del editor del Middle East Quarterly.

Dr. Denis MacEoin

 

Para Alice Walker

c/o Wendy Weil Literary Agency

Nueva York

 

Querida Sra. Walker:

Esta no es una carta de un admirador, aunque me gustaría que lo fuera. Tampoco es una crítica de ninguno de sus libros, que le han dicho tanto a tantos. Es una cosa muy simple, un pedido a reconsiderar. Al igual que usted, yo soy escritor, he publicado más de 25 novelas bajo dos seudónimos diferentes. También soy un ex-académico en estudios árabes e islámicos y ex-editor del Middle East Quarterly. Conozco bien el Medio Oriente, y viví en Irán y en Marruecos.

Quedé, sin exagerar, profundamente sorprendido al enterarme que la sensible autora de El Color Púrpura y tantos otros libros que hablan al corazón se haya negado a que una traducción al hebreo de esa primera y clásica historia sea publicada. Mi sorpresa no disminuyó en lo más mínimo al descubrir que una mujer de su mérito y juicio político generalmente acertado, haya unido fuerzas con grupos e individuos que hacen campaña en contra de Israel y amenazan con la clase de desprecio que sería mejor reservar para los países que lo rodean.

Usted acusa a un país que es visiblemente anti-racista de ser lo opuesto.

Usted ha hablado en contra del racismo, pero acusa a un país que es visiblemente anti-racista de ser lo opuesto. Por favor no descarte lo que digo sin un poco de consideración. Pareciera que condena a Israel porque practica el apartheid. ¿Ha estado alguna vez en Israel? ¿Ha caminado por las calles israelíes, ha hablado con los israelíes árabes y judíos, ha buscado signos claros del apartheid que le dijeron que encontraría allí?

No creo que lo haya hecho, porque si lo hubiera hecho, se habría sorprendido por la absoluta ausencia de cualquiera de las características del apartheid que fue aplicado por el gobierno sudafricano hace años. Ese apartheid tenía como objetivo principal la separación entre los negros y los blancos y fue un infierno para la gente negra durante muchos, muchos años. Aunque me duele decirlo, encuentro ofensivo que usted y otros activistas anti-Israel sientan que es necesario permitirse semejante falsedad. Piense en el apartheid sudafricano y en todas sus ramificaciones. ¿Tenían los negros derecho a voto? ¿Servían en el parlamento o como ministros del gobierno? ¿Fueron enviados al exterior como diplomáticos? ¿Sirvieron como jueces?

Hoy, en Israel, todo ciudadano árabe tiene exactamente el mismo derecho a votar y a ser elegido que cualquier ciudadano judío. Hay miembros del parlamento que son árabes. Miembros árabes en el gabinete. Árabes en la Corte Suprema. Diplomáticos árabes. Más allá de eso, ningún lugar está prohibido para los árabes israelíes. Se pueden sentar en los mismos cines que los judíos, nadar en las mismas piscinas, correr en las mismas playas, comer en los mismos restaurantes, asistir a las mismas universidades, dar clases en esas universidades, dormir en camas adyacentes en los mismos pabellones en los mismos hospitales. Los niños palestinos asisten a cursos especiales de educación junto con sus contemporáneos judíos y se les enseñan las virtudes de la coexistencia.

Y hablando de los niños palestinos, una organización de caridad israelí llamada ‘Salva el Corazón de un Niño’ ayuda a más de 200 niños que sufren serios problemas cardíacos y los opera para salvar sus vidas. El 40% de los niños que recibieron cirugía son de África, el 49% de la Autoridad Palestina, Jordania, Irak y Marruecos, el 4% de Europa Oriental y de América y el 7% de Asia. ¿Y usted llama a esto un ‘estado apartheid’?

La Autoridad Palestina, Jordania, Irak y Marruecos son todos enemigos acérrimos de Israel, quienes normalmente llaman a su destrucción y al genocidio de todos los judíos que viven allí. ¿Salvaría un estado apartheid las vidas de los niños de sus enemigos o les permitiría a las mujeres palestinas dar a luz en sus hospitales, junto a las mujeres judías? ¿Estoy completamente loco por pensar que usted entendió todo al revés?

Puede que usted me diga, ¿y qué pasa con Gaza, qué hay de Cisjordania? – esos son los lugares en donde se desarrolla el apartheid. ¿Pero es así realmente? Israel se retiró de Gaza en 2005, y al hacerlo se expuso a año tras año de ataques de misiles y morteros de la Jihad Islámica y de Hamás. El territorio está en este momento bajo el control de Hamás, una de las organizaciones terroristas más peligrosas del mundo.

Israel tiene dos funciones allí: ejercitar un bloqueo terrestre y marítimo absolutamente legal para evitar que Hamás adquiera (principalmente mediante túneles) armas avanzadas, en su mayoría provistas por Irán – otro país que llama abiertamente a un genocidio en Israel. Para mitigar el impacto del bloqueo, Israel ha puesto una importante estación de control de frontera, a través de la cual pasan miles de toneladas de bienes hacia Gaza todas las semanas. La vida no es fácil en Gaza, pero está controlada por un grupo armado cuyo estatuto llama al asesinato de los judíos y rechaza la paz en todas sus formas. Esto es muchas cosas, pero no es apartheid.

Cisjordania no tiene nada que yo llamaría apartheid. El 96% de los palestinos viven bajo la administración de la Autoridad Palestina. En general, Israel es responsable por la seguridad. Por un período de muchos años, ola tras ola de ataques terroristas salieron de Cisjordania, especialmente en la forma de ataques suicidas. Hasta el día de hoy las calles palestinas exhiben afiches con las caras de los terroristas suicidas; edificios, incluyendo escuelas, son nombrados en su honor, a los niños en edad escolar se les enseña a admirarlos, a escribir poemas para ellos y a anhelar el martirio ellos mismos.

¿Los palestinos de Cisjordania son maltratados? Quizás. ¿Pero cuán grave es el maltrato? No hay que olvidar que se está desarrollando una guerra, una guerra silenciosa que expone a los civiles inocentes de ambos lados a un peligro constante. Los palestinos, por más de sesenta años, se han negado a aceptar el muy justo pacto que se les ofreció en las Naciones Unidas en 1947, y hasta que lo hagan y establezcan un estado que no sueñe con la destrucción de su enemigo, simplemente porque es un estado judío, no podrá haber paz, no podrá haber un diálogo honesto y no podrá haber un programa completo de asistencia mutua.

El terrorismo y la guerra son los contextos gemelos en los que yacen todos los problemas de hoy en día. Ha sido dicho que «Si los palestinos bajaran sus armas, habría paz mañana mismo. Si los israelíes bajaran sus armas, no habría Israel».

Yo soy un liberal (en el sentido inglés, al menos), e Israel es el único país que conozco en el Medio Oriente que hace más que habladurías sobre los derechos humanos en los que tanto yo como usted creemos. Me desconcierta que alguien de mente y corazón tan abiertos como usted elija apoyar el lado de la violencia, del prejuicio, del odio. La única explicación que encuentro sensata es que usted debe ser – al igual que tantos otros que odian a Israel – una simple ignorante de las realidades de la vida allí. No digo eso para culparla – la ignorancia sobre el Medio oriente es muy general en las sociedades de Occidente, desde los expertos de la prensa hasta los presidentes y primeros ministros.

Podría escribir muchas más páginas intentando ayudarla a entrar en razón, pero no creo que eso, en sí mismo, logre mucho. Usted no quiere que le den sermones, estoy seguro de eso – y ya he sermoneado más de lo que quería cuando comencé esta carta. Pero compartimos una cosa: el poder de la imaginación. Hace falta imaginación para ver más allá de los dogmas hacia cualquier lado de un argumento como este. Y eso es lo que quiero que haga, que utilice su imaginación para ver las innumerables mentiras y ofuscaciones que han cegado los ojos de las personas ante lo que realmente ha estado pasando entre los judíos y los árabes.

Use su imaginación para ver las innumerables mentiras y ofuscaciones que han cegado los ojos de las personas ante lo que realmente ha estado pasando entre los judíos y los árabes.

No es raro – particularmente en la literatura y los discursos árabes – que los enemigos de Israel hablen del país como ‘un estado Nazi’. Esto es muy común. Ocurre tan a menudo como la profunda ignorancia del inmenso mal real que hicieron los Nazis, con la negación del Holocausto, con carteles en las calles que dicen «¿Por qué Hitler no terminó el trabajo?» y «Dios bendiga a Hitler». Usted no necesita que yo la incite para concordar en que este intento moderno de darle vuelta el tablero a un pueblo que sufrió el Holocausto y ahora lo lleva en su sangre merece la más dura condena.

Pero son los palestinos y sus aliados quienes vociferan estos atroces sentimientos, y son los israelíes quienes tienen organizaciones de caridad para salvar los corazones de los niños, quienes envían misiones de ayuda a Haití, Japón, Mali y a todo el mundo porque creen en la humanidad, quienes han ayudado a alimentar a la mayoría de África, quienes han producido uno de los países más avanzados tecnológicamente, quienes salvan vidas en todos lados con sus medicinas y dispositivos médicos.

Por favor aproveche esta oportunidad para revisar sus pensamientos sobre Israel. Si alguna vez es destruido – como sus enemigos desean fervientemente que sea – será un desastre para el Medio Oriente y para el mundo entero. Busque libros, vea videos, póngase a descubrir la verdad sobre Israel. Hable con algunos judíos, y no sólo con los que están en contra de Israel. No es lo que usted cree, de eso puede estar segura. Y si quiere visitar Israel y comprobarlo por usted misma, hágamelo saber y yo la ayudaré a organizarlo.

Gracias por leer hasta aquí. Si toma seriamente lo que digo, se sorprenderá con lo que encontrará, muy opuesto a lo que usted creyó que era verdad pero que finalmente no lo es.

Le saluda atentamente,

Dr. Denis MacEoin

 
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