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Marek Edelman, el último líder del gueto de Varsovia


El viernes 2 de octubre del 2009, falleció de muerte natural a los 87 años, en Lodz, Polonia, en casa de su dilecta amiga Paula Sawika y acompañado por amigos y personas cercanas, el doctor Marek Edelman, quien fuera hasta ese infausto día, el último líder sobreviviente de una camada gloriosa de cientos de judíos que hambrientos al borde de la inanición, jaqueados por el cólera y otras enfermedades, rodeados de ratas y armados muy rudimentariamente, se rebelaron y combatieron a las poderosas fuerzas nazis, en el infame gueto de Varsovia, entre mayo y abril de 1943.Marek Edelman nació el 31 de diciembre de 1922 en Polonia, en la ciudad de Gomel, -que actualmente forma parte de Bielorusia- y se mudó posteriormente con sus padres a Varsovia. Desde joven, siguiendo el derrotero de sus progenitores, se comprometió en la actividad política de una organización de los judíos socialistas, el Bund.

En septiembre de 1939 Alemania, en una acción conocida como Blietzkrieg (Guerra Relámpago) basada en el movimiento rápido de los blindados y la máxima potencia de fuego brutalmente aplicada, invadió Polonia y derrotó fácilmente a su ejército, desencadenando de esa manera la II Guerra Mundial. La agresión bélica del Tercer Reich también fue conocida como “Operación Fall Weiss”.

A la notoria superioridad de las tropas germanas, coadyuvaron en la caída de Polonia, la posterior ocupación de su territorio por parte de la Unión Soviética el 17 de septiembre y la carencia de apoyo de sus aliados, Reino Unido y Francia.

En 1942, Edelman se convirtió en líder juvenil del partido Bundista o Unión General Laboral Judía y contribuyó también a formar la organización judía de lucha Zydowska Organizacja Bojowa (ZOB).

Al año siguiente, en el verano de 1943, mientras se sucedían sin pausa los hacinadores transportes en trenes de carga, en los cuales los judíos del gueto de Varsovia eran trasladados al campo de exterminio de Treblinka, un puñado de jóvenes al mando del mítico Mordejai Anielewicz dirigente del movimiento Ha Shomer Hatzair, secundado por Marek Edelman del ZOB, decidieron vender caras sus vidas y enfrentarse a los verdugos de Hitler y dar con ello su propia respuesta al anonimato de Auschwitz.

Un deleznable éxito del nazismo fue robar el rostro humano a los judíos para hacer asumible a los alemanes, y luego al mundo, el Holocausto.

De acuerdo a Yad Vashem, el Museo del Holocausto sito en Jerusalén, la capital de Israel, a Treblinka fueron enviadas para ser asesinadas 265.000 personas. Los primeros en ser derivados fueron los refugiados, los enfermos y los sin techo. Por órdenes de las autoridades alemanas se bloquearon calles, los habitantes fueron sacados por la fuerza de sus casas por la policía del gueto y obligados a dirigirse a la “plaza de despacho”, el Umschlagplatz.

Al finalizar las expulsiones a Treblinka quedaron en el gueto, reduciendo significativamente su superficie, entre 55.000 y 60.000 judíos que fueron concentrados en algunos bloques de edificios.

“Entre los sobrevivientes, la mayoría de ellos jóvenes, cundió una sensación de orfandad y toma de conciencia. Muchos se culpaban de no haber ofrecido resistencia y permitido la deportación de sus familias. Tenían también en claro que su suerte iba a ser semejante”.

El 19 de abril de 1943, los nazis sorprendidos por el coraje y la fiereza de la lucha y por el hecho que todos los habitantes del gueto se habían sumado a la rebelión, escondiéndose en búnkeres, sótanos y áticos previamente preparados, comenzaron la aniquilación del gueto. Edelman que había participado como dirigente en el levantamiento del gueto de Varsovia, tomó el control completo del ZOB, cuando su comandante en jefe Mordejai Anielewicz prefirió suicidarse como sus ancestros en Masada, junto con otros líderes, para evitar en este caso ser detenidos por los nazis. Edelman logró escapar por las alcantarillas de la destrucción del gueto de Varsovia a pesar que falló la ayuda prometida por el Armia Krajowa, el Ejército Territorial polaco. En el verano de 1944 tomó parte en el levantamiento de Varsovia, que también fracasó.

Finalizada la guerra, Edelman que nunca quiso abandonar Polonia, estudió medicina en Lodz y se convirtió en un afamado médico cardiólogo y autor de un libro de texto muy utilizado en el tratamiento de ataques al corazón. En 1976 se unió al Comité de Defensa de los Trabajadores, cuyo objetivo era brindar ayuda legal a los obreros que habían participado en una huelga de ese mismo año y eran perseguidos por el gobierno comunista de Polonia. Posteriormente se afiló al movimiento antisoviético Solidaridad cofundado por Lech Walesa, quien ganó el Premio Nóbel de la Paz en 1983 y fue presidente de Polonia de 1990 a 1995. Durante el período de la Ley Marcial en Polonia, Edelman fue arrestado. En 1989 participó en las negociaciones entre el gobierno comunista y Solidaridad. Ese mismo año se convirtió en miembro del Sejm, el Parlamento polaco, hasta 1993.

En virtud de su heroísmo en la II Guerra Mundial y su compromiso en la defensa de los derechos humanos, el 17 de abril de 1998, Marek Edelman recibió la mayor condecoración de Polonia, la Orden del Águila Blanca. Sin embargo, Edelman, quien también fue distinguido con títulos honoríficos de la Universidad de Yale y la Universidad Libre de Bruselas, y la Legión de Honor de Francia, en una feroz campaña antisemita en Polonia en el año 1968, fue degradado del hospital en el que trabajaba, lo que motivó que su esposa Alina Margolis (fallecida el año pasado en París) quien actuara como enfermera en el gueto de Varsovia, emigrase a Francia, para desempeñarse allí como médica pediatra.

La muerte de Edelman causó consternación en Israel y Polonia, donde en Lodz fue declarado ciudadano de honor.

Al enterarse del deceso de Marek Edelman, a quien sobreviven sus hijos Alexander, biofísico, y Ana, doctora en química, el primer ministro polaco, Donald Tusk, evocó la figura de éste, al asegurar que representa “la grandeza de quien ennobleció con autoridad la democracia de la Polonia libre” además de definirlo como un “gran patriota”.

http://www.rkpress.com.ar/

 
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