La preocupación de Bibi Netanyahu por la fragmentación del bloque de derecha resulta perfectamente comprensible. Y dentro de esa preocupación hay un nombre que puede convertirse en una pequeña pesadilla de cuatro mandatos: Winter. Porque cuatro mandatos, vistos desde la tranquilidad de una encuesta, parecen poca cosa. Son apenas cuatro escaños en una Knéset de 120. Nada que haga temblar los cimientos del Estado. Pero hay un pequeño detalle: las elecciones no terminan cuando se cuentan los votos. Ahí empieza la verdadera ...
Pedro Kofmansky. Los cuatro mandatos que pueden costar cuarent
Pedro Kofmansky. Porisrael.org































