La noción de que un Medio Oriente estable depende predominantemente de un diminuto país como Israel y de la resolución de su conflicto con los árabes palestinos, nunca fue particularmente convincente. Ahora, cuando la primavera árabe, si todavía podemos así llamarla, ha entrado en su segundo año, parece ser menos convincente que nunca. Hay que mirarlo en términos de causa y efecto, deduciendo lógicamente qué habría sucedido si Israel y la Autoridad Palestina hubieran alcanzado un acuerdo final. Supongamos, sólo como hipótesis, ...
¿Está el conflicto israelí-palestino en el centro de los recientes problemas regionales?
En Estados Frágiles y Pos Conflictos. Terrorismo y Seguridad, Medio Oriente































