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| sábado octubre 12, 2019
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Lodz, un tesoro judío escondido en el corazón de Polonia


Łódź o Lodz en castellano es una de las más antiguas ciudades de Polonia. Situada a 121 kilómetros de la capital polaca, Varsovia, y con algo más de 700.000 habitantes, esta urbe fundada en el siglo XIV y antaño con una gran comunidad hebrea -exterminada durante el Holocausto a raíz de la ocupación alemana en 1939- es conocida en toda Polonia por sus efervescente vida cultural e industrial. Hay industria del cine,  está muy presente la moda y un importante sector textil. También su gastronomía e industria agroalimentaria son muy populares y gozan de una gran reputación.

Antes de la guerra, como ya hemos dicho antes, Lodz poseía una rica vida judía y una tercera parte de la población -233.000 habitantes de una censo de 672.000 eran hebreos. El gueto de Lodz es uno de los lugares más tristemente conocido de la historia de Polonia. Sobre el gueto hemos encontrado esta breve reseña, que reproducimos a continuación literalmente: «La primera mención de la creación de un gueto aparece en una resolución de 10 de diciembre de 1939, que hablaba de un punto de encuentro temporal para los judíos de la ciudad, para facilitar el proceso de deportación. Antes del  1 de octubre de 1940 la deportación debería haber sido completada, y la ciudad haber sido  Judenfrei (libre de judíos).El  8 de febrero de 1940, se limitó la residencia de los judíos a las calles de la Ciudad Vieja y del barrio Baluty, las zonas que más tarde se convertirían en el gueto».

(Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Gueto_de_%C5%81%C3%B3d%C5%BA).

De toda esa vida, como es fácil de imaginar, no queda nada y la ciudad quedó muy dañada tras la Segunda Guerra Mundial, aparte de haber perdido la mitad de su población. La vida judía casi desapareció totalmente y tan sólo quedó abierta una de sus instituciones: el cementerio. Después la considerada tercera ciudad de Polonia tardó muchos años en recuperarse y durante la larga glaciación comunista era una ciudad apagada, gris, abandonada, siniestra, ruinosa y olvidada. Muy pocos viajeros y turistas se aventuraban a viajar hasta un lugar considerado por casi todos los polacos como una suerte de moridero. Hoy, sin embargo, ha recuperado su brío de antaño, la población aumentó e incluso se duplicó, cuenta con importantes instituciones culturales y es una ciudad joven, alegre, marchosa y efervescente. A continuación, te reseñamos los lugares que no debes dejar de visitar si llegas hasta esta ciudad polaca bien conectada por carretera, autobús e incluso un rápido tren que la conecta con Varsovia.

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ESTACIÓN DE TRENES: ESTACION DE TRENES DE RADEGAST

Calle Piotrkowska. Es la calle más conocida de la ciudad y en sus casi cinco kilómetros de largo se ubican los principales comercios, bares, restaurantes y algunos de sus hoteles más señoriales. Sin lugar a dudas, es una de las zonas con más vida tanto de día como de noche y tendrás una buena oferta a mano de servicios de todos los precios, gustos y públicos. Toda su arquitectura, aunque reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial, es claramente de estilo centroeuropeo y con reminiscencias vienesas e incluso me atrevería a decir parisinas.

El cementerio judío de Lodz. Fundado en 1892 y con bellas tumbas que revelan el esplendor de esta comunidad en el pasado, el Cementerio Judío de esta ciudad es uno de los más grandes de Europa  con algo más de 40 hectáreas de extensión y más de 160.000 tumbas, lo que da una idea del tamaño y la importancia de la comunidad hebrea de esta comunidad.  Dentro del cementerio hay enterradas también de forma anónima 43.000 personas que perecieron en el gueto o durante la ocupación alemana, muchas por inanición, hambre o debido a las terribles condiciones impuestas por los ocupantes a los judíos. Uno de los más bellos mausoleos de este cementerio es del magnate Izrael Pognansky, que da nombre también a un palacio de esta ciudad, y que fue uno de los grandes empresarios del sector textil en el periodo de entreguerras.

El Palacio Izrael Pognansky. Como ya se ha dicho antes, Izrael Kalmanowicz Poznański fue un magnate textil de Lodz  que  era el hijo de un judío comerciante del mismo nombre que construyó un imperio textil y se convirtió, junto a Karl Scheibler, en el fabricante más importante de Lodz.

Los sitios vinculados a la memoria Poznański se encuentran entre los más destacados de la ciudad: los edificios de la fábrica enorme en Ogrodowa Street; el cercano Palacio Poznański, que es hoy un museo y su mausoleo en el cementerio judío.El Palacio se encuentra junto al centro comercial Manufaktura y parece sacado del centro de París o Viena. (Fuente consultada y citada).

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Manufaktura. Es un gran centro comercial, quizá el más concurrido de la ciudad, y también posee en su interior un pequeño museo donde se nos ilustra acerca de la vida de Lodz como potencia textil e industrial en el siglo XIX. Como en otras partes de esta ciudad, la sombra de Izrael Kalmanowicz nos persigue y también en este museo encontramos algunos datos sobre su vida, sus negocios y su carácter filantrópico y de servicio a la sociedad. Este es un buen lugar para almorzar o cenar ya que podrás encontrar en su interior restaurantes de todos los precios, categorías y cocinas.

Catedral de San Estanislao de Kostka. Es, sin lugar a dudas, la más grande las iglesias de esta ciudad considerada quizá menos religiosa que otras, como Cracovia o Czestochowa. Aunque es imponente, tanto dentro como por fuera se observa que es una construcción del siglo XX, más concretamente construida en 1901 y 1912. Aun así merece la pena visitarla. En una página especializada en viajes hemos encontrado esta reseña:»Es una catedral medieval típica con tres naves, crucero, coro, ambulatorios y capilla de la Virgen. Fue seriamente dañada por un incendio en 1971, ha sido cuidadosamente restaurada, incluyendo un nuevo techo con el apoyo de vigas de acero moderno. Por el lado de la Cancillería encontramos un monumento dedicado al Soldado Desconocido, y en el lado opuesto un monumento al padre Skorupka, un sacerdote católico que hizo una gran contribución a la victoria del país sobre los bolcheviques en 1920″. (Fuente consultada y citada).

Plaza de de la Libertad. Lugar muy concurrido durante el día. Es una coqueta plaza de forma octogonal y en 1823 se estableció como mercado. En ella, puedes encontrar el Ayuntamiento de la ciudad, la Iglesia de San Trinidad y un pequeño museo. Por el día es un lugar muy concurrido, alegre e incluso divertido donde puedes encontrar una variada oferta de bares y restaurantes.

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Estación de Radegast. Desde allí salían los trenes hacia los campos de la muerte tras el traslado forzado de miles de judíos desde el gueto de la ciudad hacia los grandes complejos de exterminio. Hay una pequeña exposición -cerrada cuando visité el lugar- y un monumento conmemorativo en recuerdo de las víctimas del Holocausto, con algunas fotos, datos sobre tan trágico evento en la historia de Polonia y algunas listas con nombres de miles de víctimas.

Iglesia de San Alekxsander Nevsky. Es una Iglesia ortodoxa, coqueta, pequeña y sencilla pero consistente y muy bella. Fue construida en el año 1884 en estilo neobizantino cuando esta ciudad pertenecía al Imperio Ruso y revela una parte del esplendor de esa época. Si se tiene tiempo, conviene hacer una detenida y tranquila parada para visitarla.

Gueto de Lodz. Es un lugar donde se conservan algunas construcciones de lo poco que se conserva del gueto. No es un lugar monumental sino emblemático.  Si lo buscas debes preguntar por el gueto de Litzmannstadt y se encuentra muy cerca de la ya reseñada estación de Radegast, en lo que fue el centro de reclusión e internamiento de miles de judíos antes de ser llevados a los campos de concentración. Se puede ir andando desde la estación.

Sinagoga Reicher. Es uno de los pocos vestigios que quedan en pie de la antaño rica vida judía de la ciudad. Sencilla y sin lujos, no se puede acceder a la  misma y es un lugar para simplemente conocer lo poco que queda de la vida judía de Lodz.

Parque los Supervientes. Hemos encontrado esta noticia sobre este lugar en una página web: «El holocausto judío fue inexplicadamente ignorado por el resto del mundo hasta que Jan Karski un católico nacido en Łódź, consiguió convencer a las escépticas autoridades norteamericanas y británicas de la existencia de los campos de exterminio alemanes.Gracias a su incansable labor, el mundo no solo tuvo constancia delgenocidio nazi, sino que ayudo a que a sus culpables no quedaran impunes». Así, como reconocimiento de la ciudad a Karsi por su destacado papel en la denuncia del Holocausto, del que incluso dio noticia a un presidente norteamericano y al gobierno británico, se construyó una escultura en honor del personaje en el Parque de los Supervivientes, en donde se rinde homenaje a las miles de víctimas asesinadas en el gueto de la ciudad. (Fuente consultada y citada).

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Hotel Savoy. Es un lugar que revela la influencia del Art Nouveau en la ciudad de Lodz, donde encontraremos pequeños y bien cuidados edificios en este estilo, tales como los bloques de viviendas de los judíos  David Szmulowicz o los de Abram Dudak. Desde este lugar, por cierto, nos encontraremos de la Calle Piotrkowska, ya reseñada al comienzo de estes trabajo, y de uno de los restaurantes más conocidos de la ciudad: Bierhalle Esplanada. Es un buen lugar para tomar una cerveza, degustar algún plato polaco de su extensa carta o tomar un buen vodka, ya que Polonia cuenta con una variedad de formas de presentar esa bebida, recomendádote especialmente uno con sabor a vainilla suave.

Si vas a viajar a Lodz, te recomendamos finalmente que te descargues una buena guía con su correspondiente mapa. Ahí encontraras algunas informaciones útiles para tu viaje y podrás conocer algo más en profundidad los principales puntos de interés sobre la ciudad.

 
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