Por Israel
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| jueves abril 22, 2021
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La sigilosa crisis de la radiodifusión internacional estadounidense


De acuerdo a una copia del plan de trabajo del Equipo de Transición Biden-Harris para la USAGM (siglas en inglés – la Agencia Estadounidense para los Medios de Comunicación Globales, que supervisa todas las transmisiones del gobierno de los Estados Unidos a las diferentes audiencias internacionales) que yo vi, esta es la semana en la que se supone el equipo entrante debe participar de manera sustancial con aquellos que mantienen actualmente sus cargos. Entre los elementos programados se supone que existe una «reunión virtual» entre el líder del equipo de transición Richard Stengel y el actual director ejecutivo de la USAGM Michael Pack.

Decir que los seis meses del mandato de Pack hasta el día de hoy han sido tormentosos sería poco. Pack comenzó por despedir a todos los jefes de las organizaciones de radiodifusión subordinadas (incluyendo a este servidor).[1] Un alto funcionario de la administración Trump en la Casa Blanca me llamó al día siguiente para decirme que los despidos fueron incluso sorpresivos para la Casa Blanca. La verdad es que Pack tenía toda la legalidad de despedir a quien este quisiera y tomar medidas agresivas en la USAGM, la verdadera sabiduría y el momento de tales pasos es algo totalmente diferente (lo que el Congreso y los medios de comunicación ridículamente no vieron en Pack fue que se centró en sus políticas en lugar de su competencia gerencial).

Con la ayuda de André Mendes, ex-funcionario de la USAGM quien previamente fue expulsado por el liderazgo superior allí, Pack luego procedió a despedir a su propio personal más longevo del servicio civil.[2] Otras decisiones gerenciales son demasiado oscuras o bizarras como para entrar en mayor detalle, pero el resultado fue un mandato turbulento y problemático en el que los empleados esencialmente decidieron «no hacer mucho ruido» ni «crear controversias». Según mi información, el personal profesional restante está siendo lo más suave e inofensivo posible en sus decisiones sobre qué cubrir y cómo cubrirlo en sus operaciones noticiosas.[3] Y no se trató de cubrir al actual presidente de los Estados Unidos, sino básicamente cubrir cualquier tema relacionado con los países extranjeros que posiblemente pudiera resultar ser alguna noticia controvertida.

Esto es, por supuesto, lo contrario de lo que buscaría hacer una organización de noticias exitosa e independiente. La moral se desplomó en un clima caótico de incertidumbre. El verse paralizado por el miedo a cometer errores no es visto como nada bueno para un medio de comunicación, a menos que esté informando desde La Habana o Teherán.

Pero a pesar de lo perdido y confundido que estuvo Pack, existe el peligro de ver el desafío de las transmisiones internacionales estadounidenses como simplemente el deshacer lo que haya hecho el actual director general. Existe un problema mucho mayor con los medios de radiodifusión estadounidenses que va más allá de cualquier partido que esté en el poder en Washington, o qué individuo en particular está a cargo. Pack parecía no tener una visión de lo que debería realizar la empresa de radiodifusión internacional, pero otros pueden pensar que la solución es volverse lo más parecido a la Radio Pública Nacional o a la revista Time. Esto también sería un grave error.

La naturaleza del poder blando en los temas internacionales está evolucionando.[4] Existe una necesidad imperiosa de reinventar los medios de difusión internacionales financiados por el gobierno, dados los cambios no solo en el poder blando, sino también en la naturaleza de la guerra de información y las operaciones de influencia en el mundo actual en que vivimos.

En este punto permítanme decir lo obvio: Yo creo que los medios de comunicación internacionales de los gobiernos en Occidente ahora y en el futuro, deben ser honestos y adherirse a estándares periodísticos claramente definidos y a un código de ética. Pero yo ofrezco estas reflexiones en la creencia de que, a diferencia de los artículos que aparecen cada cuatro años después de las elecciones presidenciales estadounidenses que sugieren un curso de acción, estas ideas que yo sugiero casi con certeza no serán adoptadas del todo por el equipo entrante.

A mi manera de ver, las entidades transmisoras de la USAGM (La Voz de América, Radio Libre Europa/Radio Libertad, Middle East Broadcasting Networks, Radio Libre Asia, Radio y Televisión Martí) deben estar más descentralizadas (idealmente, todas deberían ser financiadas como libre de impuestos por los Estados Unidos; la VOA y Radio Martí son entidades federales y no becarias como las otras tres) y más políticas en lugar de ser menos políticas. También deben ser más agresivas – atacar a nuestros adversarios en lugar de disculparnos por nosotros mismos y menos seguras – más Vice que NPR, por así decirlo.[5] Y, si bien son guiadas por objetivos en política exterior claramente definidos, debería existir mucha más independencia en lugar de menos.

En un escenario tan improbable, el director general de la USAGM obviamente ejercerá plena autoridad para contratar y despedir a aquellos jefes de entidades teniendo mucho cuidado al seleccionarlos, centrándose en personas de alta calidad con visión periodística, pasión por la excelencia y respeto por los principios estadounidenses). Una buena coordinación, encuestadores y otras medidas serían imprescindibles, pero no deberían constituir interferencias onerosas en el funcionamiento externo ordinario de cada organización. Obviamente, priorizar las redes 24horas al día, 7 días a la semana en chino mandarín, farsi y ruso, como ya lo previó la USAGM en el año 2019, es un tema de urgentísima prioridad.[6]

Lo que estamos viendo en el mundo hoy día es que los adversarios autoritarios de los Estados Unidos – China, Rusia, los regímenes autoritarios en el mundo musulmán tales como Irán y Turquía,[7] los terroristas yihadistas e ideólogos islamistas – han aprendido a ser muy eficaces en utilizar las herramientas como armas y posturas de los nuevos medios de comunicación y los de la cosmovisión cínica que personifican a gran parte de la élite charlatana occidental, volviendo estas mismas herramientas y narrativas en contra nuestra.[8] Los rusos y chinos les dirán que Estados Unidos es racista y está más allá de su redención y los medios de comunicación estadounidenses le dirán a usted lo mismo.

Los medios de comunicación comunistas chinos recientemente rechazaron la cobertura hecha por los estadounidense a los crímenes del Partido Comunista Chino contra los uigures al citar una encuesta de investigación Pew del año 2019 en la que la mayoría de los musulmanes estadounidenses sienten discriminación.[9] Por lo tanto, la legítima investigación es subvertida para hacer hincapié sobre el absurdo punto de que China y Estados Unidos no son tan diferentes después de todo. El régimen comunista chino se está volviendo aún más disciplinado en sus mensajes, disfrazando su intención de modo que cuando surja la realidad en su cosmovisión sin ningún tipo de adornos, este resulte ser un shock.[10]

No deseo prejuzgar el funcionamiento de ningún equipo nuevo que surja en la USAGM – el equipo de transición posee algunos individuos muy capaces – pero una de las tentaciones será responder al caótico intento de centralización al estilo de Pack creando una versión más eficiente de centralización «por aquellos individuos buenos». A mi manera de ver, el actor más problemático de las diferentes entidades de la USAGM fue la VOA, porque asumió los peores aspectos tanto de los medios de comunicación heredados como de las operaciones gubernamentales (esta es una de las razones por las que la VOA de Farsi fue menos efectiva que Radio Farda, dirigida por RFE/RL).[11]

Pero la clave para enfrentar a nuestros autoritarios centralizadores adversarios no se haya en una mayor uniformidad y control, sino en crear una red mediática propia, que sea idiosincrática, descarada, agresiva y muy estadounidense, con mucho espacio para maniobrar. Es muy probable que todo esto suene a quimera dado el cómo funciona verdaderamente el gobierno, pero sería una mejor manera. En palabras de la canción de Disney, es hora de «dejarlo ser».

*Alberto M. Fernández es Vicepresidente de MEMRI. Este se desempeñó como presidente del Middle East Broadcasting Networks (MBN) desde julio, 2017 hasta junio, 2020.


[1] Nytimes.com/2020/06/17/us/politics/michael-pack-media-agency.html, 17 de junio de 2020.

[2] Usagm.gov/who-we-are/management-team/andre-mendes.

[3] Washingtonpost.com/lifestyle/media/voice-of-america-firewall-michael-pack-trump/2020/10/27/02a4fbae-1854-11eb-befb-886

4259bd2d8_story.html, 27 de octubre, 2020.

[4] E-ir.info/2020/10/19/the-irrelevance-of-soft-power, 19 de octubre, 2020.

[5] Vice.com/en/section/news

[6] Usagm.gov/2020/02/10/usagm-budget-request-focuses-on-regions-of-strategic-importance-and-innovative-programming,

10 de febrero, 2020.

[7] Serie de MEMRI Investigación y Análisis No. 1539 – Renombrado académico ruso Karaganov: Rusia necesita respaldar el ‘neo-aislacionismo’ y crear una nueva ‘ideología nacional’, 30 de noviembre, 2020.

[8] Pewresearch.org/fact-tank/2019/05/17/many-americans-see-religious-discrimination-in-u-s-especially-against-muslims, 17 de mayo, 2020.

[9] Pewresearch.org/fact-tank/2019/05/17/many-americans-see-religious-discrimination-in-u-s-especially-against-muslims, 17 de mayo, 2020.

[10] Video del portal MEMRI TV No. 8491 – Sociólogo chino Dr. Li Yi: Estamos llevando a Estados Unidos a su destrucción; el virus COVID-19 ha sido muy beneficioso para China y para Corea del Norte; no habrá guerra entre Estados Unidos y China, pero si tomaremos el control de Taiwán, 16 de octubre, 2020.

[11] Ilanberman.com/22587/reforming-us-persian-language-media-a-preliminary, abril, 2019.

 
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