Todos coinciden en una necesidad que se hace rasgo: controlar la opinión interna – y, en la medida de lo posible, la externa.El pensamiento conspiranoico debe ser alimentado e incentivado. Populismos, latrocinios institucionales, totalitarismos e islamismo, todos coinciden en una necesidad que se hace rasgo: controlar la opinión interna – y, en la medida de lo posible, la externa. Esto es, la imposición del marco interpretativo para los elementos de la realidad que pasen el tamiz de la conveniencia, así como para ...
































