Por Israel
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| sábado diciembre 7, 2019
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Lejos de casa, peregrinando…y acuchillados

La dramática experiencia de turistas mexicanos en Jordania


Todo había comenzado como un peregrinaje motivado por la Fe, que nadie imaginaba podría  terminar con un drama de tal envergadura. Un grupo de 16 mexicanos de diferentes partes del país, se encaminó hacia Oriente Medio teniendo como punto central la intención de llegar al Santo Sepulcro en Jerusalem, seguir los pasos de Jesús  en el Via Crucis y llevarse consigo una vivencia clave para todo creyente.

El arribo a Israel había sido primero por Tel Aviv, donde todo marchó sobre ruedas. “La experiencia en Jerusalem fue maravillosa, lo que se siente allí es digno de vivirlo, y nos sentimos sumamente respetados”, nos cuenta Luz María Sánchez en conversación telefónica desde el hospital de Jarash en Jordania. Al país vecino pasaron al finalizar la peregrinación en Israel. Ahora puede respirar más tranquila, pero los momentos dramáticos que ella, su esposo, hija y yerno, así como otros mexicanos, vivieron durante la visita a Jarash, podrían haber terminado en tragedia a raíz del ataque que sufrieron cuando un joven, que recuerda estaba todo vestido de negro, los atacó a puñaladas.

En medio del drama estuvieron Luz María, su esposo Jaime Tomás Díaz Zimbrón,  su hija Mónica Leticia y su yerno Jorge Alberto Vergara junto con una amiga, Ivonne Maya Sánchez.

“Nos trajeron a un castillo, todo muy bonito, y cuando llegamos al arco de Adriano, el guía maravilloso que nos tocó, Omar, nos dio explicaciones sobre la cultura, vimos las caballerizas,  y nos dio tiempo a todos los compañeros del tour para tomar fotos mientras él avanzaba hacia el monumento de Artemisa”, recuerda Luz María. “Tómense su tiempo, nos dijo el guía, disfruten, este es un lugar maravilloso, Jordania es un lugar sumamente seguro, siéntanse como en casa. Y así lo hicimos”. Pero alguien planeaba otra cosa.

“Veníamos caminando  para ir a encontrarnos con el guía y vimos de reojo sentada una persona joven, delgado, toda de negro”, recuerda Luz María. “Cuando íbamos pasando por ahí, yo me percato que él tenía como dos empujones con una persona, que era un jordano que iba pasando. Vi como que algo le hizo. Pero yo me distraigo al ver como que le chorreaba algo al señor…el señor se va..¡Se va, se va! Se agacha y se va!”. Ese jordano fue al parecer el primer acuchillado.

Unos cuatro o cinco pasos separaban al hombre del sitio en el que se hallaba la familia. “Vino bien directo, principalmente directo a mi yerno y le da una cuchillada en el pecho. En ese momento yo volteo, me percato, y mi hija empieza a gritar como loca”,nos cuenta su madre. “ Mi marido no se dio cuenta de lo que estaba pasando. Luego cuando volteo, mi yerno ya tenía varias puñaladas y le salía muchísimas sangre. Volteo y veo a mi hija que le estaba saliendo un chorro de sangre”.

Mónica Leticia llevaba una mochila que quizás fue lo que le salvó la vida. El atacante acuchilló varias veces a través de la mochila, hasta que finalmente le penetró el cuchillo del lado izquierdo. “Le da tres cuchilladas más , se empieza a desangrar y yo empiezo a gritar como loca”, cuenta la madre.

Luz María dice sobre sí misma que gritó “como loca”, pero evidentemente no perdió el criterio ni la iniciativa. Con sus propias manos trató de apretar en el lugar de la herida de su hija para frenar la sangre y luego también trató de tirarse sobre el atacante por detrás, tras lo cual cayeron al suelo y él alcanzó a cortarla en la espalda, aunque no profundo.

Dos médicos que eran parte del grupo, uno de Chiapas y otro de Puebla, fueron claves para frenar el sangrado.

“Mi yerno ya se estaba desmayando. Y uno de los médicos trataba de  quitarle la camisa para ver de dónde le salían los chorros”, cuenta Luz María. “A mi hija le salía ya demasiada sangre. Yo le ponía mis  manos encima para detenerle la sangre. Los doctores nos socorrieron”.

El atacante, que fue luego detenido, alcanzó a herir también una turista suiza, a un policía y uno o dos jóvenes jordanos.

“Estaba como poseído. Esa es la palabra. No sé si estaba mareado o borracho. Parecía loco. No sé nada, pero pienso que estaba trastornado”.

De fondo, en situaciones así, siempre surgen especulaciones sobre la posibilidad de terrorismo islamista, del que Jordania ya ha sido escenario años atrás. Pero Luz María no entra en eso en absoluto y puede solamente comentar sobre su impresión de acuerdo a lo que vio.

Pide destacar la rapidez y eficiencia del tratamiento recibido, el traslado de su yerno al hospital militar en Ammán, la velocidad con que llegaron las ambulancias y la atención cercana y permanente que la familia recibió.

Y muy especialmente, pide destacar y agradecer públicamente a través de este medio, a la Embajada de México que no ha dejado a la familia sola ni un momento. “Cuando llegamos nosotros al hospital, nuestro Embajador ya estaba ahí, dándonos todo el apoyo posible”, dice Luz María, dejando en claro que en medio de la tragedia, esa actitud de los diplomáticos mexicanos fue una luz.

“No tienes idea cómo nos sentimos de arropados, de apoyados, y acompañados con nuestra embajada de México, que hasta nos trajeron enseguida chips y baterías para el celular, para que podamos estar comunicados”, cuenta Luz María.”Y por este medio yo quiero agradecer al Embajador y a su Cónsul. También nuestra agencia mandó siempre a dos personas a estar todo el tiempo con nosotros. Hemos tenido el apoyo de todas las autoridades jordanas.”

En el hospital, el Embajador mexicano Roberto Rodríguez,el jefe de la Corte Real, Yousef Isawi (de azul) y en el medio, atrás, el Ministro de Salud Pública jordano Dr. Sa´ed Jaber
En el hospital, el Embajador mexicano Roberto Rodríguez,el jefe de la Corte Real, Yousef Isawi (de azul) y en el medio, atrás, el Ministro de Salud Pública jordano Dr. Sa´ed Jaber

 

El yerno, Jorge, perdió un riñón a raíz de toda la sangre que perdió. Mónica, la hija de Luz María, sufrió lesiones en una arteria del estómago  y una perforación en parte de un pulmón. “Ahora está todo muy bien”.

Los duros momentos vividos en nada socavaron la fe de esta familia mexicana. “Lo principal es que nosotros seguimos creyendo en el Señor del Cielo porque él es el que nos salvó de esta situación. Gracias a Él estamos con vida y a mi esposo no le pasó nada, porque ahí sí que habríamos lamentado esta situación. Mis hijos son ente joven, robusta, y saldrán de la situación. Van a salir de esta porque Dios es muy grande”.

Lo que espera ahora Luz María, con su familia, es que el estado de salud de todos permita volar para poder volver a México.

“Después de terminar aquí, queremos regresar a nuestro país lo más pronto posible. Fue una situación un poco complicada, todos los familiares están muy angustiados y quieren que ya estemos en casa”.

 

La policía y los servicios de Inteligencia jordanos ya están investigando. El Reino Hachemita ya fue años atrás escenario de atentados islamistas cruentos que cobraron numerosas víctimas.El Embajador de México Roberto Rodríguez no desea entrar en especulaciones ni lanzar acusación de ningún tipo en tanto no haya culminado la investigación.

Por ahora, lo único que pide es destacar la rápida reacción de las autoridades jordanas y hasta la simbólica decisión del propio Ministro de Salud Pública del reino, el Dr. Sa´ed Jaber, de operar él mismo a la hija de Luz María, Mónica, que estaba grave

 

http://www.semanariohebreojai.com/articulo/1753

 
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