Aunque fueron los hindúes los primeros en reparar que el pranayâma o arte de respirar consciente modificaba el pensamiento y sostenía- desde lo profundo-la calidad expresiva de la mente, y los primeros, también, en constatar que toda ´´expansión´´ o ayâma psíquica es tributaria del prâna o hálito, un fuego que se aclara en su oxígeno-por decirlo de un modo más plástico-, debemos a los chinos la curiosa idea de que el auténtico reposo lúcido, la verdadera gracia es un acuerdo ...

























