Por Israel
Síguenos en Facebook Twitter YouTube RSS Feed
| jueves septiembre 19, 2019
donativo

Declaración de nacionalidad israelí


En Europa se escucha siempre mucho ruido cada vez que Israel se defiende de sus agresores y de los detractores de sus derechos. Así también ahora, después de conocerse la ley de NACIONALIDAD ISRAELÍ aprobada recientemente por la Knesset, su parlamento. En algunos medios europeos  la nueva ley es calificada de racista, de institucionalizadora del Apartheid, y de “terrorismo de estado”. Así también en el diario portugués Público, por los comentaristas José Pacheco Pereira y Diogo Queiroz de Andrade, afirmando que en Israel existe discriminación y se ha acabado la igualdad de derechos. También dicen que en ese sentido Israel no se distingue de Irán. Evidentemente estas afirmaciones no se apoyan en la comprobación de hechos o verdades, sino en el uso desmesurado e interesado de clichés antisemitas y antisionistas provenientes de los mismos sitios en que se suele atacar cualquier acto israelí. Porque en Israel no se ha discriminado ni se discrimina a nadie, ni a las mujeres, ni a las minorías, ni a los homosexuales, ni a los fieles de religión alguna, cuyos sitios sagrados, no como en los países vecinos, son custodiados celosamente por las fuerzas de seguridad. En Israel hay libertad de prensa y de manifestación. A un conocido músico se le permite ostentar al mismo tiempo un pasaporte israelí y uno palestino. Dicho sea de paso, me avergüenza de que sea ciudadano israelí. En el parlamento israelí  un elevado porcentaje de sus miembros es árabe y musulmán, que se identifican y declaran abiertamente ser partidarios de los enemigos palestinos de Israel, y se permiten en más de una ocasión atacar al gobierno y a las más altas instituciones de Israel, sin que contra ellos se tome medida alguna. ¿Ocurre lo mismo en Irán y otros países de Medio Oriente? ¿Se admite en sus parlamentos la presencia de un solo judío? ¿Se admite en ellos otra religión y ley que la musulmana? ¿Mencionan siquiera estos hechos los periodistas mencionados?

Ante la actitud de todos aquellos que critican, ponen en duda, y niegan sus derechos históricos y territoriales, Israel se ha puesto en guardia, haciendo lo que todos los países del mundo hacen siempre y registran en sus constituciones, con respecto a su pertenencia nacional, su territorio, su himno, su bandera y su idioma. Israel ha declarado que es el país cuyo territorio pertenece al Pueblo Judío, que su himno es Hatikváh, que en su bandera luce la estrella de David, y que su idioma oficial es el hebreo. ¿Qué tiene que ver todo esto con racismo, apartheid, o terrorismo de estado? Si lo tuviera, estos periodistas también deberían dar los mismos calificativos a todos aquellos países que desde tiempos inmemoriales han registrado en sus constituciones exactamente las mismas leyes, aquellos que en sus banderas ostentan signos claramente discriminatorios como medias lunas en el caso de Turquía y otros países musulmanes, o cruces, como en las banderas y escudos de los Países Escandinavos, Inglaterra, Suiza, y el propio Portugal. ¿Piensan estos periodistas portugueses que proteger en primer lugar a sus propios ciudadanos, y hacer respetar su tierra, su bandera, su himno,  su idioma, y en algunos de ellos dar preferencia a la religión católica, también ha convertido a todos  los países de Europa  en racistas, promotores de apartheid,  o en terroristas de estado?

 
Comentarios

Solo desde una actitud abiertamente hipócrita y cínica, se puede criticar esta ley por parte de los médios internacionales, eludiendo para ello de forma intencionada, acudir a los hechos, y cimentar la crítica en una argumentacion contrastada de los mismos …
Israel «incomoda» y sus éxitos económicos, científicos y tecnológicos, son mal digeridos por sus detractores, aquellos que no solo le niegan el derecho a defenderse de los que pretenden aniquilárle, sino incluso el derecho a la réplica, y la presuncion de inocencia de aquello que sin juicio prévio se atreven a dictar en su contra … solo asi se «explica» tanta parcialidad en el «análisis» tanta ciega contumácia , tanto desafecto por la realidad objetiva, y por la responsabilidad que entraña la labor de informar …

Deja un comentario

Debes estar conectado para publicar un comentario. Oprime aqui para conectarte.

¿Aún no te has registrado? Regístrate ahora para poder comentar.