Por Israel
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| lunes mayo 16, 2022

Señor Presidente. ¡Usted Está Mintiendo!


Señor Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, es con gran dolor que escribo estas líneas, tras haber escuchado su discurso días atrás ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Me dolió no porque yo pensara que usted tiene que elogiar a Israel o concordar con las políticas del gobierno encabezado por Benjamín Netanyahu.

También yo lejos estoy de concordar con todas ellas.

Pero eso no significa estar ciega ni dejar de ser capaz de analizar no sólo los errores del gobierno israelí sino también los suyos señor Presidente. Y uno de ellos, lamentablemente, fue mentir descaradamente ante la Asamblea General, al acusar a Israel de cometer un genocidio contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza.Y lo peor, es que no tengo dudas de que lo sabe.

Hay en Israel quienes hace mucho consideran que usted no es un interlocutor para la paz. Prefiero ser más cautelosa, y simplemente me pregunto en voz alta si acaso tendrán razón. He escrito repetidamente a favor de las negociaciones con usted, como clara alternativa a los terroristas de Hamas. Porque usted se ha manifestado públicamente contra la violencia y el terrorismo, y eso es bueno, razón por la cual lo he destacado en más de una ocasión. Pero lamentablemente, la virulencia de sus ataques, las mentiras que ha dicho ante el mundo, confirman que hay otro tipo de violencia y que es no menos nociva que los cohetes de Hamas, de los que usted, dicho sea de paso, no pronunció ni una palabra en las Naciones Unidas.

Quisiera responderle concretamente a varios de sus pronunciamientos.

• “Israel ha optado por hacer que este sea un año de guerra genocida perpetrada contra el pueblo palestino”.
Es increíble que un pueblo supuestamente bajo amenaza “genocida” continúe creciendo, que la zona bajo ataque “genocida” esté llena de armas y explosivos usadas contra un enemigo que claro que mató al tratar de defenderse, pero también desplegó un esfuerzo sin precedentes en la historia de las guerras, para impedir que civiles se vean alcanzados por el fuego, avisando antes de bombardeos. De la necesidad israelí de repeler los ataques durante años de cohetes desde Gaza hacia el sur de Israel, usted no dijo nada. Qué extraño genocidio éste en el que el “agresor” introducía diariamente numerosos camiones con ayuda humanitaria a Gaza, mientras que los gobernantes del pueblo supuestamente bajo ataque genocida, se preocupaban cada tanto de disparar hacia los pasajes fronterizos por los que entraba la ayuda, para alterar su funcionamiento..Lógica de Gaza..

• Usted habla de la “injusticia histórica infligida al pueblo palestino en la Nakba de 1948”. Se refiere a la “catástrofe” (esa es la traducción del árabe), que supuso, según dice usted, la creación de Israel para los árabes locales, hoy llamados palestinos (en aquel momento, recordemos, había árabes palestinos y judíos palestinos, ya que el nombre Palestina no es por su pueblo, sino que fue el término dado por el imperio Romano a la tierra que durante mucho tiempo se conocía simplemente como Judea, por lo que era, la tierra de los Judíos…así se llamaba en los tiempos de Jesús).

Y, es interesante que usted menciona esta “nakba” hablando en la ONU, porque fueron los árabes los que determinaron la catástrofe cuando rechazaron abiertamente la resolución 181 de esa misma instancia, de la Asamblea General, que el 29 de noviembre de 1947 recomendó la partición de Palestina en dos estados, uno judío y otro árabe. Si los países árabes y el liderazgo de los árabes de la tierra de Israel-que hoy llamaríamos palestinos-, encabezados por el Mufti Hajj Amin al-Husseini, declarado aliado de Hitler, no hubieran optado por el “no” a esa resolución de la ONU, con tal de que no nazca Israel, no sólo no habría habido “nakba” sino que el Estado palestino habría festejado en mayo último 66 años de existencia, junto al Estado de Israel.

• Usted habla de la devastación de “casas, escuelas y sueños de miles de niños, mujeres y hombres palestinos” en Gaza. ¿Por qué no dice nada del uso de esos civiles, sus casas y escuelas para el ocultamiento y disparo de cohetes hacia Israel, hacia su población civil? ¿No se le ocurre contar al mundo lo que usted bien sabe, que en lugar de dedicarse a concretar los sueños de esa población, sirviendo sus intereses y necesidades, Hamas destinó millones a una infraestructura armada terrorista, en lugar de construir escuelas y hospitales?

• Usted habla de “estado racista ocupante” que lanzó “tres guerras en cinco años en Gaza”. ¿No cree que es relevante recordar que desde setiembre del 2005 no hay ni un israelí “ocupando” Gaza, a pesar de lo cual los ataques con cohetes desde allí a Israel se intensificaron? ¿Israel racista? ¿Cree entonces que todos los médicos y enfermeros que atienden diariamente a enfermos palestinos que llegan a hospitales israelíes, también desde Gaza, corren el riesgo de ir presos? No me parece….los vi hace pocas semanas atendiendo con convicción a niños palestinos, preocupándose por el bienestar de sus padres y abuelos que los acompañaban…Pero sin ir más lejos, su propia esposa, la suya Señor Presidente, estuvo internada, no hace mucho, en un hospital de Tel Aviv..pregúntele si cree que los israelíes son racistas….A ella la atendieron bien, dirá usted, porque es la esposa del “rais”…pero la verdad, varios de los palestinos de Gaza con los que estuve recientemente en un hospital israelí y conversé durante horas, me parecían gente común, algunos hasta de campamentos de refugiados, sin ningún cargo formal de nada…y vi cómo los trataban y cómo cuidaban a sus hijos…Usted mintió Señor Presidente, y lo sabe.

• “la devastación causada por esta reciente agresión no tiene parangón en los tiempos modernos…”…Señor Presidente, no sea irresponsable. No caiga en apariencia de ignorante, en aras de la incitación contra Israel. Ni hablaré aquí de verdaderos genocidios para hacer comparaciones. Ni el sufrido por mi pueblo ni por otros. Mi limitaré a lo que pasa ahora, en su propio mundo, el mundo árabe, con los cientos de miles que mueren a manos de sus correligionarios musulmanes…casi 200.000 en Siria solamente, miles y miles en Irak….por favor Presidente Abbas, infórmese….O mejor dicho, no diga lo que usted sabe que no es cierto.

 
Comentarios

Una respuesta que pone los puntos sobre las íes y desemascara la manipulación de la Historia.

Una respuesta que pone los puntos sobre las íes y desenmascara la manipulación de la Historia.

Ademas que en los barrios de arabes dentro de Jerusalem, hay descuartizadores arabes de ninios arabes que venden sus organos en el mercado negro. Otro dato: En los hospitales israelies, no solo hay enfermos arabes o palestinos hya medicos enfermer@s arabes, muslmanes (as); en las universidades estudian, masulmanes y musulmanas; y tambien hay obreros y empleados arabes musulmanes y musulmanas; en las tiendas y comercio trabajan y tiene negocio musulmanes y musulmanas.

Pablo Roitberg (Bs.As.)

Hace 24 años yo fui inmigrante en Israel. Me tocó vivir en el Norte. Pude conocer a palestinos-israelíes,
católicos y drusos y Jamás me ofendieron, los respeté y me respetaron..! Trabajábamos en el frigorífico
de un kibutz. Los que me demostraron un odio contenido, fueron los musulmanes…! Me solían decir con
picardía, «tishmor et- hasaquén»…! A mí me atendía un médico palestino-católico, pero yo nunca sentí nin
guna diferencia..! Al Dr. Abbas, ¿no le faltará una materia, para aprender a dejar de ser antisemita…? Yo
creo que sí… «la materia gris»…!

Las mentiras del Presidente Abbas no serán la señal que él perdió poder y que ganó Hamas?

Lo malo del artículo es su poca difusión, no me refiero a POR ISRAEL, me refiero a la Gran Prensa, especialmente a la de Estados Unidos. Hay que martillar esas verdades, parece que e mismo Obama se le olvidaron, pero no se tardaron mucho en criticar el discurso de Netanyahu, al comparar a los «pobrecitos» de Hamas con los de ISIS. o Al Hacerle críticas a los malos acuerdos c Iran con las potencias de Occidente.

Y con este tipo quieren hacer la paz?. Se te olvidó decir que la tesis presentada por este individuo (Para terminar su carrera universitaria) fue que el Holocausto NO EXISTIO, Ésto no lo dice todo sobre esta persona?

Excelente articulo como nos tiene acostumbrados.

Quien actúa de forma flagrantemente distorsionante, engañosa y traicionera, será ignorado por la historia y recordado como sátrapa. Al engañar, como lo ha hecho, no solo se ha traicionado a si mismo, sino que ha degradado en general a su pueblo.
No hay que pasarle factura por los ‘najes’ otorgados, porque no es costumbre, sino mas bien una mitzvá que se debe cumplir pues enriquece el ‘Jesed’ que caracteriza a Israel. LA VERGUENZA ES SOLO SUYA Y PARA LOS SUYOS, y eso tiene sus consecuencias divinas para todo creyente.

Pero no hay que engañarse, siempre han sido igual, no solo él, sino todos ellos, los dirigentes, deben ser así porque se lo ordena su postura política, no le queda otra. No saben tomar una salida honorable aunque se los obligue, como ya lo intentó Clinton, con Barak y Arafát y todos lo vimos, no hubo en la historia de este conflicto algo mas vergonsozo e unútil. SON ASÍ !!!

Pero hay que dejar algo muy claro y que es clave para el futuro, NO ES EL PUEBLO ÁRABE Y PALESTINO MUSULMÁN EL ENEMIGO, son sus dirigentes, y esto hay que tenerlo muy en claro, deben saberlo, sentirlo y apreciarlo.

Brillante Ana, como siempre !!

Siempre me he sentido orgulloso de ser parte del pueblo judío, de una cultura que con todas sus contradicciones vio nacer a Montaigne, Spinoza, Marx, Freud, Einstein, Trotsky, Arendt, tantos hombres y mujeres que han hecho significativos aportes a la humanidad, en la creación y en la búsqueda de un mundo más justo y humano.
Me siento judío cuando pienso en los sueños que marcaron a generaciones de jóvenes que fueron ensanchando el mundo con sus aspiraciones de libertad, de comunidad, de justicia, de hermandad, que transversalmente han cruzado colores de piel y naciones. Desde el mismo texto bíblico Éxodo, está explícita la necesidad y experiencia de la libertad de un pueblo, de las aspiraciones y derechos cuando se está sometido al yugo, al sometimiento.
Me identifico con la historia emblemática de exilios y dolores del pueblo judío, en cuyas esperanzas de libertad se reflejan todos los pueblos. Y esa historia, con horas trágicas, me ha motivado, como a muchos otros, a defender irrestrictamente los derechos humanos, partiendo por el derecho a la vida y a la dignidad.
Me siento orgulloso de ser judío por el deber de memoria que marca su cultura, la cultura de la escritura, del comentario, la traducción y la crítica; por la constante interpelación ante la indiferencia. Por su reconocimiento a los justos que en horas de horror, a riesgo de sus vidas, hacían real la palabra solidaridad y todo por salvar a los perseguidos. Por una historia que ha interpelado a nuestra humanidad como seres humanos, más allá de razas y creencias, por su lucha contra la indiferencia.
Por todo ello me identifico también, y no puedo quedar indiferente, ajeno, a los dolores de otros pueblos, de otros seres humanos. Como no me es indiferente el dolor de los judíos a través de la historia y su derecho a constituirse en nación, tampoco me es indiferente ese derecho para el pueblo palestino, el pueblo kurdo, los pueblos indígenas de nuestro continente.
Y cuando es el Estado de Israel, en nombre del pueblo judío, quien repite en otros lo que le tocó vivir a este pueblo una y otra vez a lo largo de siglos, me avergüenza. Sí, me avergüenza.
Me avergüenza ver hoy cómo se masacra al pueblo palestino bajo el discurso de la defensa propia.
Me avergüenza que se diga “retírense para salvaguardar sus vidas”, cuando bien se sabe que no tienen adónde ir y se les tiene encerrados en un gueto de miseria, opresión y humillación.
Me avergüenza cuando se les pide cordura, pacifismo y racionalidad mientras día a día se les ocupa, se les maltrata y se les asesina, intentando cortar toda posibilidad de futuro.
Me avergüenza que la comunidad judía califique toda crítica y presión internacional como persecución o antisemitismo, cuando fue la misma solidaridad internacional y las Naciones Unidas las que dieron legitimidad al Estado de Israel.
Me avergüenza que como pueblo no seamos capaces de masivamente alzar la voz y dejemos que dominen las voces del egoísmo ciego, incapaz de mirar más allá de sus intereses a corto plazo.
Me horroriza cómo se usa toda la potencia guerrera contra la población civil, cómo se ejecuta el castigo “por cada baja de mi lado, tendrán 10 o 50 del vuestro” que han aplicado las peores tiranías de la historia.
Sin duda hoy y en estos años se ha manchado de triste manera la historia de un pueblo que para muchos era sinónimo de justicia y libertad. Bien nos ha enseñado la historia que no se acallan los anhelos de libertad y dignidad con la censura y la fuerza, que no se puede hacer cualquier cosa en nombre de la seguridad y del deseo de expansión territorial, que por la fuerza se pueden ganar varias batallas, pero sostenerse solo a través de ella pone en claro riesgo la perpetuidad.
Es hora de parar ya y no manchar irremediablemente nuestra memoria y sentidos de comunidad dejando a nuestros hijos un legado de infamia. Del otro lado del muro están nuestros hermanos.

MONTAIGNE, con todo el respeto del mundo, con la comprensión de la autocrítica, con el concentimiento en muchos conceptos de justicia humana, es dable pensar que así debiera ser, no solo desde el pueblo Judío, pero lamentablemente y diabólicamente las fichas fueron acomodadas para que el mundo entero piense de igual forma.

Es el gran precio que se está pagando en el mundo entero, en los diarios, la TV, la calle, las redes y en el Galut se está sintiendo como no pasaba desde hace 70 años. Es un precio que se debe pagar cada vez que Israel es agredido y obligado a responder con gran cantidad de daños colaterales indeseables. No es justificación por los bombardeos y los caidos civiles, mujeres y niños, duelen, duelen mucho y que señalen con el indice cuando uno pasa por un grupo de conocidos, muchos se esconden y no salen mas de lo necesario, eso, también es parte del Sionismo, es parte del sacrificio que todo el Pueblo paga por tener su pequeñito estado, el mas caro en vidas de toda la historia de la humanidad !!

La vida judía es como caminar por el filo de una navaja, y a veces hay que hacerlo descalzo!!!! y sin bajar la cabeza ni arrodillarse.

Hay que agradecer y enaltecer el concepto vertido por Montagne, porque tiene razón, pero si hubiera otra forma de haber conducido el conflicto, no hay duda que se habría hecho, pero confiando en el juicio de los líderes, de seguro no lo hubo.

Todo esto demuestra y enaltece los valores que caracterizan a un pueblo con consciencia de respeto por la vida, propia y ajena, pero con cuanto concentimiento se puede contar, quien se preocupa por los cientos de miles que todavía siguen muriendo en Syria e Irak y el mundo mira para otro lado, los barcos con pobres refugiados que son hundidos a propósito porque se sabe que no llegarán a destino y es el castigo por irse !!

Y una cosa mas, del otro lado del muro no hay ningún hermano, te degollarían sin dudarlo dos veces. SHALOM HUBRAJÁ !!

Agradezco la contestación de Joel. La autocrítica, el pensamiento libre, los valores independientes son el reducto de la pobre garantia de esta humanidad que nos afecta a todos.
Gracias Joel por ser sensible a la autocrítica, por no taparte completamente ojos, oidos , por no permitir que nuestros mecanismos cognitivos funcionen al unísono como autómatas sectarios. Respèto tu opinión y solo te pido que consideres que existimos muchos que pensamos diferente y que por ello no somos antisemítas ni autodestructores. La vida humana está por encima de nuestras «subjetividades particulares». Personalmente no conecto con personajes de la historia mitológica, literaturas pretendidamente inspiradas por la deidad que conforman la Historia (siempre parcial, siempre convenientemente inventada…) que justifican las «gloriosas epopeyas» de todos los pueblos que como no, siempre son los «elegidos»… Me quedo con los Montaigne, Spinoza, Marx, Freud, Einstein, Trotsky, Arendt y tantos y tantas otras que han contribuido con sus aportaciones a la humanidad.
Cuando se derriban los muros , cuando se da espacio a la dignidad es cuando podemos mirar al «otro» como a un hermano y entonces podremos entenderlo…
Shalom!!

Lo siento pero no confio en el juicio de los lideres, no. No confio en los poderes ni en los dioses…

Montaigne, comparto con vos el sentimiento de orgullo por pertenecer al pueblo judío, y (lamento que sea así) de vergüenza por los abusos de Israel contra el pueblo palestino. Una satisfacción encontrar opiniones como la tuya, ojala aparezcan más.

Gracias Sorru, esa es mi inquietud: que nadie cuestione, que nadie haga una minima autocrítica,que nadie aporte ningún argumento diferente de las consabidas consignas…Para ser fuertes el unico camino es pensar igual??, es acallar cualquier cuestionamiento??, es aferrarse a patrones que otrora el pueblo judio había desafiado???. No, sabemos que no es así!
Me preocupa seriamente esta actitud colectica. La inflexibilidad acaba rompiendo la rama.
Sorru hay más personas que piensan diferente pero están en otros foros librepensantes.

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