Había un mundo. Había un mundo dentro de un mundo. Había miles de pequeños mundos que estaban dentro de un mundo, que estaba dentro de un mundo. Eran pequeños mundos plenos de alegrías y tristezas. Eran pequeños mundos en que los violines y clarinetes lloraban riendo o reían llorando, mientras el tambor latía como un corazón. Eran pequeños mundos en que los pobres eran pobres con dignidad, y los ricos no se ocultaban tras su riqueza. Eran pequeños mundos con grandes sueños. Eran pequeños mundos en que ...
































