Por Israel
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| viernes septiembre 24, 2021

Macrón cree que podrá separar lo que el Corán considera indivisible


Rechazo del Islam político

 

El presidente francés, Emmanuel Macron pidió el miércoles 19 noviembre de 2020 a los líderes musulmanes del Consejo Francés de la Fe Musulmana (CFCM) un ultimátum de 15 días para aceptar la “Carta de valores republicanos” como parte de una amplia represión contra el Islam radical. Ello sigue a tres ataques islamistas en poco más de un mes. En la Carta se declara que el Islam es una religión y no un movimiento político, también prohíbe la “interferencia extranjera” en grupos musulmanes.

El presidente francés dijo al periódico Le Parisien que “dos principios se inscribirán en blanco y negro [en la Carta]: el rechazo del Islam político y cualquier interferencia extranjera”.

 

Macron ha defendido enérgicamente el secularismo francés tras los ataques, que incluyeron la decapitación de un maestro que mostró caricaturas del profeta Mahoma durante una discusión en clase el mes pasado. Francia es el país con el mayor número de musulmanes de Europa occidental.

También se acordó la formación del Consejo Nacional de Imames y nuevas medidas para abordar lo que Macron califica de  “separatismo islamista” en Francia. Las medidas incluyen un proyecto de ley de amplio alcance que busca prevenir la radicalización, entre ellas:

*Restricciones a la educación en el hogar y castigos más severos para quienes intimiden a los funcionarios públicos por motivos religiosos

*Dar a los niños un número de identificación según la ley que se usaría para garantizar que asistan a la escuela. Los padres que violen la ley podrían enfrentar hasta seis meses de cárcel y multas elevadas.

*Prohibición de compartir la información personal de una persona de una manera que ello permita ser localizada por personas que quieran dañarla.

 

A principios de este año, el presidente Macron describió al Islam como una religión “en crisis” y defendió el derecho de las revistas a publicar caricaturas que representan al profeta Mahoma. Estas representaciones se consideran un tabú en el Islam y muchos musulmanes las consideran muy ofensivas.

 

En Francia, el secularismo estatal (laïcité) es fundamental para la identidad nacional del país. La libertad de expresión en las escuelas y otros espacios públicos es parte de ello, y frenarla para proteger los sentimientos de una religión en particular se considera que socava la unidad nacional. [1]

 

 

¿Es posible separar Islam religioso del Islam político?

 

En el pensamiento político musulmán, ya desde su inicio con Mahoma, la Umma (la Nación Musulmana) se concibió como una comunidad político-religiosa, en la que se identificaba política y religión, en la que no cabe en absoluto distinción entre derecho secular y derecho religioso, entre civil y sacro, entre religión y Estado.

 

Históricamente esta indivisibilidad entre religión y política que se inició con el gobierno de Mahoma se mantuvo con los cuatro califas rashidún, los bien guiados y ortodoxos, así como en todo el dominio islámico desde las costas atlánticas europeas (península ibérica) y africanas (costa de Magrebina) hasta el Oriente (la India y la zona de influencia China en la cordillera del Pamir).

 

Mahoma migra a la Meca (égira) en el 622 y se dirigió con sus discípulos al oasis de Jathrib, la futura ciudad del Profeta (Medina), y allí entronarse en el poder en calidad de guía religioso y político, hizo del principio religioso el principio guía: la comunidad de fe, y no tribal ni nacional, que constituía la comunidad (umma) de Medina y posteriormente en todas las tierras conquistadas por la Espada del Islam. Mahoma establece para todos los tiempos el ideal de validez canónica: el coordinamiento islámico de la unión entre religión y política en que ambas son idénticas.

 

Esta idea de una única comunidad religioso-política (umma) teocráticamente guiada por Alá es extraña al pensamiento occidental de substrato cristiano a partir de la paz de Westfalia 1648 en el que la religión deja de ser casus belli. A diferencia del pensamiento fundamental occidental, el Islam no conoce la distinción entre derecho secular y derecho religioso, entre civil y sacro, entre religión y Estado.

 

A partir de la muerte de Mahoma (año 632) los doctos de las “leyes sacras” (Sharía) trataron de resolver los emergentes problemas que se daban en la Umma, lo que hicieron estos doctos fue aplicar las disposiciones de las “leyes sagradas” de la Sharía a las nuevas situaciones sin innovación doctrinal alguna.

 

El mundo musulmán en su expansión hacia la península ibérica y el oriente tuvo contacto con el pensamiento de la herencia filosófica de Grecia, la falsafa, que abría la posibilidad de un pensamiento sobre una política y estado, independientes de lo establecido por Mahoma.

 

Desde el inicio del siglo IX y en un intento de reformulación esencialmente neoplatónica y neoaristotélica, que pretendía armonizar las ideas políticas de Platón y Aristóteles, posteriormente aprehendida y desarrollada por filósofos islámicos (falasifa). Sin embargo, la influencia de estos falasifa sobre el Islam fue muy limitada puesto que poseía un fundamento racional y lógico, totalmente repudiado y rechazado por la absoluta mayoría de eruditos del Islam al calificarlo de origen humano, frente al pensamiento islámico considerado divino e imposible, no sólo de refutar, sino también de argumentar, por lo que no era necesario en absoluto justificar racionalmente las disposiciones de la Sharía. [2]

 

 

El Islam ha basado, con sus discrepancias y guerras internas, tres nociones fundamentales: la Umma (nación musulmana), la dhimma (las minorías judía, cristiana y zoroastrianos que viven en territorio musulmán y acatan al Sharía) y la Yihad (guerra contra cualquier enemigo declarado y la guerra santa contra todos los no-musulmanes exceptuando a los dhimmies, vasallos de la Umma), siendo una obligación individual y colectiva, en la medida de lo posible, expandir el Islam con el fin de conseguir que las tierras que no están sometidas a la Sharía (Dar al-Hurb) se conviertan en territorio de dominio islámico (Dar al-Islam).

 

A diferencia del judaísmo y el cristianismo que han tenido el concepto de diáspora, el Islam parte del hecho que el ámbito de difusión de la religión siempre se identifica con el ámbito del dominio político de conformidad con las leyes reveladas (Sharía) y allí donde es minoría (Dar al-Hurb) siente el imperioso deber de la prédica (dawa) y/o de la imposición, vía Yihad, de la Sharía en los territorios de acogida.

 

Los pensadores de más renombre en el mundo musulmán como Al Mawardi, Al Ghazali, Ibn Jamáa, Ibn Taimyyah, Ibn Jaldún, Al Farabi, Ibn Sina (Avicena), Ibn Rushd (Averroes) tenían diferencias entre sus líneas de pensamiento, pero a pesar de ello coincidían en el método utilizado: de manera sistemática y normativa, interpretaban que el ideal era la unión entre religión y política y defendían un ideal de teocracia islámica, como señala Jesús Hernández Godoy en su “Génesis del pensamiento político Musulmán”. [3]

 

 

 

¿Puede algún musulmán separar el Islam político del Islam religioso?

 

La Sharía es la ley islámica. Es el sistema legal religioso que rige los deberes políticos, sociales y morales de los musulmanes fieles. Es lo que se entiende por “Ley de Alá” y se basa en la Sunnah, la forma de vida de Mahoma según se registra en los Hadices (tradiciones). Es un cuerpo organizado de reglas derivadas de varios versículos del Corán y narraciones históricas.

 

La Sharía no es opcional; está revelada y es de obligada observancia y cumplimiento para los creyentes Corán 5:48: Te hemos revelado la Escritura con la Verdad, en confirmación y como custodia de lo que ya había de la Escritura.

Corán 33:36: Cuando Alá y Su Enviado han decidido un asunto, ni el creyente ni la creyente tienen ya opción en ese asunto. Quien desobedece a Alá y a su Enviado está evidentemente extraviado.

El musulmán que se comporta como Alá manda no puede elegir o ignorar aquello que Alá ya ha decidido.

 

Del mismo modo, todo gobierno laico, ateo, autocalificado de musulmán u de otra religión que no sea el Islam, que limite la Ley de Alá es enemigo de Alá y debe combatirse a través de la Yihad ya que el establecimiento de la Sharía es el objetivo fundamental de todo grupo terrorista yihadista.

Una vez que se establece un Estado Islámico, el Corán 9:29 ordena: ¡Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura (judíos y cristianos), no creen en Alá ni en el último Día, ni prohíben lo que Alá y Su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo directamente!

 

La Sharía ordena combatir contra aquellos judíos y cristianos que no aceptan el estatus de dhimmitud, de inferioridad y no se convierten al Islam.

 

¿Puede el Islam separar religión de política como si lo hace el judaísmo y el cristianismo?

 

A lo largo de la mayor parte de su historia, los judíos han vivido como pequeñas minorías vulnerables. En tales circunstancias, había poca necesidad práctica de una teoría política específicamente judía. Las preguntas sobre hasta qué punto el gobierno, o la comunidad política, deberían guiarse por las enseñanzas religiosas judías simplemente tenían poca relevancia pues imperaba la norma talmúdica de dina de-maljuta dina. [4]

 

El cristianismo a partir de la Guerra de los Treinta Años en Alemania (1618-1648) y la guerra de los Ochenta Años entre España y los Países Bajos (23 de mayo de 1568-30 de enero de 1648) la religión dejó de ser casus belli instaurándose el principio evangélico de “Dad a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar”.

 

A diferencia del pensamiento judeocristiano, el Islam no conoce la distinción entre derecho secular y derecho religioso, entre civil y sacro, entre religión y Estado.

El Islam prescribe una forma particular de política en la que es inconcebible el secularismo, o la separación de din (religión) de dawla (estado), en la que los musulmanes deben trabajar para lograr la comunidad política divinamente ordenada en este mundo, el dunya (se refiere al mundo temporal y sus preocupaciones y posesiones terrenales). Por lo tanto, las tres des: din, dawla y dunya, se unen para proporcionar un enfoque claramente islámico de la política, en la que política y religión no se pueden separar.

 

Al mundo musulmán nunca le faltaron individuos con el coraje y la convicción para resistir la dominación y la injerencia extranjera por la fuerza de las armas.

El ejemplo más dramático de la política en el Islam en el siglo XX fue la Revolución Islámica en Irán, que derrocó a la dinastía Pahlavi, rechazó la monarquía por no ser  islámica y estableció una República Islámica que continúa hasta el día de hoy. Este cambio producido en 1978-1979 ha alimentado las ansias en el siglo XXI de llegar a un Califato Mundial lo que fue reforzado por la derrota soviética en Afganistán (1978-1992) frente a los muyahidines (yihadistas) y el asalto a la embajada estadounidense en Teherán el 4 de noviembre de 1979 en la que un grupo de estudiantes iraníes yihadistas tomó como rehenes 66 diplomáticos y ciudadanos de los Estados Unidos de América que se prolongó por un periodo de 444 días, hasta el 20 de enero de 1981. [5]

 

NOTAS

 

[1]  https://www.bbc.com/news/world-europe-55001167

 

[2] Averroes suele considerarse el mayor representante del racionalismo islámico y, de hecho, la interpretación estándar en la historia de la filosofía es que su pretensión era subordinar las creencias religiosas a la razón. Sin embargo, dicha interpretación ha sido discutida por varios estudiosos -como Alain de Libera, Oliver Leaman, Massimo Campanini, Richard Taylor, Avital Wohlman y Frank Griffel, entre otros-, quienes han centrado la atención en el Kitab fasl al-maqal wa taqrir ma baina ash-Sharíah wa-l-Hikmah min al-ittisal  [El tratado decisivo que determina la conexión entre la ley religiosa y la sabiduría (la filosofía)], un tratado en el que Averroes se presenta a sí mismo como un musulmán piadoso. En este escrito pretendía ser fiel a sus creencias religiosas y al mismo tiempo armonizarlas con la filosofía, para él la religión islámica es la verdadera y piensa que las contribuciones de la razón son esenciales para comprender el verdadero sentido de las proposiciones religiosas.

https://www.redalyc.org/pdf/586/58639997004.pdf

 

[3]   http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1315-62682008000300005

 

[4]  En arameo «la ley del reino es la ley», principio clásico del Talmud (Bava Batra 54b, Nedarim 28a, Gitin 10b, Bava Kama 113a, Bava Batra 54b y Bava Batra 55a ) “dina de-maljuta dina”, que «la ley del país» debe ser obedecida por los judíos como si derivara de la Halajá.

 

[5]  Muyahidines, Harakat-e-Islami, Hezb-i-Wahdat, Hezbollah-e-Afghanistan, Ittehad-i-Islami, Maktab al-Khidamat (1984-1988)

Al Qaeda (desde 1988), Jamiat Ulema-e-Islam, Jamiati Islami,  Hezbi Islami y con la colaboración de  Pakistán

 

 

 
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