Las Naciones Unidas nacieron de una promesa que parecía imposible de discutir: después del horror de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto, el mundo debía construir instituciones capaces de impedir que semejante barbarie volviera a repetirse. La consigna era clara: Nunca Más. Pero ocho décadas después, la pregunta incómoda ya no es qué hace la ONU para cumplir ese mandato, sino cuánto se ha alejado de él. Mi planteo es deliberadamente incómodo: la ONU dejó de comportarse como un árbitro neutral y ...
Dani Lerer. La ONU: de garante de la paz a maquinaria global de demonización
Dani Lerer/Infobae/Porisrael.org






























