Por Israel
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| sábado noviembre 27, 2021

Cuando la sátira mata


Detalle de la publicación antisemita de «El Jueves»

A lo largo de la Historia, el hombre ha tenido que agudizar su ingenio para mostrar su desacuerdo con los líderes políticos o la situación política, religiosa, social o económica de su tiempo de una manera que resultara simpática, aparentemente inofensiva, y al tiempo mordaz, con el fin último de crear opinión. Burlarse de una debilidad humana o un defecto, individual o colectivo, no pretende provocar sólo la risa espontánea en aquel de risa fácil, sino también la reacción y toma de conciencia respecto de aquella situación que se quiere denunciar, para corregirla. Que nos lo digan en Occidente, que desde los sermones morales de la Grecia Clásica, pasando por Roma,  y terminando por la era de las Revoluciones hasta llegar a nuestros días, la denuncia de la hipocresía social o religiosa, la misoginia, la esclavitud, el trabajo infantil, la posición de la mujer, o los abusos de poder, han contribuido a conformar un modelo de librepensamiento que se articula hoy en los sistemas de Gobierno democráticos que nos representan y en los códigos éticos y el modo de vida que llevamos.

Y en este aspecto, la sátira, la risa, la ironía o el sarcasmo en la literatura, o en cualquier otra faceta del arte en general, no son sólo géneros literarios, sino juegos dialécticos en los que el autor trata de colar su ideología, y la inteligencia del receptor discernir entre ficción y realidad. Para eso, desde luego, se necesita conocimiento, un bien escaso y en frenética decadencia.

En una sociedad que vive de la crítica y la burla de los demás, parodiar una realidad y exagerar las fisonomías, los arquetipos y los prejuicios tiene sus consecuencias cuando la sátira mata, cuando consciente o inconscientemente, el resultado de ese reproche mordaz es la incitación al odio hacia un colectivo o grupo humano específico y la consecuente aniquilación física de esa minoría o identidad nacional. El recuerdo de la Shoa y las heridas que todavía el pueblo judío tiene abiertas por los horrores que tuvo que soportar hace apenas 71 años, está demasiado fresco en la memoria para que, invocando el sacrosanto derecho a la libertad de expresión, un irreverente semanario satírico actualice un panfleto como los Protocolos de los Sabios de Sión y al mejor estilo nazi, llamen a un nuevo progrom, esta vez, al exterminio del Estado de Israel.

Esto es lo que acaba de hacer El Jueves en su sección Desechos Históricos con su particular visión del pueblo judío y del Estado de Israel, el único Estado realmente democrático, sometido a Derecho aun sin tener Constitución escrita, libre, tolerante, integrador y garantista en medio de un mar de regímenes corruptos, intolerantes, fanáticos, dictatoriales, personalistas y retrógrados,  en los que el reloj de la Historia se paró en el instante en el que eligieron vivir de acuerdo con los códigos morales y las normas establecidas, allá por la Edad Media, por aquel que consideran el verdadero intermediario de Dios en la tierra.

El relato con el que El Jueves representa el conflicto palestino-israelí es una ofensa, un constructo grosero de una realidad que desconocen, una infamia y una tergiversación de la Historia desde sus orígenes. El odio hacia los judíos no nace con el cristianismo, aunque con él se propaga y justifica desde el punto de vista teológico. Es difícil entender cómo la hostilidad con que las extravagantes teorías sobre la raza criminal o maldita envenena la mente y el alma de la Humanidad prácticamente entera, pasa de la violencia sistémica al casi total aniquilamiento de los judíos de Europa, y se retroalimenta en la actualidad en la deslegitimación y criminalización del Estado de Israel y sus ciudadanos confundida con la crítica.

Las agresiones a judíos se suceden en todas partes del mundo, incluso en su mismo país, y no se condenan con la contundencia debida. Las ideas tienen consecuencias, y pueden servir para mejorar la humanidad, o para aniquilarla. El lenguaje del genocidio empieza siempre deslizándose por debajo del felpudo, a veces, disfrazado de cómic, títeres o espectáculos circenses.  La miopía con la que la comunidad internacional pasa casi de puntillas ante un terrorismo salvaje de corte islamista, mientras que justifica como una reacción humana o de legítima defensa la sangría diaria de ataques contra civiles israelíes, por el mero hecho de ser judíos, y la inquina con la que la progresía mundial se pone de perfil, asumiendo el discurso islamonazi en detrimento de la defensa a ultranza de los valores de libertad que representa el Estado de Israel, terminará por pasar factura cuando, por prejuicio o cobardía, nos despertemos un día y comprobemos que los santones seguidores de un cabrero analfabeto con tics mesiánicos no son tan guays como parecían. Sin acritud, por cierto, que es sátira.

 

*) Marta González Isidoro (@Bejaelma). Periodista y Analista Política. Autora del blog www.vocesdesdeorientemedio.blogspot.com
 
Comentarios

Apostaría que si buscamos entre antiguos artículos de la autora de esta nota seguramente habrá defendido vehementemente el derecho de Charlie Ebdo a satirizar al profeta Muhammad invocando el sacrosanto derecho a la libertad de expresión que ahora no le parece tan sacrosanto ni derecho cuando esta prestigiosa publicación «El jueves» hace caricaturas sobre judíos.

En las democracias se distingue entre la sátira de las creencias (caso de Charlie Hebdo) y la sátira de las personas y su integridad física y esta diferencia no parece que se entienda muy bien en España.

Primero, comparto la opinión de Inés Blanco. Segundo, la grosera sátira, la animalización y ridiculización de un grupo social también mata, por supuesto.

Amparados en la invocacion de una «libertad de expresion» que en ningun caso legitima la calumnia y la zafiedad, los «redactores» de este panfleto supuestamente satírico, se explayan en verter por medio de esas deleznables viñetas, todo el ácido vitriólico que Israel y los judios es capaz de inspirarles, a falta de hacer prueba de agudez de espiritu y talento, de los cuales manifiestamente adolecen … recrearse en los cliches mas ráncios y sórdidos del antisemitismo, es el recurso de los mediocres, aquel que por lo visto les queda, y el ardiz que utilizan, a falta como digo de ingenio, y humor digno de ser tenido como tal … «El Jueves» vuelve a pecar de sectarismo, e induccion a la judeofóbia, algo como digo en lo que es ya reincidente … sus potenciales «lectores» sabrán si desean participar de semejante canallada, y si la tal les produce algun tipo de «gracia» …

Hay dos alternativas, o ambas juntas: Hacerle un juicio por antisemitismo a este panfleto o invitar al autor de este «chiste» e incluso al director de la revistita a visitar Israel y que vean como viven allí los musulmanes y cuantos quieren irse a Gaza. Y esto hacerlo con todos los medios que se comporten así. Si se niegan demostrarían su antisemitismo y consecuente ignorancia. Tal vez aprendan algo.

Este prestigioso pasquín nunca ha efectuado ninguna caricatura en la que se mofase ó criticase al Islam. Los muy valientes editores parece que sólo se atreven con aquellos grupos de los que están seguros que sus burlas e insultos no les reportará ninguna represalia física, en particular que no serán pasados a degüello ó cosidos a balazos de ametralladoras. Es obvio que el islam sabe como tratar a estos graciosos para que ni siquiera se atrevan a hacer mención de las bondades de esa pacífica y cándida religión.

El islam no dice nada de como tratar a estos graciosos. En todo caso no se puede señalar a toda una religión de mas de 1600 millones de seguidores por lo que hagan algunos individuos que la integran. De la mismo manera no se puede culpar tampoco a todos los judíos del mundo por los crímenes contra los arabes palestinos que cometen una parte de los judíos que invadieron Palestina.

Se puede señalar a una «religion» (ideologia sectaria la llamariá yo) que entre sus 1 300 millones de adeptos, apenas cuenta con alguno que se atreva a condenar publicamente las fechorias cometidas en nombre de su «profeta» por aquellos correlegionarios suyos que de él se dicen seguidores, de manera ininterrumpida y desde su misma aparicion , hace de ello aproximadamente 13 siglos …
!!claro que se puede señalar, y relacionar a los que consienten esas atrocidades , en parecidos términos que a aquellos que las cometen, por participacion pasiva !!
En relacion a los supuestos «crimenes» cometidos sobre árabes «palestinos», por parte de judios que decidieron legitimamente retornar a la tierra de sus antepasados de la cual éstos habian sido injustamente desposeidos, » yo lo calificaria de actos de autodefensa, igual de legitimos ellos tambien,
¿o acaso sugiere usted que se dejaran degollar sin mas, o arrojar al mar ?

El miedo no es zonzo. Y los judíos tampoco. Lo hemos aprendido y seguimos aprendiendo luego de 2000 años de persecuciones y matanzas. A.R. expone que el Islam como un todo no es responsable por los actos que cometan activamente unos cuantos centenares de miles en contra de su misma especie y sobre todo en contra de aquellos que no forman parte de esa religión. Pues bien, los imanes y ayatollahs son muy ágiles y expeditivos para emitir Fatwas condenando a muerte, a diestra y siniestra, a todos aquellos que, sin pertenecer a su religión, osan “blasfemar” en contra de su profeta supremo. Si estos mismos formadores de opinión no se permiten condenar con la misma fuerza a todos los actos de barbarie y salvajismo cometidos por integrantes del Islam en contra de gente pacífica e indefensa, todo el Islam es cómplice y simpatizante pasivo y activo de los asesinos psicópatas que se encargan de la parte “desagradable” de esa creencia. A A.R. le falta leer el Qorán para opinar acerca de si el mismo señala cómo “operar” en contra de los blasfemos ( en esta categoría entran precisamente los “graciosos” editores del pasquín Jueves). Por eso este pasquín nunca comete el error de hacer bromas acerca del Islam. Y por último, debo recordar una vez más a A.R., empleado a sueldo de la parte violenta del Islam y por consiguiente cómplice de esa facción lamentablemente muy grande del Islam, que los judíos hemos aprendido a defendernos de psicópatas asesinos de gente pacífica, mujeres y bebés judíos. Y en Israel, el que las hace las paga. Son actos de autodefensa. Si no quieren ser ajusticiados, dejen de agredir. Y no habrá más muertes, de uno y otro lado.

«Si no quieren ser ajusticiados, dejen de agredir.»….. Me parece muy bien Mr. Marucho que finalmente reconozca lo que es un secreto a voces, la ejecuciones sumarias extrajudiciales de palestinos en la entidad sionista al mejor estilo de las retrógradas y dictatoriales monarquías del golfo con las que se llevan tan bien últimamente según recientes declaraciones de Moshe Yaalon donde declaró que…. «algunos países de la región, oficialmente hostiles a Tel Aviv debido a su ocupación de los territorios palestinos, han mantenido reuniones clandestinas con Isra..(la entidad sionista). No solo Jordania y Egipto sino países del golfo y también del norte de África .»

Escucha nabo, quieres debatir en el terreno de los significados? Bien, entonces ajusticiar significa aplicar (al reo) la pena de muerte. Desde ya que cuando te defiendes de psicópatas sedientos de tu sangre y la de tu familia debes apelar al recurso de proteger a ti y a los tuyos, y allí entramos al terreno de la defensa propia. En la propia defensa debes liquidar, eliminar si prefieres para no herir tus sentimientos tan “humanos”, rápidamente a tu atacante antes que él te elimine a ti ó a tu familia. Hay veces que se puede, hay veces que lamentablemente no. Al principio de mi contribución, que tú te apresuraste a intentar rebatir tan “inteligentemente”, te dije que los judíos no somos tontos. No nos dejamos matar tan fácilmente como sucedía en siglos anteriores. Quien quiera agredirnos debe pensar muy bien en las consecuencias. Y aceptarlas. No aprenden eso Uds. en el Qorán? Mis amigos argentinos dicen que tú eres un nabo. Supongo que quiere decir Gilipollas, verdad?

La defensa propia con final fatal es excusa solo para un civil no entrenado ejerciendo ese derecho a defenderse ante una agresión. La situación cambia radicalmente cuando se trata de un asesino integrante del aparato represivo de un estado sea policial o militar, con entrenamiento y en superioridad de armamento haciendo abuso de esa superioridad contra un joven palestino desarmado, o previamente desarmado y habiendo depuesto ya su actitud o solo un sospechoso en fuga al que asesinan por la espalda. Ese agente represor, asesinos al servicio de la entidad sionista en este caso, en un estado de derecho debe limitar su superioridad del uso de la fuerza letal solo a la mínima necesaria para obligar al agresor a deponer su actitud y reducirlo para ser arrestado y llevado a juicio y no abusar de esa superioridad letal para ajusticiar sumariamente en el acto a ese sospechoso que es lo que sucede siempre en la entidad terrorista y racista sionista cuando se trata de un palestino a diferencia de la total impunidad que le es concedida a los criminales judíos que nunca son encontrados. Sus amigos argentinos creo que se estaban autodescribiendo en todo caso.

Eres nabo, sin duda. Nuevamente en tu afán antijudío te equivocas de destinatario de tus idiotas diatribas. Lo que tú expones como crímenes de lesa inseguridad jurídica aplica muy bien para Siria, Irán, Irak, Líbano, Jordania, Arabia Saudita, Libia, Sudán, Yemen, y tantos otros regímens similares, donde los derechos inhumanos campean por sus fueros. Cuanto dinero pierden contigo los psicópatas que solventan tus tonterías. Se ve que les sobra el dinero. Nabo!!

Mi estimado contertulio Mr.Marucho, lamento informarle que nuevamente se vuelve a equivocar en sus suposiciones. Nadie me solventa nada y lo mio es solo una contribución humanitaria aristotélica sin ningún interés pecuniario reprobando en voz alta los crímenes judíos en defensa del avasallado e invadido pueblo palestino.

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