Por Israel
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| martes febrero 25, 2020
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Las advertencias del jefe de Tzahal sobre los peligros que rodean a Israel

“Bloquearemos los esfuerzos militares de Irán, aún a riesgo de guerra” (Fotos: Twitter de Tzahal)


Aviv Kojavi

Las Fuerzas de Defensa de Israel se hallan hoy en una situación en la que aspiran a un presente y futuro de calma y al menos relativa tranquilidad pero al mismo tiempo se preparan para varios escenarios sumamente complejos. Eso ha vuelto a quedar en claro con el cuadro presentado por el Teniente General Aviv Kojavi, Comandante del Estado Mayor de Tzahal, en una alocución brindada en el Instituto Interdisciplinario de Hertzlia en recuerdo a su otrora antecesor, hoy ya fallecido, Amnon Lipkin Shajak. Fue la primera vez que planteó en forma amplia, públicamente, su visión de la problemática de la seguridad nacional, desde que asumió como el oficial número uno en enero del 2019.

Es simbólico que mientras escribimos estas líneas, se confirma que hubo un ataque en un punto del norte de Siria pegado a la frontera con Irak, El-Bukamal, conocido por servir al pasaje de armas de Irán a Siria a través de territorio irakí.

Y corto rato después,mientras estamos publicando esta nota, suenan las alarmas en Ashkelon y otros puntos del sur de Israel, cabe suponer que  indicando que se registraron disparos desde la Franja de Gaza.

Volviendo a la conferencia de Aviv Kohavi, ante todo, algunos de los puntos más novedosos de su conferencia.

–         Israel continuará atacando blancos iraníes para frustrar intentos de establecerse militarmente en Siria. “Realizamos un gran esfuerzo para no permitir a nuestros enemigos armarse con armas precisas. Seguiremos haciéndolo tanto en forma encubierta como en forma pública. Y sí, puede haber casos en los que eso nos lleva al borde de un enfrentamiento o realmente a un enfrentamiento” (la referencia es evidentemente a un enfrentamiento con Irán).

–         Irán ha cambiado su forma de actuar. Han intentado también con nosotros, pero nosotros reaccionamos y seguiremos reaccionando.

Sin mencionar a Estados Unidos, quedó claro que Kohavi criticó la falta de reacción de parte de la administración norteamericana a diversos ataques iraníes en el Golfo, que Israel estima han envalentonado a los Ayatollas. “No hay reacción, no hay contra-ataque, no hay represalias ni disuasión ante los ataques iraníes”.

–         En la próxima guerra, Israel advertirá como siempre a los civiles que residen en zonas usadas por terroristas para instalar sus bases, pero luego de su evacuación, atacara también las infraestructuras civiles de los gobiernos que permiten la acción de los terroristas desde su territorio contra Israel. Hace pocos meses, también el Primer Ministro Netanyahu lanzó una advertencia en este sentido.

–         Kohavi dio a entender bastante claramente que Israel actúa también en Irak. “Cuando en Irak hay una guerra civil, opera allí diariamente la fuerza Al Quds, no hay gobernabilidad y pasan armas, no podemos permitir que esa situación no sea tratada”.

 

Aumentan los desafíos

Como es sabido, el gobierno israelí suele destacar lo que presenta como mejora de la situación estratégica de Israel, por la confluencia de intereses de varios países árabes con los de Israel en cuanto a la percepción de Irán como un peligro regional, y al gradual acercamiento detrás de las bambalinas, a veces con expresiones públicas, con algunos países del Golfo Pérsico.

Sin embargo, el cuadro pintado por el oficial número uno de Tzahal, es menos optimista. Aviv Kohavi considera que están creciendo y complicándose los escenarios amenazantes contra Israel. “En Siria hay fuerzas de Hizbala y de la Fuerza Al Quds de la Guardia Revolucionaria iraní, además del ejército sirio. En Gaza, también hay proxis de los iraníes, además de Hamas y el Jihad Islámico”.

 

¿Al borde de una guerra?

Esto no significa sin embargo que Kohavi vea la posibilidad de una guerra inminente. Estima que el poder israelí de disuasión es efectivo. “Ninguno de nuestros enemigos quiere una guerra ahora”, opinó.

Pero sí advierte que la próxima guerra, sea cuando sea su estallido, sea contra Hizbala en el frente libanés o contra Hamas en el frente de Gaza, será mucho más complicada y de resultados mucho más duros para Israel debido a los arsenales desarrollados por los grupos terroristas enemigos.

“La cantidad, alcance, el tamaño de los cabezales y la exactitud de los cohetes, todo esto ha aumentado”, aseguró. Además, se refirió explícitamente a lo que se sabe ampliamente en Israel: “Hizbala no anda simplemente corriendo con rifles de asalto Kalashnikov o con misiles anti-tanques. Tiene armas anti-aéreas”.

Si bien aclaró que también Israel continúa mejorando sus capacidades defensivas ante dicha amenaza, dijo que es imperioso prepararse para un escenario mucho más duro de ataques a la retaguardia civil. “No puede haber guerra sin bajas, y yo no puedo prometer una guerra corta. Haré todo lo que pueda para acortarla, pero cuando haya una guerra, la retaguardia civil será atacada. Y necesitaremos que sea resiliente”.

Irán, la amenaza central

La principal amenaza es Irán. “Antes estaba detrás de las montañas, trabajando en su programa nuclear”, dijo Kohavi, señalando que ahora constituyen una amenaza directa también en el ámbito convencional, desde varios puntos. “Irán continúa desarrollando misiles que pueden alcanzar el territorio israelí. Es algo que parece estar volando debajo del radar”, señaló.

Israel no tiene dudas. La expansión iraní, los constantes esfuerzos por operar bases en diferentes partes de la zona, no es un mero deseo de difundir la ideología de la revolución islámica. Lo que quieren es tener herramientas para abrir nuevos frentes con Israel, su jurado enemigo, para lo cual usa a la Fuerza Al Quds de las Guardias Revolucionarias y a Hizbala, brazo de Irán en Líbano.

“No permitiremos que Irán establezca una presencia militar en Siria o inclusive en Irak”, declaró Aviv Kohavi. Probablemente pueda verse en sus palabras una de las primeras declaraciones públicas de alguien de su jerarquía de las que se puede deducir que  Israel habría sido el autor de ataques a blancos iraníes en territorio de Irak que ocurrieron en los últimos meses.

Kohavi no habló en medio de nebulosas sino que dio ejemplos concretos. “No permitiremos a nuestros enemigos adquirir armas precisas”, aseguro, en referencia al programa de Irán y Hizbala de convertir los misiles en manos de dicho ejército chiita en misiles que pueden ser guiados a distancia de modo que lleguen al blanco buscado con una precisión de entre 10 y 15 metros, una amenaza estratégica para Israel.

Esto no quita sin embargo que el principal peligro sea la eventualidad que el Irán de los Ayatollas se convierta en una potencia nuclear.

Kohavi recordó que Irán ha cometido varias violaciones del acuerdo nuclear de julio del 2015, al duplicar la cantidad y el nivel de uranio enriquecido en su poder, más allá de lo permitido por el acuerdo. Por ahora, Kohavi estima que dichos pasos tienen como intención presionar a Estados Unidos y Europa como parte de un proceso negociador y no realmente tratar de desarrollar ahora una bomba atómica. “Pero en algún momento, Irám dejará el plano del diálogo estratégico y entrará el de una amenaza real”, advirtió.

El Comandante en Jefe de Tzahal lamentó que Israel esté solo en su lucha contra Irán y sus “proxis” (milicias que operan en distintos sitios de hecho para servir a los intereses iraníes) y aseguró que Tzahal opera por toda la región para contrarrestarlo “en forma abierta y encubierta”. Evidentemente, no entró en detalles.

Destacando que Irán es cada vez más activo al empujar su agenda por Medio Oriente en general, Kohavi dio como ejemplo el ataque  lanzado recientemente contra instalaciones petroleras en Arabia Saudita. En lo que puede fácilmente ser interpretado como una crítica no explícita pero muy clara inclusive a Estados Unidos por no haber reaccionado, declaró: “Y no hay ninguna respuesta, ninguna represalia, ninguna reacción ni disuasión ante los ataques iraníes”. En el mismo espíritu dijo que “sería mejor si no fuéramos los únicos que responden militarmente”. Con esta última mención hizo referencia no al ataque a Aramco sino a los disparos de cohetes o lanzamientos de drones desde Siria a territorio israelí por parte de iraníes o tropas de Hizbala, a los cuales Israel contestó atacando blancos iraníes en Siria.

 

El frente palestino

Kohavi cerca de la frontera con Gaza, junto al General Hertzi Halevi, jefe del Comando sur
Kohavi cerca de la frontera con Gaza, junto al General Hertzi Halevi, jefe del Comando sur

 

Otro tema abordado fue la situación con la Franja de Gaza, respecto a la cual el péndulo oscila entre el deseo de alcanzar un arreglo a largo plazo para garantizar la calma y la determinación a no permitir que los terroristas disparen hacia Israel. “Permitiremos medidas que alivien la situación de los civiles en Gaza a cambio de mejoras significativas en el tema de la seguridad. Esta es la política del gobierno”, declaró.

Pero su referencia a los disparos de cohetes desde Gaza, que Israel formalmente aclara no permitirá, dejó en claro lo que ya se sabía: que el tema es complejo ya que en la práctica, se desea llegar a un entendimiento con Hamas, el gobierno de Gaza, sabiendo al mismo tiempo que otros grupos menores, menos fuertes pero también menos disciplinados, disparan a su antojo.

De fondo está la reciente escalada desatada por el operativo en el que Israel dio muerte a uno de los principales jefes del Jihad Islámico, Baha Abu el-Ata, a lo cual la organización reaccionó disparando 450 cohetes hacia blancos civiles en Israel. Lo singular de esos días, fue que Hamas no participó en los ataques contra Israel e Israel se limitó a contra-atacar únicamente blancos del Jihad Islámico, no de Hamas, a pesar de su política oficial de hacer responsable a Hamas, como autoridad central en Gaza. Desde entonces, de todos modos, se ha vuelto a responder a cada disparo hacia Israel, con ataques a instalaciones de Hamas.  “En estos momentos, hay una oportunidad. Hamas ha vuelto a dictar el orden del día, aún si hay algún cohete o mortero aquí o allá, lo cual no aceptaremos”. El problema es ese “aquí o allá”, el llamado “goteo” que la población del territorio israelí adyacente a Gaza sostiene no se puede aceptar como parte de la rutina.

La pregunta, como siempre, es cómo lidiar con esta situación, cómo buscarle solución. “La guerra siempre es la última opción”, declaró el Comandante en Jefe de Tzahal. “Pero en casos en los que todos los otros caminos han sido agotados, la guerra es una solución, un operativo militar es una solución”.

Este es uno de los  puntos más discutidos en Israel respecto a la compleja dinámica frente a la Franja de Gaza, gobernada por el grupo terrorista Hamas desde junio del 2007. Por un lado, claro está que sin un operativo bélico, no se logra neutralizar su poderío militar. Es más: dado el desarrollo de su arsenal y de la infraestructura armada, se sabe que no basta con bombardeos puntuales desde el aire y que es imprescindible una entrada por tierra, profunda. Eso, sin embargo, se sabe sería costoso en términos de riesgos de muertos de ambas partes. Por otro lado, muchos entienden-también en el lado más conservador de la política israelí-que sin una combinación con pasos políticos que puedan conducir a un arreglo a largo plazo, nada se solucionará verdaderamente.

Kohavi espera que se firme próximamente un acuerdo de alto el fuego a largo plazo con Hamas pero aclaró que ello no impedirá que Israel lance un operativo militar si ello es necesario.

 

http://www.semanariohebreojai.com/articulo/1966

 
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