Hace cuatro décadas, España se convirtió en el último país de Europa occidental en reconocer oficialmente al Estado de Israel. Aquel gesto de 1986 cerraba un largo proceso de aproximación tras siglos de historia compartida —a veces luminosa, a veces dolorosa— entre el mundo hispano y el pueblo judío. Durante cuarenta años, las relaciones bilaterales crecieron con notable dinamismo: cooperación política, intercambios económicos, vínculos culturales y una afinidad humana profunda marcada por la memoria de Sefarad. Hoy, sin embargo, esa relación atraviesa su momento más delicado desde su nacimiento ...
Nicole Mischel Morely. España e Israel: el desgaste de una relación con raíces profundas
Nicole Mischel Morely para ok.diario
































